Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 38 #3
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Capítulo 38 #3

—Tienes que arreglarte. Tengo que llevarte con Luka —anunció Theon después de un rato—. Y ni se te ocurra irte sin comer.

—Ya —murmuró—. ¿Qué haces mientras estoy con ellos?

Theon enarcó una ceja.

—¿Acaso me echas de menos, preciosa?

Ella resopló.

—No, pero prefiero estar contigo a entrenar con Luka .

—¿Y Axel ?

—Oh, prefiero salir a correr con él —respondió y extendió el brazo para coger una manta más pequeña que estaba doblada a los pies de la cama.

Theon frunció el ceño.

—¿Y eso por qué?

Sustituyó estratégicamente la sábana por la manta antes de empezar a bajarse del colchón.

—Supongo que porque no eres tú.

Unos dedos alrededor de su muñeca hicieron que se detuviera y mirara por encima del hombro.

—Sabes que estará en mi lugar el próximo año de Selección, ¿no?

—Ya, bueno, pero no será mi amo, ¿a que no? —objetó—. Y lo más probable es que la fae a la que seleccione quiera tener esta vida.

—Porque tú no quieres.

—Sí, porque yo no quiero.

—Dime, Tessa , ¿qué clase de vida te gustaría tener? ¿Cuál es la vida de tus sueños?

—¿Cuál es la tuya? —contraatacó—. Además de conquistar el mundo, claro.

—Si crees que quiero hacerme con Devram para gobernar, no tienes ni idea —dijo y le soltó la muñeca. Su voz se había vuelto fría—. Ve y vístete.

Ella apretó los labios, se bajó de la cama y se encaminó al vestidor para ponerse la ropa de entrenamiento. Luego, fue al baño a cepillarse los dientes y hacerse una coleta.

Treinta minutos después, Theon la dejó con Luka sin mediar palabra, pero la mirada que intercambiaron no le pasó desapercibida.

Luka soltó un suspiro cuando la puerta se cerró detrás de Theon . Tessa ya estaba en posición, esperando a que la tortura empezara.

—Dime qué pasó anoche —ordenó Luka y se cruzó de brazos delante de ella.

Tessa parpadeó, sin saber qué responder.

—Juro por Sargon que, como no me respondas, te embelesaré, Tessa . No tengo ni la mitad de paciencia que Theon tiene contigo.

—¿Por qué no le preguntas a Theon ?

—Porque ya tiene bastante con lo que lidiar ahora mismo, motivo por el cual soy yo el que tiene que lidiar contigo.

—Lidiar conmigo —repitió, impávida.

Los labios de Luka se curvaron en una sonrisita burlesca.

—¿No te gusta la palabra, pequeña?

Cuando no le respondió, se movió antes de que pudiera darse cuenta. Le hizo una zancadilla y cayó de culo, soltando un ruidito por el impacto.

Luka se cernió sobre ella, con un pie a cada lado de sus caderas. El pelo le caía hacia delante y le rozaba la mandíbula.

—Dime qué pasó anoche.

—No eres mi amo —respondió con desdén.

—No. Yo jamás te habría escogido como fuente —concedió Luka —. Pero aquí estoy. Obligado a lidiar con tu actitud de mierda todo el rato. ¿Te parece justo?

— ¿Justo? —le reprendió Tessa , que apretó los puños a sus costados—. No me hables de justicia, Luka Mors .

—Dime qué pasó anoche.

—No.

Entonces, siseó cuando las llamas alrededor de sus muñecas le quemaron la piel.

—Podemos estar así todo el día, Tessa . Le debo lealtad a Theon , no a ti. Haré lo que haga falta para protegerle.

—Esclavo de un vínculo, como yo —se burló.

Luka se dejó caer, sentándose a horcajadas en su cintura para poder acercar la cara a la suya.

—Yo escogí mi vínculo, pequeña.

—Te viste obligado a escogerlo —objetó—. Era o Theon o Valter .

—Puede, pero ¿me ves quejándome de mi situación día sí y día también?

—No es lo mismo.

—Acabas de decir que es un vínculo como el tuyo. Aclárate, Tessa . ¿Solo es lo mismo cuando te conviene?

—¿A ti qué te pasa? —estalló y le dio un empujón en el pecho.

Otra cosa era que se moviera. Bajo las manos no notaba más que músculo sólido, y el fuego de dragón le dejaba la piel ardiendo todo el puto rato.

Pero, por amor de los dioses, estaba raro desde que habían llegado a la Acrópolis.

Como Axel . Como Theon . La poca tregua que le habían dado durante su estancia en la Mansión Arius había llegado a su fin.

—Tú no eres la única obligada a enfrentarse a situaciones de mierda —respondió Luka —.

Tienes mucho más en común con Theon , Axel y conmigo de lo que crees.

La diferencia es que nosotros tres no nos quedamos de brazos cruzados.

Nosotros no nos pasamos todo el puto día sentados mirando por la ven tana . ¿No quieres esto? Pues lucha.

—¿Qué crees que llevo semanas haciendo?

—Quejarte —dijo con desprecio.

Se apartó de ella y se levantó.

— ¿Quejarme? —prácticamente chilló y se puso corriendo de pie.

—Sí. Quejarte.

—¿Y cómo me sugieres que luche?

—Primero, tienes que averiguar por qué estás luchando. Primero, tiene que importarte algo —dijo Luka .

—Y, luego, ¿qué? ¿Pisotear a todo el que se interponga en mi camino? —preguntó y bloqueó el golpe que Luka le lanzó al costado.

Este sonrió con aprobación. A duras penas, pero lo hizo.

Cuando quiso darse cuenta, estaba otra vez en el suelo. No había visto venir su siguiente ataque.

Capullo.

—Nadie puede hacerle sombra a una tormenta —respondió y le tendió la mano—. Sé la puta tormenta, Tessa .

—¿Por qué me dices esto? ¿No se supone que debes proteger a Theon ?

La levantó de un tirón y dijo:

—Eso es justo lo que estoy haciendo.