CAPÍTULO 17 — Indicios del Siglo XIX
BLOQUE 1
Revisando con más detenimiento las anotaciones administrativas del propio memorial de los Fieles Guardianes, Adrien encontró una serie de entradas, repartidas a lo largo de la década de 1880,
que documentaban lo que la propia organización describía como "intervención necesaria" frente a un estudio académico entonces en preparación sobre el Pórtico da Gloria, la obra maestra románica del maestro Mateo que recibía a los peregrinos en el propio umbral de la catedral desde el siglo XII.
---Aquí hay una correspondencia interna bastante reveladora ---dijo, mostrando el documento al resto del equipo---.
Un canónigo identificado como Bieito Ferradás, miembro activo de la hermandad en aquella época, describe cómo "persuadió" a un investigador francés, cuyo nombre no se menciona con claridad,
de "reconsiderar ciertas interpretaciones iconográficas demasiado especulativas" antes de publicar su estudio sobre el propio Pórtico.
Gabriel, familiarizado con la historia académica del monumento por su propia formación en simbología medieval, sintió que aquel dato conectaba con algo que había estudiado años atrás sin darle mayor importancia en su momento.
---Existe, de hecho, un episodio bastante conocido en la historiografía sobre el Pórtico ---dijo---.
Un investigador francés llamado Charles Verneuil preparó, hacia 1883, un estudio detallado sobre la disposición exacta de las figuras del propio Pórtico, sugiriendo que ciertos detalles de su composición no encajaban del todo con la iconografía cristiana convencional de la época.
El estudio nunca se publicó completo. Solo sobrevivió un resumen breve, considerablemente más cauteloso que sus propias notas de campo, que sí llegaron a conservarse en un archivo universitario francés.
BLOQUE 2
---¿Crees que la intervención de Ferradás está relacionada con eso? ---preguntó Lucía, con evidente interés.
---Sería una coincidencia demasiado precisa como para descartarla sin más ---respondió Gabriel---.
Si Verneuil encontró algo en la propia disposición del Pórtico que apuntaba hacia una interpretación distinta de la oficial, y si los Fieles Guardianes intervinieron precisamente para evitar que publicara esas conclusiones completas,
eso significaría que el propio Pórtico da Gloria esconde algún elemento simbólico relevante para toda esta investigación, algo que la cofradía consideró lo bastante peligroso como para silenciarlo activamente hace más de siglo y medio.
Adrien, revisando el resto de la correspondencia en busca de más detalles sobre la naturaleza exacta de aquella intervención, encontró una frase que resultó especialmente reveladora.
---Aquí Ferradás menciona algo específico ---dijo, traduciendo con cuidado---.
"Le expliqué al señor Verneuil que su interpretación sobre los doce ancianos del Apocalipsis, y sobre cierta figura adicional que él insistía en identificar entre ellos sin corresponder a ninguna fuente bíblica reconocida, resultaría profundamente perturbadora para la fe de millones de peregrinos,
y que la ciencia seria no debía prestarse a especulaciones tan poco fundamentadas."
Gabriel sintió que un escalofrío le recorría la espalda al procesar la implicación completa de aquella frase.
---Una figura adicional, entre los veinticuatro ancianos del Apocalipsis que decoran el propio Pórtico ---repitió---.
Si Verneuil identificó algo así, y si coincide de alguna manera con lo que ya sabemos sobre Prisciliano y sus doce seguidores ejecutados junto a él en Tréveris, esto podría ser mucho más que una simple curiosidad histórica.
BLOQUE 3
Padre Esteban, escuchando aquella hipótesis con una fascinación que no lograba disimular del todo a pesar de la gravedad del contexto general de la investigación, ofreció una perspectiva que ayudaba a situar el hallazgo dentro de la propia tradición iconográfica medieval.
---No sería del todo inusual que los artistas medievales incluyeran, de manera deliberada pero discreta, elementos adicionales dentro de una composición religiosa convencional, dirigidos únicamente a quienes ya conocían el significado oculto detrás de ellos ---dijo---.
El propio maestro Mateo trabajó bajo la supervisión directa del arzobispo de su época, pero eso no significa necesariamente que cada detalle de su obra respondiera exclusivamente a instrucciones oficiales,
sin ningún margen de interpretación personal o de conocimiento heredado de tradiciones anteriores.
Rosa Meilán, ya completamente integrada al ritmo de trabajo del equipo a pesar de la sospecha injusta de días atrás, propuso el siguiente paso lógico con una determinación que reflejaba su creciente compromiso con la investigación.
---Necesitamos examinar el Pórtico directamente, con el mismo tipo de análisis técnico que aplicamos a la cruz de San Juan de la Peña o al rosetón de O Cebreiro ---dijo---.
Si de verdad hay algo ahí, oculto a plena vista durante ochocientos años, deberíamos poder encontrarlo con las herramientas adecuadas.
Gabriel, mirando hacia la propia ventana de la sala de trabajo, desde donde se distinguía parcialmente la silueta de las torres catedralicias, sintió que la investigación acababa de señalar, con una claridad que no admitía demasiada duda,
el escenario donde probablemente se decidiría todo lo que estaba por venir.
---Entonces vamos a necesitar autorización para examinar el Pórtico con el mismo rigor que aplicamos a cada hallazgo anterior ---dijo---. Y vamos a necesitar hacerlo antes de que Bastos entienda que también nosotros llegamos hasta ahí.