Los diarios de Emma M. Lion 1: Una señorita muy poco victoriana 22 de abril
85%

22 de abril

Los ratones no se han desanimado. Por mucho que tapone los agujeros, aparece uno nuevo como por ensalmo.

Agnes me sugirió llenar una botella de cristal con migas de pan.

Dijo que el ratón se metería dentro y comería sin parar.

«Engordará tanto que no podrá salir, y entonces podrá llevarlo al jardín trasero y hacerlo pedazos».

Me parece una barbaridad, pero quizá merezca la pena probarlo.