Capítulo 9
CAPÍTULO NUEVE
Dennis llamó a la puerta del despacho del superintendente Carpenter y esperó a que lo hicieran pasar.
Una de las ventajas de ser sargento era que rara vez tenía que tratar directamente con el superintendente.
La última vez que lo hizo fue durante la investigación de la muerte del inspector Mackie, y aquello no salió bien.
—Adelante —dijo una voz.
Dennis carraspeó, enderezó los hombros y abrió la puerta. El superintendente estaba sentado a su escritorio, con un montón de papeleo delante. Dennis se acercó.
—Sargento Frampton —dijo Carpenter—. ¿La inspectora Clarke no está hoy?
—Ha tenido que ir a Lyme Regis. Han encontrado dos cadáveres tras un deslizamiento de tierras.
Carpenter asintió.
—Algo he oído sobre eso. Llevaban allí bastante tiempo, ¿verdad?
—Al menos cinco años.
Soltó un gruñido.
—¿Y bien? ¿Qué necesitas de mí?
—Hemos revisado expedientes de casos antiguos —dijo Dennis—. No encontramos nada que coincida. Dado que Lyme Regis está justo en la frontera con Devon, lo lógico es que hablemos con la policía de Devon y Cornualles para ver si tienen algún caso sin resolver.
—¿No habéis consultado HOLMES?
—Sí, señor. Pero a veces el conocimiento local puede ser de más ayuda.
Carpenter asintió. Cerró el expediente que había estado leyendo.
—Muy bien. Hablaré con mi homólogo en Devon y le pediré que alguien os llame.
—Gracias, señor. —Dennis se alejó del escritorio.
—Un momento —dijo Carpenter—. ¿Cómo te encuentras, Frampton?
Dennis se tensó.
—Estoy bien, señor. Ocupado con este caso.
—Sabes de sobra que no me refiero a eso. ¿Tu estado anímico? Has estado viendo a... ¿a un psicólogo?
Dennis sintió que el rubor le subía por el cuello.
—Sí.
—¿Y sigues yendo al loquero?
—Ahora hemos reducido las visitas a una cada tres semanas.
—Bien. Así que ha habido mejoría. —No era una pregunta.
—Sí, señor.
Dennis sentía todos los músculos del cuerpo en tensión. Hablar de su salud mental con la inspectora ya había sido un trago, pero hacerlo con Carpenter...
—¿Eso es todo, señor?
—Sí. —Carpenter volvió a abrir el expediente y despidió a Dennis con un gesto—. Recibirás una llamada de la policía de Devon y Cornualles, no te apures.
Dennis salió del despacho, consciente de que estaba sudando.