CAPÍTULO 76
R esultó que la plantación estaba cerca de otro pueblo mucho más pequeño, llamado... Carlyle. Naturalmente.
No había ningún letrero que señalara la plantación.
Al pasar por la entrada, vio un enorme portón de hierro cerrado y un muro alto que se extendía hasta donde alcanzaba la vista en ambas direcciones. Entre los barrotes, vislumbró un camino de acceso bordeado de árboles que conducía directamente a una majestuosa casa de estilo antebellum a lo lejos.
Podría haber sido Tara , la mansión de la película Lo que el viento se llevó . Se distinguían columnas blancas a lo largo de la fachada.
Tras conducir solo unos segundos más, divisó un ensanche al lado de la carretera con suficiente arboleda para poder detenerse y observar la entrada sin que la vieran fácilmente.
Apostaba a que cualquier vehículo que saliera de la plantación se dirigiría en la otra dirección, hacia Thomasville, ya que no había más que tierras de cultivo en ochenta kilómetros a la redonda.
Dio la vuelta, aparcó el coche de cara a la entrada de la plantación y esperó.