Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 42
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Capítulo 42

Theon

—¿Seguimos sin saber nada de Axel ? —preguntó Theon , que caminaba de un lado a otro en la cocina.

—Vendrá —dijo Luka y se apoyó contra la encimera. Le echó un vistazo al umbral de la puerta, vacío—. Siendo sincero, me preocupa más Tessa .

El salón estaba hecho un desastre después de lo de Axel , así que Theon la había dejado sentada en el comedor. Se había pasado toda la tarde durmiendo.

No. Mentira. Se había pasado toda la tarde tumbada en la cama, con la mirada perdida.

Cuando le había dicho que era hora de arreglarse, había hecho justo eso sin mediar palabra.

Se había maquillado. Peinado. Los demás fae llevarían atuendos básicos de color beis: los hombres, pantalones holgados de lino y camisas; las mujeres, vestidos sencillos.

Pero las fuentes no. Estas irían del color de su reino, motivo por el que Tessa se había puesto un vestido negro.

Los tirantes se le ataban a los hombros y el escote pronunciado dejaba al descubierto el valle entre sus pechos mientras que el resto de la prenda le caía por las caderas hasta el suelo.

Se había hecho un semirrecogido, que iba sujeto con una horquilla en forma de flor negra.

—¿Ha dicho algo? —preguntó Luka cuando Theon permaneció en silencio.

—Sí, palabras —objetó y se ajustó las mangas, a pesar de que estaban perfectas.

—Pero ¿ha dicho algo?

Sí. No. Demasiado y no lo suficiente.

—Sobrevivamos a esta noche y ya mañana nos pondremos a solucionar el desastre en el que se ha convertido todo esto —propuso Theon .

—¿Está lista para esta noche?

—Esperaba que Axel estuviera aquí cuando le dijéramos todo.

Luka le dedicó una mirada exasperada.

— Axel va a reunirse con nosotros en el Panteón. No va a volver aquí. No hoy, al menos.

Eso ya lo sabía, pero no perdía la esperanza.

—Está bien —suspiró y le dio unos golpecitos a la encimera con los nudillos antes de salir de la cocina. Encontró a Tessa justo donde la había dejado y sus ojos los siguieron con recelo cuando Luka entró detrás de él. Tomó asiento en una silla a su lado y dijo—: Tenemos que hablar de esta noche.

Siguió sin inmutarse. Apática. Inquietante.

—Por supuesto. De tus expectativas.

—No… de eso no —respondió Theon , frotándose la frente con el pulgar y el índice—. Esta noche todo el mundo estará concentrado en los fae, no en los lores y ladies, ni en los herederos y sus fuentes. Se fijarán en la fuerza y el poder cuando los fae reciban sus dones. Necesitaré tu ayuda.

—Mi ayuda —repitió, y Theon no supo cómo interpretar la expresión inescrutable de su rostro o la falta de emoción en sus palabras.

—Nos hemos informado, pero sigues conociendo a los fae mejor que yo. Si vemos a alguno que parezca encajar en el Reino de Arius , cuento con que me proporciones información adicional sobre él.

—Que encaje —volvió a decir y ladeó la cabeza, haciendo que el pelo dorado se le deslizara por el hombro.

Se moría de ganas por apartárselo.

—Sí, para que podamos tomar decisiones bien fundadas cuando llegue el momento —respondió Theon .

—¿Por qué crees que tengo información sobre ellos?

—Porque eres fae.

Parpadeó.

—A pesar de lo que pareces creer, no todos somos iguales.

—Lo sé.

—No tendré apenas información —continuó, como si no hubiera hablado—. Era una apestada. Nadie quería juntarse conmigo porque… ¿Cómo era? Lo convierto todo en un caos. Aunque supongo que tampoco estaba tan mal. En los espacios reducidos solo hay sitio para uno. Si no, se abarrotan demasiado.

— Tessa , sé que tenemos unas cuantas cosas de las que hablar…

—Ah, ¿sí?

El violeta brilló en sus ojos y Theon le echó un vistazo a Luka . Aquellos anillos violetas parecían haberse vuelto permanentes, pero no sabía cómo explicarlo. El único otro ser con ojos violeta con el que se había topado era Cienna , y ella desde luego que fae no era.

Theon se aclaró la garganta. Cada cosa a su tiempo. Esa noche, tocaba sobrevivir a la ceremonia de Emersión. Al día siguiente podrían concentrarse en otras cosas.

—Las fuentes recién seleccionadas serán las últimas a las que se les realizarán los ritos de poder —dijo Theon , optando por ignorar su pregunta—. Y, como eres la fuente de Arius …

—Iré la última —completó, pillándolo.

—Sí, y prevemos que se forme un poco de revuelo cuando se revele tu elemento.

—Dijiste que los demás reinos creerían que lo habías planeado.

—Sí.

—Y, ahora, creerán que me has mantenido en secreto como hiciste con la verdadera estirpe de Luka .

—Sí —repitió, aliviado al ver que parecía comprender la gravedad de la situación.

Entonces, sus labios esbozaron una sonrisa aterradora.

—Ya me has hecho sangrar, Theon . ¿Qué tiene de malo que se derrame un poquito más de sangre?

Luka empezó a toser cerca de ellos, casi atragantándose con el sorbo que había dado.

— Tessa —dijo Theon lentamente—, estamos intentando evitar que haya un baño de sangre esta noche.

—Ah.

Parecía decepcionada por la afirmación y le ponía los puñeteros pelos de punta.

Se aclaró la garganta.

—Sí, queremos que haya el menor drama posible esta noche, pero espero reacciones de todo tipo. No solo por parte de los demás reinos, sino también de mi padre.

—¿Volverá a derramar sangre esta noche?

—Delante de todo el mundo no —respondió Theon , observándola con atención.

Ella solo soltó un murmullo a modo de respuesta.

—Cuento con que desate todo el peso de su ira contra mí —continuó cuando no dijo nada más—. Luka se quedará conmigo y Axel te sacará de allí.

— Axel no está aquí.

—Estará en el Panteón. Te encontrará.

—Ah, la marca de rastreo —dijo, clavando su mirada gris y violeta en él.

Theon se removió bajo el peso de esta, preguntándose si estaba poniéndolo nervioso a propósito por lo que pudiera pasar esa noche. No podía permitírselo. No podía arriesgarse a que otro plan más se fuera a pique.

No podía soportar otro fracaso tan pronto.

Ya de pie, se irguió por completo para que se viera obligada a echar la cabeza hacia atrás al mirarlo. Haciendo caso omiso al rechazo que le provocaba la situación, extendió el brazo y la agarró de la barbilla. Ella no reaccionó. Ni se inmutó.

—Hay mucho en juego esta noche, Tessa , pero, más allá de eso, corres más peligro que de costumbre. He tomado todas las precauciones posibles para protegerte.

—¿Y cómo acabó eso la última vez? —preguntó, con auténtica curiosidad en la voz.

—Esta noche irá mejor.

Ella esbozó una sonrisa, una coqueta y socarrona, y él notó un agudo cosquilleo en las puntas de los dedos.

Una chispita de energía.

Y, entonces, sintió la atracción del vínculo. Lo había mantenido en silencio todo el día, dándole espacio. Intentando dejar que… saliera de ese trance o lo que fuera eso.

Pero ahora no había sido él quien había liberado al vínculo.

Había sido ella.

—Por aquí, mi señor —dijo el fae cuando giró, guiándolos hacia su palco privado. Había que subir varios tramos de escalera; todas las familias gobernantes tenían espacios privados que rodeaban la arena de la planta baja.

Tessa guardaba silencio un paso por detrás de Luka y él.

Axel normalmente iba a su lado para que Luka pudiera caminar con ella, pero todavía no se había dignado a aparecer.

Llevaba intentando hablar con él todo el día.

Lo único que Luka había dicho al respecto era que se lo tenía merecido por no cogerle el móvil la noche anterior.

Capullo.

Cuando el fae abrió la puerta de su palco, sintió alivio al ver que eran los primeros en llegar. Su padre no tardaría en aparecer y, si Axel no lo hacía antes que él, todavía no estaba seguro de cómo iba a justificar su ausencia.

—Sus viales se encuentran sobre la vitrina en caso de que los necesite esta noche —dijo el fae—. Su camarero privado llegará pronto, pero, mientras tanto, ¿necesita algo más?

—No. Retírate —dijo Theon , tajante, y le dio la espalda.

—¿Para qué son los viales? —preguntó Tessa cuando la puerta se cerró tras ellos.

Pareció deslizarse hasta la barandilla del balcón y se asomó a la arena en la que tendrían lugar las emersiones.

Cinco plataformas distintas irían dando paso a los fae hasta que solo faltaran las fuentes.

Entonces, se erigiría un escenario en el centro.

Ella llevaba puestas unas sandalias plateadas sin tacón con el vestido, y se notaba que estaba más cómoda que con los tacones.

Lo único que se le pasó por la cabeza cuando se las puso antes fue lo mucho que se parecían a unas putas chanclas.

Más sofisticadas y elaboradas, sí, pero el concepto era el mismo.

Theon atravesó la habitación rumbo a la vitrina de la esquina y cogió uno de los cinco viales. Un brillante líquido negro se arremolinaba en su interior.

—Cada reino cuenta con cinco viales —explicó—. Podemos usarlos en cualquier momento del año para reclamar a un fae antes de la noche de la Selección oficial a finales del año de Selección.

Ella echó un vistazo por encima del hombro.

—¿Cómo funciona?

—Si un reino quiere reclamar a un fae, lanza un vial.

—¿Y si más de un reino lo quiere?

—Si se lanzan varios viales al mismo tiempo, se celebra una reunión para decidir qué reino se lo queda.

—¿Pasa muy a menudo?

—Si se manifiestan poderes lo bastante fuertes, puede que esta noche ocurra unas cuantas veces. Pero, normalmente, esperamos un poco para poder observar los diversos entrenamientos y pruebas.

Ella no dijo nada más y volvió a girarse para contemplar la arena. Theon miró de reojo a Luka , que se limitó a encogerse de hombros antes de quitarse la chaqueta de traje y dejarla sobre el respaldo de la silla. Ninguno de los dos se había molestado en ponerse corbata esa noche.

—¿Quieres algo de beber, Tessa ? —le preguntó Theon y eso hizo que ella se diera la vuelta para mirarlo de frente. Apoyó los codos sobre la barandilla de ónice, estudiándole.

Entonces, esbozó una sonrisita.

—Me apetece vino.

Theon entrecerró los ojos, pero asintió.

—Una copa —le advirtió.

—Tampoco voy a lamerlo del suelo —replicó.