Capítulo 39 #2
—Por no mencionar que acogemos a todos aquellos que no consideráis dignos de vuestros preciados reinos —dijo Axel con un gesto para que le trajeran otra copa.
Theon había dejado de contar cuántas copas llevaba Axel después de la tercera, la cual había pedido antes de que llegara la comida.
—No puedo negar que me parece interesante que, cuando por fin os aventuráis fuera de vuestras fronteras, no sea para forjar alianzas con otra familia gobernante, sino con alguien completamente distinto —añadió Dagian —. A mi padre también le sorprendió la noticia.
—No sé de dónde te sacas la información, pero no se ha forjado ninguna alianza fuera de nuestras fronteras —terció Theon .
—¿Y si la he presenciado con mis propios ojos? —preguntó Dagian .
Había dejado de lado su comida y se había echado hacia atrás en la silla. Se le reflejaba la luz tenue del salón en el pelo dorado y sus facciones parecieron incluso más afiladas cuando le sonrió a Theon .
—Está bien, Dagian —dijo Theon , que hizo a un lado su propio plato—. Está claro que sabes algo que yo no, así que suéltalo. Me estoy hartando de tanto teatro .
—No sé nada que tú no sepas. Pero no me llames mentiroso cuando yo mismo he sido testigo de tal alianza.
—¿Y qué alianza es esa?
—La que tienes con Tristyn Blackheart .
Blackheart .
¿El hombre se apellidaba Blackheart ?
Tristyn Blackheart , el esquivo fundador detrás de Investigaciones Lilura.
A Theon le sonaba el nombre, pero el tipo casi nunca se dejaba ver en público.
Era más reservado que el Reino de Arius y, aunque Theon sabía quién era, había muchos legados que no, por no hablar de fae y mortales.
Era el fundador de una empresa que había sido la única responsable de numerosos avances en Devram , desde centros sanitarios a hechizos de glamour imposibles de rastrear o estudios sobre hechizos protectores y marcas, e incluso avances tecnológicos.
Investigaciones Lilura era la empresa que había creado la tecnología que permitía que pudieran meterse móviles en el Panteón.
Corría el rumor de que el mismísimo Blackheart había supervisado muchos de los avances y, con acceso a los hechizos de glamour de la empresa, había campado a sus anchas entre legados, fae y mortales sin llamar la atención.
Hasta que seleccionó a Tessa .
No podía tratarse de una coincidencia.
Otra cosa más que necesitaba averiguar.
—¿Por qué crees que tengo una alianza con Tristyn Blackheart ? ¿Porque anoche estaba bailando con mi fuente? —preguntó Theon , sin dejar que su rostro reflejara su sorpresa.
Dagian resopló. Cualquier rastro de decoro desapareció de su comportamiento.
—Tu fuente y él parecían íntimos. Hasta mencionaron haber estado juntos en un hotel.
Vio a Tessa tensarse por el rabillo del ojo, pero no podía mirarla ahora mismo.
—A los demás herederos y a mí, así como a nuestras familias, nos parece muy raro que el Reino de Arius vuelva a la palestra y escoja a una fuente que no solo no llamó la atención de ninguno de nosotros, sino que también parece llevarse bastante bien con un hombre conocido por evitar a todo el mundo.
—¿Qué me estás queriendo decir exactamente, Dagian ? —preguntó Theon y cogió su copa, haciendo girar el líquido ámbar.
—Solo estoy haciendo una observación de algo que me parece sospechoso.
—Me la apunto, aunque no sé qué quieres que haga al respecto.
—¿Tiene una relación con Blackheart ? ¿Por eso la escogiste?
—No —rugió Theon —. Es mía y de nadie más.
—Los acontecimientos de anoche sugieren lo contrario —apuntó Lealla .
—Piensa lo que quieras, pero la marca que tiene en la mano dice que es mía —respondió Theon , dando rienda suelta a sus sombras.
Estas se le enroscaron en los brazos antes de dirigirse a Tessa , que se inclinó hacia ellas, permitiendo que la oscuridad le rozara la mandíbula y la garganta.
Entonces, levantó una mano y le sonrió deliberadamente a Lealla cuando pasó los dedos por las sombras, dejando que le bailaran por los nudillos.
Dagian y Lealla intercambiaron una mirada mientras la observaban jugar con ellas, como si amara tanto la oscuridad que pudiera controlarla.
Como si fuera suya y de nadie más.
Podía sentir su magia. Estaba obsesionada con Tessa , prácticamente vibrando de la emoción al ver que interactuaba con ella.
Las sombras se aferraron a su cuerpo mientras jugueteaba con ellas y podía notar sus manos como si lo estuviera tocando a él.
Casi consiguió que se olvidara de lo caros que les habían salido sus actos de la noche anterior.
—En resumidas cuentas, pareces tener buena relación con Blackheart —dijo Dagian , que había vuelto a ponerse a cenar.
—¿Adónde quieres ir a parar con todo esto?
—Me gustaría que me lo presentaras.
Axel soltó tal carcajada que Theon le fulminó con la mirada.
—¿Qué? —preguntó Axel —. Suena absurdo si te paras a pensarlo. Ha organizado esta cena tan elaborada para pedirnos que le presentemos a Tristyn Blackheart . La sede central de Investigaciones Lilura está en la Acrópolis y la segunda más grande en Faven. Seguro que tiene acceso ilimitado a ambas.
—Por supuesto que puedo acceder a los edificios, pero eso no me da acceso al propio Blackheart —contestó Dagian con voz tensa.
—Pues pídele ayuda a papi —respondió Axel con frivolidad.
Dagian le dedicó una mirada asesina, una que Theon conocía a la perfección.
—Tu padre está detrás de esto —observó Theon , dejando que su oscuridad permaneciera allí—. ¿Qué quiere de Blackheart ?
Dagian puso los ojos en blanco.
—Dime los secretos de Arius y yo te diré los de Achaz .
Ahí le había dado.
—Me encantaría poder ayudarte, Dagian —dijo Theon . De repente, estaba listo para irse—. Pero mi acuerdo con Tristyn es reciente. No puedo ponerlo en peligro. Seguro que lo entiendes.
—Por supuesto —respondió Dagian y se puso de pie antes de que pudiera reaccionar—. De todas formas, los secretos de Arius siempre acaban saliendo a la luz. —Su mirada se desvió hacia Luka —. ¿Verdad?
—No tengo ni idea de a qué te refieres —respondió Luka , gruñón y harto de todo eso.
—Y yo que pensaba que un legado de Sargon sería inteligente, pero puede que solo sirvas para luchar —suspiró Dagian , como si se hubiera llevado una decepción.
Siguiendo su ejemplo, Lealla también se había levantado de la mesa. Ya se encontraba cerca de la puerta con una sonrisa triunfante en los labios.
—¿Qué pensarán los demás reinos cuando se enteren de lo que el Reino de Arius ha estado escondiendo en sus montañas? —dijo con pesar.
—¿De qué coño habláis? —preguntó Axel —. No queda ningún legado de Sargon vivo. Vuestros ancestros se aseguraron de ello hace siglos.
—Los testimonios sobre un ser que vuela y escupe fuego sugieren lo contrario —respondió Dagian .
Su fuente se puso detrás de él de camino a la puerta—.
Aunque, claro, la forma en la que los demás reinos reaccionen a esa información podría negociarse.
Si, por ejemplo, dos reinos parecieran entusiasmados con la noticia, probablemente el resto haría lo mismo.
Si dos reinos en concreto la miraran con malos ojos, no obstante… Bueno, podría resultar perjudicial.
Theon no se molestó en ponerse de pie cuando dijo:
—Ten mucho cuidado con lo que haces, Dagian .
—Te insto a que reconsideres mi petición, Theon —respondió y, un momento después, Lealla y él se habían ido.
—Mierda —murmuró Axel antes de terminarse el resto de la copa de un trago.
—Por amor de Arius , para de beber —estalló Theon . Alargó el brazo y le arrebató la copa, ahora vacía—. ¿Qué coño te pasa que no dejas de beber esta noche?
—Estoy bien —dijo, restándole importancia—. De lo que tenemos que preocuparnos es de cómo cojones se han enterado de lo de Luka .
—Ha dicho que se le informó de ello —señaló Luka —. La única vez que podrían haberme visto fue esa noche en el río.
—Pero dijiste que los atrapaste a los cuatro —dijo Axel .
—A menos que fueran más de cuatro —respondió Luka con voz sombría.