LOS CASOS DE OSVALD TRUMAN Capítulo 10 — El caso Clara
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Capítulo 10 — El caso Clara

Regresé al interior de la casa por la puerta lateral.

El mayordomo seguía en el pasillo, como si hubiera estado esperando mi regreso.

—¿Terminó con el jardinero, detective?

—Sí.

—¿Desea hablar con alguien más?

Negué con la cabeza.

—Por ahora no.

Harrow inclinó ligeramente la cabeza.

—Si necesita algo, estaré cerca.

Se alejó por el corredor.

Me quedé solo en el vestíbulo unos segundos.

Saqué del bolsillo la hoja de la denuncia que me habían entregado en la oficina esa mañana. El papel estaba algo doblado después de tantas veces sacarlo y guardarlo.

Clara Whitmore.Diecinueve años.Empleada doméstica.

Volví a guardar la hoja.

Hasta ese momento había hablado con casi todas las personas que vivían o trabajaban en la casa.

El barón.

La baronesa.

Los niños.

El mayordomo.

El ama de llaves.

El chofer.

El jardinero.

Todos habían dicho prácticamente lo mismo.

Clara había trabajado allí durante unos meses.

Luego había dejado de presentarse.

Nadie sabía exactamente cuándo se había marchado.

Nadie la había visto salir.

Nadie recordaba nada fuera de lo normal.

Caminé lentamente por el vestíbulo observando los retratos de las paredes.

La casa seguía tan silenciosa como cuando llegué.

En una mansión de ese tamaño, con una familia viviendo dentro y varios empleados trabajando cada día, uno esperaría escuchar movimiento constante.

Pero allí todo parecía mantenerse quieto.

Me acerqué a la ventana que daba al jardín.

Desde allí se veía parte del terreno que había recorrido minutos antes. El jardinero volvía a trabajar cerca de los árboles y el automóvil del chofer seguía estacionado junto al pequeño edificio de ladrillo.

Volví a mirar la casa.

El informe que debía escribir al regresar a la oficina sería sencillo.

Una joven había desaparecido.

Sus empleadores afirmaban que simplemente había dejado el trabajo.

No había testigos de su partida.

No había conflictos conocidos.

No había pruebas de un delito.

Pero mientras observaba la mansión desde la ventana, una idea seguía rondando en mi cabeza.

Había hablado con todos los que vivían en la casa.

Había escuchado sus respuestas.

Y aun así…

todavía no sabía qué había ocurrido con Clara Whitmore.