6 de junio
Anoche me quedé leyendo hasta tarde: El sueño de una noche de verano . Después, cuando apagué la vela, me senté en la ventana.
Ni rastro de El Romano.
Esta mañana, le he enviado una carta a Mary para pedirle que me pusiera al día sobre las Jane Eyres, y luego he procedido a examinar cuidadosamente todos mis vestidos para decidir cuál me pondré mañana por la noche para la cena con El Inquilino.
Me he decidido por el de color rojo vino.
O por el dorado.
Puede que ambos sean demasiado formales.
Ay, Dios.
Más tarde
Acaba de llegarme una nota de Mary.
Las Jane Eyres se reunirán la tarde del 27 de junio.
En lugar de firmar con su nombre, solo ha puesto: «Prepárate».
Lo haré.