Los crímenes de la playa de fósiles (Inspectora Lesley Clarke 6) Capítulo 64
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Capítulo 64

CAPÍTULO SESENTA Y CUATRO

Lesley se guardó el móvil en el bolsillo mientras abría las puertas de la Jefatura de Policía de Dorset.

Dennis se había adelantado y ella se había quedado atrás para hacer una llamada.

Todavía estaba intentando localizar a Elsa.

Su móvil no daba señal y ya se había dado por vencida con la oficina. «¿Qué te pasa, Elsa?»

Se dirigió a las escaleras justo cuando su móvil volvió a sonar. Era Carpenter.

—Señor —dijo—. Acabo de volver. ¿Necesita que vaya a verlo?

—Todavía no. ¿Cómo te ha ido?

—No estaba —le informó ella.

—¿No habéis esperado?

—Parecía que lo habían interrumpido. Miramos por la ventana delantera de la casa, estaba ordenada, pero había un sándwich a medio comer y una taza en la mesa, y la tele también estaba encendida. Creo que puede haberle pasado algo, señor.

—Define algo.

—Bueno, si el crimen organizado estuvo implicado en estos asesinatos y se han enterado de que han encontrado su pistola...

—Inspectora Clarke —dijo el superintendente—. ¿Tienes motivos para creer que podría haber una filtración en tu equipo?

Lesley estaba a mitad de la escalera. Se detuvo en seco.

—No, señor. Por supuesto que no.

—¿Y los de la científica?

—Tampoco, señor.

Carpenter soltó un gruñido.

—Déjalo por ahora, hablaré con Asuntos Internos.

—¿Y el equipo de agentes autorizados? Siempre podría ir a...

—No, Lesley. Déjalo en mis manos.

Lesley apretó los dientes y volvió a guardarse el móvil en el bolsillo. Subió a toda prisa el resto de las escaleras, se detuvo un instante arriba y se planteó dirigirse al despacho del superintendente, pero luego lo pensó mejor.

Entró en la oficina a grandes zancadas.

Stanley levantó la vista cuando ella entró.

—Jefa —la saludó. Intercambió una mirada con Dennis.

—¿Qué? —le espetó, irritable.

—Creo que tengo algo.

—¿Sobre qué?

—Christian Davison, nuestro hombre de la pistola.

Lesley puso los ojos en blanco.

—Haces que suene como una película de Bond, Stanley.

Stanley soltó una media sonrisa.

—Lo siento, jefa.

Dennis la miró.

—¿Necesitamos una reunión?

Lesley miró hacia su despacho. No recordaba la última vez que el equipo se había reunido allí. Estaban casi todos, solo faltaba Tina.

—¿Sabemos algo de Tina? —le preguntó a Dennis.

—Volverá más tarde —le dijo Dennis—. La trae una patrulla.

—Bien. Llámala, que participe en esto.