Capítulo 94
CAPÍTULO NOVENTA Y CUATRO
Lesley por fin se había dejado convencer por Dennis para que dejara de conducir.
Paró en una parada de autobús cerca del centro de Bournemouth, lo que provocó que él frunciera el ceño de nuevo. En ese momento, le sonó el teléfono.
Puso el manos libres y asintió a Dennis.
—Tina —dijo—. ¿Cómo te va?
—Me temo que todavía no he encontrado la dirección.
Lesley inspiró hondo.
—¿Ni locales comerciales ni direcciones residenciales? Tiene que haber algo.
—Está todo a nombre de su tío.
—Claro. —Lesley se reclinó en el asiento. Se frotó los ojos. Estaba cansada. Se había pasado la noche en vela, preocupada por Elsa.
Su teléfono vibró: Mike.
—Tina, voy a unir a Mike a la conversación.
—De acuerdo.
¿Sonó precavida la voz de Tina?
—Mike —dijo Lesley—. ¿Qué tienes?
—Stanley habló con la colega de Davison sobre la redada de drogas en la que se ausentó sin permiso. Por lo visto, lo encontraron hablando con un transeúnte.
—Y el trabajo de los agentes autorizados es efectuar arrestos, no tomar declaraciones.
—Su colega cree que conocía al tipo.
—¿Os dijo el nombre del sospechoso?
—Stephen Leonard —confirmó Stanley.
—¿Stephen Leonard? ¿Qué hace metido en una redada de drogas?
—¿Lo conoce, jefa?
—Lo interrogamos cuando investigábamos el asesinato de Harry Nevin —dijo Tina—. Trabaja para Kelvin.
—Exactamente —dijo Lesley—. Tina, eso amplía nuestro campo de búsqueda. Si conoce a Davison, podría ser él quien lo retiene.
Lesley apretó con más fuerza el volante.
—Leonard salía en la grabación de seguridad —dijo Dennis.
—Lo sé.
—Mike, ¿sigue Stanley ahí? Supongo que él habló con la colega de Davison.
—Aquí mismo, jefa.
—Stanley, ¿te dijo algo más? ¿Arrestaron a Leonard?
—Lo pusieron en libertad sin cargos el viernes pasado.
—Claro. Tina, ponte con ello. Mike y Stanley, a ver si podéis sacar algo más de los agentes autorizados. ¿Saben algo que no se registrara en el sistema?
—Entendido, jefa —dijo Mike.
—Jefa... —dijo Tina.
—Sí, Tina.
—Hay algo más que debemos considerar.
—Dime.
Silencio.
—¿Qué es, Tina?
—Fogarty, Lawson, Leonard y Kelvin. Todos tienen una cosa en común.
—Christian Davison.
—No solo eso —dijo Tina—. Fogarty y Lawson eran socios en lo que ahora es Nevin, Cross y Short. Leonard y Kelvin están representados por ese bufete. —Una pausa—. En concreto, por Elsa Short.
Lesley se tensó.
—¿Qué estás sugiriendo, Tina?
—Lo siento, jefa. Pero tenemos que considerar que Elsa Short podría saber dónde se encuentra Kelvin.