Capítulo XVII
XVII
Al día siguiente amanecemos todavía imbuidos por la magia de la noche anterior. Mientras desayunamos con vistas a la playa, Yago me mira de soslayo. Intuyo que quiere decirme algo, pero no se atreve. Le miro interrogante para dejarle claro que me he dado cuenta.
—Amor —arranca por fin—, he estado posponiendo esta conversación hasta encontrar el momento de hacerlo.
Tal vez tampoco sea este, pero necesito hablar de mi viaje a Canarias.
Ya sabes que me quiero ir en enero, después de tu exposición, claro, porque no me la pienso perder, pero falta poco más de un mes…
El tema me tensa y no quiero hablar de ello. Tampoco quiero que se vaya, pero no sé cómo decírselo. Es uno de sus sueños y me gustaría apoyarle.
Como si leyera mi mente, se mueve, se sienta a mi lado y me abraza con fuerza.
—Siempre me he imagino recorriendo el mundo solo —continúa—. Llegaste justo cuando estaba dispuesto a soltarlo todo para vivir mi aventura. Ahora ya no me veo solo. Quiero que lo hagamos juntos. Quiero ver cómo podemos hacerlo, porque no pienso soltarte.
—Me encantaría acompañarte, cariño, pero tengo dos hijos. Tendría que hablar con Nacho, y con Lucas y Chloe, y tal vez podría ir a verte cada dos semanas.
—¡Sería genial! —exclama emocionado—. No sé cómo voy a aguantar tantos días sin verte, pero por supuesto los niños son lo más importante, ellos tienen que estar bien.
—Por otro lado, tengo que ver si puedo encontrar a alguien que me sustituya en la escuela. Tengo que darle una vuelta, pero ahora, con todo el tema de la exposición, no tengo mucho tiempo.
—Lo entiendo, cariño, pero, si puedes cuadrarlo, te aseguro que lo pasaremos genial —me asegura sin dejar de abrazarme—. Solo quiero que sepas que mi sueño siempre ha sido viajar por México, Latinoamérica, Indonesia, Bali…, pero renuncio a ello para poder estar cerca de ti.
Ha llegado el momento que tanto temía. La fecha de partida de Yago está cerca y me cuesta imaginar el día a día sin él. Escondo mi tristeza, pero sé que lo nota. Todavía no sé cómo voy a llevar tenerlo tan lejos.