Cabaña del guardabosques, mañana del 31 de octubre
Los primeros son ellos, que trinan y se desperezan antes de que el sol despunte.
Un pasador se descorre en una casa, la llave gira en otra y el gato salta sobre el tejado con uno de esos alborotadores entre las fauces; el desayuno se sirve caliente.
Luego llegan algunos más. Se asoman, revisan, se aseguran y la vida sigue adelante en las calles del pueblo.
En el bosque, la bestia tiene un nuevo hogar, encontró una cueva en la noche y devoró a lo que habitaba su interior. Ahora ella duerme, descansa hasta la hora de alzarse y cazar. La noche es la hora de los monstruos.
Remontamos los árboles para llegar hasta Clara.
Su sangre siempre ha estado atada al bosque.
Vive, se alimenta y cuida de él. La cabaña está en lo alto, con el pueblo a sus pies, es una edificación de madera pequeña y muchos dirían que no es segura para lo que ahora habita en la Tierra, pero ella no piensa igual, siempre ha amado la naturaleza y sus criaturas.
Se cree una de ellas y por eso la respetan.
Clara se despierta como los zorzales y los ruiseñores.
Sube a la torre de vigilancia y allí bebe té mientras estudia cada copa, cada claro y nido.
Sus prismáticos son un par de ojos que sobrevuelan el bosque.
Descubre algo extraño: árboles jóvenes, caídos.
Puede haber sido la lluvia, las tormentas torrenciales de estos días, pero la tarde anterior seguían ahí y ahora no.
La radio crepita y escucha la voz de su padre:
Clara, Clara, escucha —la reclama con apremio.
Ella aprieta el botón, se acerca el aparato a los labios y responde:
Dime, ¿qué sucede? Hoy no pensaba bajar a comer, pero tal vez mañana, si haces lentejas…
Es la niña de Teresa. Elo ha regresado.
Clara se vuelve hacia el bosque. Recuerda a su amiga, los buenos ratos antes de que todo cambiara y el mundo se torciera.
¿Te ha dicho qué hace aquí?
Bobadas de esas románticas de niñas de ciudad, ya sabes.
Clara no puede contener una risilla por lo bajo.
¿La has puesto al día? No puede salir de noche y ha de cerrar todo con sellos. ¿El círculo de sal es reciente?
Llegó en plena madrugada, con la tormenta.
Eloise ha vuelto y ha traído con ella algo más que los recuerdos.
Clara se despide de su padre y resintoniza.
Habla con la guardia local, les avisa de que bajará al pueblo para ver a su padre, que han recibido visita de fuera, y de que hay unos árboles caídos que revisará después.
Ellos la informan de que una niña ha desaparecido y que pertenece a su localidad, ha llamado a primera hora su madre porque no aparece y la lluvia ha borrado cualquier rastro.