Los McAverley. Infieles, odiosos y escoceses 26 ​​ Ewan
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26 ​​ Ewan

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Isla tiene toda nuestra atención. El titular no es para menos.

Se acomoda de nuevo en el asiento y empieza a jugar con la pulsera que lleva en la muñeca.

—Papá tuvo una aventura con Caroline Reid más o menos un año antes de morir.

—¿Qué? ¿Con Reid? —pregunta Callum.

Cormag niega con la cabeza.

—¿Quién coño es Caroline Reid? —pregunto.

—Una abogada que trabajó un tiempo para la destilería. Mamá sospechaba algo, los siguió y los pilló juntos en el hotel.

—Un momento —interviene Callum—. ¿Todo esto ha salido de la boca de nuestro querido tío Alastair?

—Mamá me lo confirmó. Y Emma también.

Eso acaba con cualquier posible duda.

—Joder —dice Cormag negando con la cabeza.

—Se presentó en el hotel y…

—Puedes saltarte esa parte —añado—. Follar es algo maravilloso, pero cuando se trata de los padres de uno… es mejor evitar imaginarlo.

Todas las miradas se vuelven hacia mí.

—Creo que estoy nervioso, disculpa. Sigue.

—No pensaba entrar en detalles, Ewan. Ni los sé ni quiero saberlos. El caso es que, durante un tiempo, pareció que habían conseguido superarlo. Pero mamá no lo perdonó, no como creía papá. Se vengó acostándose con su hermano.

Esta vez nadie dice nada.

—¿Hablas en serio? —pregunto finalmente.

—Completamente. Y se aseguró de que papá los descubriera.

—Joder, menudo show —suelta Callum, levantándose de la silla.

—Alastair me contó que por entonces las cosas con papá estaban fatal. Discutían constantemente por la destilería y apenas se soportaban. Mamá lo buscó en uno de esos momentos y él tomó una decisión de mierda. Ella también.

—¿Una decisión de mierda? —replica Callum—. Se acostó con la mujer de su hermano.

—No lo estoy justificando. Ni él lo hizo cuando me lo contó. Sabía perfectamente lo que estaba haciendo; lo que no sabía era que mamá lo estaba utilizando para vengarse y que pensaba asegurarse de que papá los descubriera.

—¿Y por eso se marchó de la destilería? —pregunta Cormag.

—Fue lo que terminó de romperlos. Sus diferencias habían empezado antes, pero después de aquello Alastair se marchó. No me imagino cómo iban a poder seguir trabajando juntos. Habría sido una batalla constante.

—Y papá y mamá siguieron felizmente con sus vidas. Empate —murmura Cormag.

—Eso parece. Cuando papá murió, Alastair se puso en contacto con mamá para pedirle permiso para asistir al funeral. Ahí volvieron a acercarse y después ella empezó a pedirle ayuda con las empresas.

—Hasta que volvieron a pelearse —digo.

—Sí. Hace unos meses mamá le contó que lo había utilizado para vengarse de papá. Alastair asegura que hasta entonces nunca lo había sabido.

Callum suelta una risa sarcástica.

—Y fue entonces cuando mamá se acercó a nosotros y entró en razón con la destilería.

—Eso fue poco antes del accidente —añade Cormag.

—Sí. La discusión con Alastair había sido solo unos meses antes. Os soltó a vosotros y se metió en el club a joderme a mí.

—¿Podemos centrarnos? —interrumpe Cormag, levantando una mano—. Acabo de enterarme de que papá se acostaba con la abogada y mamá con nuestro tío, y vosotros estáis hablando de las empresas.

Todos guardamos silencio.

Tiene razón, aunque creo que ninguno está realmente interesado en hablar de la destilería ni del club. Sencillamente, no sabemos cómo coño procesar lo que acaba de contarnos Isla y cualquier distracción es bienvenida.

—Nada de esto demuestra que Alastair no influyera en el cambio de testamento —digo, volviendo deliberadamente al punto de partida, esforzándome por apartar la imagen de mis padres metidos en esa mierda.

Me interesa la reacción de Isla, aunque empiezo a intuirla.

—No, pero él no ganaba nada con eso, Ewan. Mamá tomó esa decisión del testamento porque le dio la gana, no le culpemos a él. Alastair me contó que precisamente discutieron porque ella había cambiado. Estaba nerviosa, estresada y cada vez era más difícil tratar con ella.

Eso sí me interesa.

—¿Has dicho que mamá te lo confirmó? —pregunta Callum.

—Fui a verla ese mismo día y… sí. Me dijo que no le perdonaría a Alastair que me lo hubiera contado, pero no negó nada. Solo dijo que había sido una época complicada y que todo el mundo comete errores.

—Me encanta esta historia —murmura Cormag—.

Papá se lía con una mujer, mamá lo perdona, supuestamente, y después se acuesta con su hermano para vengarse.

Alastair, como estaba peleado con papá, se acuesta con su mujer.

Una mala época. Le pasa a cualquiera. Es como si Ewan y yo nos enfadáramos y él se acostara con Ailsa.

—Has hecho bien en no meterme a mí en el ejemplo, no hubiera servido —comenta Callum.

Cormag lo fulmina con la mirada y yo me echo a reír. La siguiente mirada de Cormag es para mí.

Me callo.

Durante unos segundos nadie dice nada. Entre bromas, pullas y conversaciones sobre las empresas hemos conseguido retrasar lo inevitable, pero la noticia sigue ahí.

—Podría decirte que deberías habérnoslo contado —dice Cormag, mirando a Isla.

—Podrías.

—Pero entonces volveríamos a la misma mierda de quién tenía que haber dicho qué y cuándo. —Me señala con la barbilla—. Así que voy a darle la razón al doctor McAverley, aunque espero que conste en acta que será la última vez.

—Queda registrado —respondo con una débil sonrisa.

—Si hay mierda que contar, este parece un buen momento para soltarla —comenta Cormag.

—¿Eso significa que tú tienes algo que contar? —le pregunta Callum.

—Creo que por hoy ya hemos tenido bastante —interviene Isla antes de que Cormag responda—. ¿Qué os parece si asimilamos un bloque de traumas familiares antes de abrir el siguiente?

—¿Hay más bloques? —pregunto.

Isla y Callum se encogen de hombros. Cormag no.

Interesante.

Nos levantamos poco a poco. Me muero por saber qué más están callando, especialmente después de la reacción de Cormag, pero esto tiene que seguir su ritmo. Si aprieto demasiado, conseguiré exactamente lo contrario de lo que quiero.

—Por cierto, ¿por qué no ha estado tu esposa en la reunión? —le pregunta Callum a Cormag cuando este llega a la puerta.

—Vete a la mierda, Callum —responde sin volverse.

Todos hemos visto cómo le ha cerrado la puerta en las narices a Ailsa antes de empezar y hemos escuchado después su explicación: la reunión afectaba únicamente a los herederos directos. Cormag no ha protestado entonces, así que el comentario sobra y Callum lo sabe.

Probablemente sea su manera de aliviar la tensión. O de tocarle los cojones a su hermano.

Con Callum nunca se sabe.

Salgo el último del despacho y cierro la puerta.

Acabo de descubrir cosas de mis padres que jamás habría imaginado. ¿Qué coño voy a encontrar si seguimos removiendo?

Quería que hablaran. Quería descubrir lo que llevamos años ocultándonos. Ahora solo espero que esto sea lo peor que encuentre.