Los hilos invisibles del destino Epílogo
100%

Epílogo

Un año después…

La vida de Joyce había empezado con miedos, con una gran incertidumbre y con una cantidad de cambios completamente nuevos, pero pese a que los comienzos no fueron fáciles, Joyce siguió adelante.

Dejó el miedo atrás y se arriesgó. Con el apoyo de Leire y sus amigos, tres meses después de Año Nuevo comenzó el proyecto del que sería su propio negocio en Madrid.

Tres meses de conocer aún más a Leire y formalizar su relación, pero también tres meses intensos de reconciliaciones familiares y trámites por doquier para empezar una nueva vida.

Su sueño hecho realidad. Sérendipité: Wellness alguien que te mira y sabe que no hay lugar más bonito para esconderse que entre tus brazos.

Leire sabía que, su abuela Berta, quiso contarle una historia oculta en los confines de Colmar, una que el tiempo había querido olvidar, pero que sin duda, siempre había estado ahí, entre las páginas de un diario antiguo.

Aunque ya no le podía dar las gracias en persona, Leire, de frente a su lápida en el cementerio, sonrió al darse cuenta de que su abuela siempre estaría ahí para ella, cuidándola y guiándola en cada paso que diese.

—Gracias, abuela. Por acompañarme y regalarme este maravilloso viaje —observó las flores que habían puesto hacía poco, que ya comenzaban a marchitarse—. Por ser ese hilo invisible y estar a mi lado aunque no estés físicamente aquí.

Por su parte, Joyce no pensaba volver a discutir cualquier situación que tuviera que ver con el destino, porque quién sabía… si había más hilos invisibles moviéndose por alguna parte…