16 de mayo
Parian, el heraldo de la fatalidad, ha aparecido hoy.
—El señor Flat regresa mañana y debo ocuparme de que todo esté en perfectas condiciones —dijo, mientras miraba a su alrededor—. Estaré en mis habitaciones si me necesitan. Agnes, tráeme una copa de vino, por favor. Estoy cansado del viaje.
Si tenía algún reparo en cuanto a reducirle el sueldo, salió batiendo las alas por la puerta principal.