Capítulo 83
CAPÍTULO OCHENTA Y TRES
Tina se recostó en la silla, con la mirada perdida en la pantalla.
Había rastreado en HOLMES dos veces, sin saber muy bien qué buscaba.
También había realizado varias búsquedas en Google tanto de Davison como de otros miembros de su equipo que había localizado en la base de datos.
Había examinado los expedientes de Fogarty y Lawson y revisado el historial de Davison: dónde vivía, en qué unidades había trabajado.
No encontró nada útil. Ahí sentada no estaba logrando nada.
Entonces recordó algo: el último trabajo de Davison, la redada antidroga. Stanley la había llamado para contárselo. Quizá hubiera algo ahí.
Consultó los archivos de HOLMES, pero no vio nada específico sobre Davison.
Tal vez le sirviera de algo ir al sitio y verlo con sus propios ojos. Igual descubría algo importante.
Se inclinó hacia delante, tecleó un par de veces y se quedó mirando la pantalla. No, aquello era inútil. Sería de más ayuda al resto del equipo si salía a la calle a buscar pruebas y seguir pistas.
Agarró el abrigo del respaldo de la silla y se lo echó por los hombros. Tenía que encontrar una forma de ayudar en el caso.