Los cuentos más atroces El campesino y el diablo
63%

El campesino y el diablo

Había una vez un campesino astuto y de vista larga, cuyas argucias andaban en boca de todos.

La mejor historia es, sin embargo, la de cómo un día le echó el guante al diablo y lo dejó por tonto.

El campesino había estado un día trabajando en su campo y, como ya caía el crepúsculo, se disponía a emprender el camino de vuelta a casa, cuando vio un montón de brasas encendidas en mitad de su campo; y al acercarse, lleno de asombro, halló que sobre las ascuas vivas estaba sentado un diablillo negro.

—¡Bien que estás sentado sobre un tesoro! —dijo el campesino.

—Así es, en verdad —respondió el diablo—, sobre un tesoro que contiene más oro y plata del que has visto en toda tu vida.

—El tesoro está en mi campo y me pertenece —dijo el campesino.

—Tuyo es —contestó el diablo—, si durante dos años me das la mitad de todo lo que tu campo produzca. Dinero tengo de sobra, pero se me antojan los frutos de la tierra.

—El campesino aceptó el trato.

—Pero, para que no surja disputa alguna sobre el reparto —dijo—, todo lo que crezca por encima de la tierra será tuyo, y lo que quede debajo, mío.

—El diablo quedó muy satisfecho con aquello, pero el ladino campesino había sembrado nabos [26] .

Y cuando llegó el tiempo de la cosecha, se presentó el diablo dispuesto a llevarse su parte; mas no encontró sino las hojas amarillas y marchitas, mientras el campesino, lleno de alegría, desenterraba sus nabos.

—Esta vez te ha ido bien —dijo el diablo—, pero a la próxima no te valdrá. Lo que crezca por encima de la tierra será tuyo, y lo que quede debajo, mío.

—Me parece bien —respondió el campesino; pero cuando llegó el tiempo de sembrar, no sembró de nuevo nabos, sino trigo.

Maduró el grano, y el campesino salió al campo y cortó las cañas espigadas a ras del suelo.

Cuando llegó el diablo, no encontró más que el rastrojo, y se marchó furioso al fondo de una grieta entre las rocas.

—Así es como se engaña al diablo —dijo el campesino, y fue y se llevó el tesoro.