Lo que se rompió en aquel verano 32Genevieve
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Genevieve

Mientras la abuela Katie prepara en la cocina una deliciosa tarta de fresas y el abuelo George ve un programa de historia en la televisión de la sala, en el sillón individual del vestíbulo y con los audífonos puestos, se dispone a seguir leyendo el diario de su hermana:

Querida Holly:

Luca ganó una competencia local de surf.

Está orgulloso de sí mismo y eso todos lo notan.

Hoy estuve con él surfeando toda la mañana.

No soy tan buena como él, pero al menos destaco entre los más inexpertos.

Pues bien, estuvimos un par de horas en las olas antes de ir a desayunar a una cafetería del centro, donde nos encontramos a Sky y a Rachel.

Esas chicas son inseparables, siempre lo han sido, pero esta vez no pude evitar sentir una punzada de celos y envidia, porque las vi más bonitas que nunca.

Entendí de nuevo por qué Luca está saliendo con alguien como Rachel Jackson.

Yo soy Lizzy y eso es todo. Rachel es Rachel.

¿Y cómo podría no gustarle? Los rizos de su cabello rubio platinado y sus ojos azules son extraordinarios.

Se ha vuelto más alta y esbelta, y es notorio que su cuerpo empieza a moldearse como el de una chica más adulta.

La verdad… me sentí inferior cuando las saludé, y tuve que fingir una sonrisa cuando todo lo que quería era irme de allí.

Pero nadie pareció notarlo, ni siquiera Luca.

Él se puso alegre y lo vi besarla. Sentí cómo mi corazón se rompió.

Creo que podría escribir un libro entero sobre esto.

Fue un chasquido silencioso que dolió como una patada en el estómago, pero tuve que disimularlo a toda costa.

Eso fue lo que hice. Aunque al menos tengo suerte: si Luca me hubiera dejado sola y se hubiera ido con ella, no lo habría resistido. Pero no lo hizo.

04 de agosto de 2013

Querida Holly:

Ayer le compartí a Henry lo que llevo escrito de mi primera novela. No sé si dice la verdad, pero me aseguró que tengo el don de las letras y que debo desarrollar esta sensibilidad. También dijo que si en el futuro pretendo ser otra cosa, nunca olvide de qué estoy hecha. Y yo le creo.

10 de agosto de 2013

Querida Holly:

Hoy vi el amanecer en lo más alto. Visitar el Parque Nacional Haleakala es una linda experiencia que Henry siempre me regala en casi cada verano.

Esta vez fuimos en compañía de Luca, Kai y Anela.

Fue tan fantástico como siempre, pero esta vez lo fue más.

Todo a mi alrededor se sintió diferente. Tal vez es porque estoy cambiando.

Porque lo que siento por Luca empieza a ser tan caliente como la lava y tan incesante como una tormenta eléctrica.

Porque allí, en la cima del mundo, mientras las nubes cubrían el horizonte y el sol nacía entre ellas y los colores cálidos entintaban el cielo a su alrededor, supe que siempre se ha tratado de Luca.

Que lo quiero como se quieren las risas con amigos, las tartas de manzana en cada cumpleaños y los abrazos que te apachurran el corazón cuando la tristeza te consume. Lo quiero y punto. Por todo y por nada.

En cierto minuto, Luca y yo nos separamos de los demás. Me pidió que sonriera para la cámara y lo hice. Pero no supo que solo sonreí por él.

—¿Lizzy?

Parpadeé.

—¿Ya tomaste la fotografía?

Asintió en silencio antes de decir:

—Me gusta mucho tu sonrisa.

14 de agosto de 2013

Querida Holly:

El verano ha terminado y, por primera vez, me alegro.

Luca y Rachel se han hecho novios.