Capítulo dos #2
Al bajar los escalones del local siempre tenía la sensación de entrar en una especie de sociedad secreta. Los muros y el suelo de piedra le daban un aire gótico acentuado por las lámparas de araña de hierro forjado que colgaban del techo.
Una de las mesas con banco corrido situadas en los huecos excavados en el muro se quedó libre, así que la ocupamos.
Era el lugar más acogedor y amortiguaba un poco el ruido del local.
Baz me pasó una de las cartas alargadas de la mesa, como si fuéramos a pedir algo que no fuera el sándwich Reuben de la casa.
Estábamos obsesionados con él desde hacía un mes, cuando lo añadieron al menú gracias a mi sugerencia para que usaran queso raclette en vez del habitual queso suizo.
El raclette , de sabor fuerte, se calienta hasta que se derrite, se raspa en su propia rueda y se coloca sobre el pastrami, el chucrut y una torta crujiente de patata en un pan de masa madre ovalado.
Pero incluso para buenos comedores como nosotros, el sándwich era demasiado grande.
Le devolví la carta y busqué el teléfono para ver si Thomas me había mandado ya las recetas.
—Esta presentación de mañana es muy importante para ti, ¿eh? —dijo Baz, haciendo caso omiso de la carta.
—Según las revistas del corazón y las redes sociales, Phoebe Winston será el acontecimiento de la próxima temporada. Archie me lo ha contado todo sobre ella. —Le puse al corriente de su paso por la televisión.
—¿Ganó Dale caña ?
—Quedó finalista, pero saltó a la fama de inmediato.
El libro de recetas que publicó, basado en los retos del programa, fue todo un éxito de ventas.
Pero alguien grabó un vídeo donde ella se portaba fatal con una seguidora en un restaurante y eso creó un efecto dominó.
La gente empezó a comentar otros casos en los que el comportamiento de Phoebe había dejado mucho que desear.
Y así, sin más, sus quince minutos de gloria terminaron.
—¿Y cómo se recuperó del golpe?
—Mantuvo un perfil discreto hasta que la gente dejó de hablar de ella.
Entonces, publicó un directo de Instagram en un refugio de animales que se volvió viral.
Phoebe Winston establecía un vínculo inmediato con un perro que se le acercaba y que no quería separarse de ella. Destino: así fue como ella lo llamó.
—Un nombre curioso para un perro.
—No, el perro se llama Cuqui. Lo que dijo es que ese encuentro había sido cosa del destino.
—Dicen que los perros son un buen indicador del carácter de las personas.
—Tal vez sea esa la razón por la que la gente decidió darle a Phoebe otra oportunidad.
—Ah, entiendo. Se dio cuenta de que se había equivocado al portarse así con la gente, ¿no? —preguntó Baz con algo más que una pizca de cinismo.
—Creo que pretendía demostrar que había un corazón de oro bajo una apariencia dura.
—He visto fotos de ella, y su apariencia tampoco es que sea muy dura.
—Estoy segura de que ser tan guapa no le ha venido nada mal.
Por lo que he leído, en esa época la contrataron para ser la imagen de una empresa de queso vegano recién creada.
Supongo que sería la única famosa asequible, pero lo cierto es que todo salió bien, tanto para ella como para la marca.
Este segundo libro contiene recetas veganas que destacan el empleo del queso vegano Vegueso, pero también es una autobiografía y un libro de autoayuda.
No cabe duda de que está aprovechando sus antecedentes en el mundo de la cocina para expandirse.
—Es lógico. Se está buscando las lentejas. —La broma le hizo más gracia al propio Baz que a mí.
—He leído que su siguiente proyecto es la organización de retiros para explorar la autenticidad.
—¿Qué arándanos es un retiro para explorar la autenticidad?
—No me acuerdo bien. Espera, te lo leo. —Busqué en el móvil uno de los artículos que había encontrado sobre Phoebe—.
Esta es la nota promocional que leí sobre los retiros: «Los asistentes al retiro aprenderán a conectar con su yo más auténtico para comenzar a vivir en consonancia con sus creencias.
Ser fiel a uno mismo es lo mejor que podemos hacer por nosotros».
—No quiero ofender, pero ¿qué tiene que ver una quesería con todo eso?
—Tranquilo, que no me ofendo. Yo me pregunté lo mismo, pero supuse que como Vegueso es uno de los patrocinadores de la gira de presentación del libro…
—Me sigue pareciendo raro que la presentación no se haga en Lee y Más. Ya sé que venden libros de segunda mano, pero Ginger también sirve comida vegana en la cafetería.
—Y lo más extraño es que Phoebe dijo que conoce a Ginger. ¿No sería lógico que hiciera la presentación en la librería cafetería donde trabaja su vieja amiga?
—¿Conoce a Ginger?
—Sí. Phoebe lo comentó antes, cuando Chet apareció por la tienda para preguntar por Ginger.
—Chet… —refunfuñó Baz.
—¿Tienes algún problema con Chet? ¿Desde cuándo?
—No, ningún problema.
—¿Es porque sale con Ginger?
Baz soltó una carcajada y se apresuró a negarlo.
—Apenas conozco a Ginger…
—¿Cómo que apenas la conoces? Si es ella quien te proporciona tus treinta gramos diarios de azúcar cuando pides ese café con hielo tan sofisticado que te tomas todas las mañanas.
—Ya, bueno. —Baz no me miró a los ojos.