Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 40
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Capítulo 40

Tessa

Había metido la pata.

La había metido hasta el fondo.

Pero su temor a la ira de Theon pasó enseguida a segundo plano cuando se encontró al lord de Arius allí.

Se suponía que no aparecería hasta el día siguiente.

Cressida y él debían llegar por la tarde, justo antes de la ceremonia de Emersión.

Se alojarían en la mansión, no allí. No debería estar allí .

— Theon —respondió Valter con frialdad al saludo de su hijo. El lord no se molestó en dirigirse a Axel o Luka .

—Qué sorpresa. Creía que madre y tú llegabais mañana por la tarde —dijo Theon con tono uniforme.

—Tu madre llegará mañana por la tarde, como estaba previsto —concedió Valter .

—Ya veo.

«¿Ya veo?».

Eso era lo único que Theon pensaba decir. Lo cierto era que solo le había visto interactuar con su padre un puñado de veces y la mayoría había sido con otros delante. Había intentado alejarla de él todo lo posible.

Ahora veía que había sido otra forma más de intentar protegerla.

No lo había entendido. No había intentado entenderlo. Aunque lo hubiera hecho, ¿le habría importado?

«Tu deber no es entender. Tu deber es servir».

Alejó esos pensamientos. No era momento de ponerse a darle vueltas a las cosas, de perder el control. A pesar de lo que todos creían, sabía controlarse.

La mayor parte del tiempo.

El ambiente estaba cargado de tensión y ¿dónde estaba Eviana ?

Tessa nunca había visto a Valter sin ella.

Se obligó a quedarse quieta. Nada de removerse.

Era lo que madre Cordelia le había grabado a fuego y, dioses, ¿por qué se sentía agradecida por ello en ese momento?

Pero no entendía lo que estaba pasando. Theon y Valter parecían estar en una especie de enfrentamiento.

Axel se encontraba cerca de ella, y Luka , a unos pasos de Theon ; tenía los músculos tensos y sus pupilas ya se habían vuelto verticales.

—Estoy esperando —dijo Valter después de un minuto entero de silencio.

—Ya veo —respondió Theon —. No sé a qué estás esperando exactamente, ya que no tenía ni idea de que llegarías esta noche.

—No te pases de listo —advirtió Valter con desdén y soltó su copa con un golpe fuerte—. Dime por qué llevo toda la puñetera tarde recibiendo correos sobre el avistamiento de un dragón fuera de la Acrópolis.

«Ay, dioses».

Eso era lo único que podía pensar mientras observaba la escena ante sus ojos.

—A mi fuente la atacaron unos hijos de la noche —respondió Theon —. Luka se estaba ocupando de ellos. Creíamos que habíamos cubierto nuestras huellas, pero acabamos de enterarnos de que… — Tessa vio el músculo contraerse en su mandíbula antes de que terminara—: Al parecer, pasamos una por alto.

—Para ocuparte de unos hijos de la noche no necesitas un puto dragón, Theon —rugió Valter y se puso de pie—.

Si fueron tan imbéciles como para atacar a tu fuente en tu presencia, deberías haber podido con ellos tú solito.

¿Me estás diciendo que no es así? ¿Que no eres lo suficientemente fuerte para proteger lo que es tuyo? ¿Que hasta en eso has fracasado?

—No —respondió Theon —. Eran varios. Algunos huyeron. Yo me quedé para proteger a mi fuente y Luka fue en busca de los otros. Era de noche. Fuimos discretos…

—¿ Fuimos ? —interrumpió Valter —. ¿Cómo que fuimos?

Theon se removió. Muy poco, pero Tessa lo vio.

Valter también y los ojos se le entrecerraron.

—Ni se te ocurra mentirme, Theon .

—Creí que lo mejor sería traer a mi fuente de vuelta aquí lo antes posible, así que lo hice volando. Pero, como he dicho, fuimos discretos —respondió Theon .

—Entonces, ¿es culpa de tu guardián? —preguntó Valter y su mirada se desvió hacia Luka .

—No —corrigió Theon enseguida—. Es culpa de quien estuviera intentando raptar a mi fuente.

—¿Y quién fue?

—Todavía no lo sabemos. Hasta ahora, nuestros esfuerzos no han dado su fruto.

—Entonces, ¿lo que me estás queriendo decir es que, en lugar de forjar alianzas y hacer lo que te he mandado a hacer aquí, has perdido el tiempo tratando de averiguar quién está intentando raptar a tu fuente?

¿Y que, no contento con fracasar en ello, has sacado a la luz secretos que nuestro reino lleva décadas guardando?

—Tampoco lo sabe tanta gente… —empezó a decir Theon .

—¡Con que lo sepa un solo ser basta! —rugió Valter —. Por si fuera poco, Rordan se ha enterado. Explícame por qué no es un problema que el lord de Achaz sepa que llevamos décadas ocultando a un descendiente de Sargon , Theon .

—Nos ocuparemos de ello —respondió Theon de inmediato.

—Tus recientes fracasos sugieren lo contrario.

—No he fracasado en nada —objetó Theon y Axel se tensó a su lado. Lo miró de reojo. Tenía una expresión inescrutable en el rostro, pero los ojos estaban casi negros por la cantidad de oscuridad que los invadía.

—¿Te crees que no tengo ojos en todas partes?

¿Que no sé perfectamente lo que vosotros tres habéis conseguido estando aquí?

—preguntó Valter y Tessa no pudo contener un pequeño escalofrío cuando siguió levantando la voz—: No solo habéis revelado algunos de nuestros mayores secretos y puesto en peligro relaciones que llevo décadas forjando, también nos habéis hecho parecer débiles.

—¿De dónde te sacas eso? —replicó Theon —. Ser capaces de ocultar a un cambiaformas de dragón durante décadas no da impresión de debilidad precisamente.

—No, pero permitir que otro hombre interactúe con tu fuente en público sí —dijo Valter , y una sonrisa cruel le curvó los labios cuando su mirada oscura se posó en Tessa .

El poco color que le quedaba en el rostro desapareció. No le cabía duda de que estaba más pálida que un espíritu del Después ahora mismo.

—Estaba acatando mis órdenes —dijo Theon con rapidez, atrayendo la atención de Valter de vuelta hacia él—. Está intentando conseguirnos información.

Valter enarcó una ceja.

—Conque se la puedes prestar a un legado cualquiera, pero no a tu propio reino.

—No se la he prestado a nadie —lo contradijo Theon con los dientes apretados.

—Entonces, explícame lo que ha llegado a mis oídos.

—Acabo de hacerlo.

—¿Acaso no te dejé claro lo que se esperaba de ti y de tu fuente? —preguntó Valter .

—Sí —respondió Theon —. La culpa de todo esto la tienen tus exigencias.

Valter resopló.

—No ha causado más que problemas desde que la trajiste a casa. Quizá lo que te hace falta es escoger a otra.

—Matar a la fuente de otro se castiga con la muerte —rugió Theon y dio un paso al frente. Axel se removió para escudar un poco a Tessa .

—¿Y quién dicta esa sentencia, Theon ? —preguntó Valter con una mueca cruel. La oscuridad empezó a arremolinarse a su alrededor.

—Matarla ahora sería una tontería —intervino Axel —. Tener que establecer un nuevo vínculo con otra fuente supondría un contratiempo y nos impediría seguir adelante con nuestros planes.

—¿Ahora sí quieres dar tu opinión? —dijo Valter , atacando a Axel .

Este extendió el brazo hacia atrás y colocó a Tessa detrás de un empujón.

—Yo siempre tengo una opinión, padre —respondió—. Eres tú el que casi nunca se digna a pedírmela.

Un gruñido brotó del lord, pero, antes de que pudiera responder, Theon volvió a hablar.

—Creo que lo más sensato sería esperar a ver cuáles son sus dones en la ceremonia de Emersión. Si no resultan valiosos, podemos reconsiderar esta otra posibilidad.

«¿Qué?».

Sin pensarlo, abrió la boca para preguntar precisamente eso, pero una mano se la tapó antes de que pudiera hacerlo.

— Tessalyn , no hables . —Oyó la voz de Luka susurrarle al oído.

El embeleso se le coló por debajo de la piel e hizo que se mordiera la lengua. ¿De dónde había salido?

—Por lo que veo, es el origen de todos los problemas a los que de repente nos enfrentamos —objetó Valter —. Quizá lo más sensato sería deshacernos ya de ella.

—Sabes que será una buena baza —razonó Theon —. Solo hace falta ver sus niveles previstos de poder para darse cuenta. Si no están en lo cierto después de la ceremonia de mañana, entonces estoy de acuerdo contigo.

A pesar de haberla embelesado, Luka siguió tapándole la boca y un brazo le rodeó la cintura.

—Estate quieta, Tessa —murmuró.

Pero le temblaba todo el cuerpo. No podía controlarlo. Incontrolable. Eso era lo que siempre había sido y, ahora, iba a costarle la vida.

Y no pudo contener la oleada de alivio que desató en su cuerpo el pensamiento.

Todos esos años deseando morir y, ahora, estaba tan cerca de conseguirlo. La idea de morir la aterraba, pero ¿la de no tener que volver a preocuparse por nada? Esa resultaba liberadora.

—No me queda más remedio que estar de acuerdo —aceptó Valter a regañadientes—. Pero te recomendaría que observaras atentamente a los fae mañana.

—Me aseguraré de tener sustitutos en mente para discutirlos contigo de ser necesario —respondió Theon y la tensión en sus hombros se alivió un poco.

Valter no dijo nada, asintiendo con la cabeza en silencio, y Tessa creyó que habían terminado. Que Valter no haría nada más hasta después de la ceremonia del día siguiente. Que podría prepararse para todo lo que se avecinaba. Pero, entonces, volvió a hablar.

— Eviana , tráela.

Por un momento, Tessa había parado de temblar, pero, cuando Eviana vino de la otra habitación con Pen , el cuerpo le vibró con tanta violencia que los dientes le castañetearon.

La mujer estaba atada con enredaderas y, conforme se acercaban, otra enredadera gruesa con espinas apareció en la mano de Eviana .

En esa casa no había plantas. La mayoría de los fae de elemento tierra necesitaban estar rodeados de algún tipo de naturaleza.

Solo los más fuertes de ese elemento podían invocarla directamente.

Se trataba de un hecho sin precedentes entre los fae.

Se creía que los únicos capaces de hacerlo eran los legados de Silas.

—¿Qué significa esto? —preguntó Theon y dio un paso hacia Pen antes de quedarse quieto.