Capítulo 38 #2
—¿Necesitas algo más?
—No. Por ahora vamos bien.
Tessa no se apartó de su pecho hasta que oyó la puerta cerrarse.
—Deberías haberme avisado —dijo, con la voz ronca del sueño.
—¿De que venía Pen ? —preguntó él y volvió a acariciarle el pelo.
—Sí. No hay ninguna necesidad de que nos vea… así. —Cuando no respondió, volvió a echarle un vistazo. Estaba concentrado otra vez en su móvil y no le devolvía la mirada a propósito. Ella soltó un suspiro—. No es la primera vez que te trae el desayuno teniendo a una mujer en la cama, ¿no?
—No.
Su respuesta hizo que algo se le retorciera en el estómago y no tenía ni idea de por qué. Pero el vínculo se despertó y a él tampoco le hizo gracia la idea de que alguien más estuviera en su cama.
Lo cual era maravilloso.
No solo no había aceptado ese puto vínculo después de tener sexo, sino que encima ahora estaba celosa de mujeres a las que ni siquiera conocía.
El sonido de Theon soltando el teléfono hizo que volviera a alzar la vista hacia él.
Se separó con cuidado de ella. Pretendía preguntarle a dónde iba, pero las palabras se le quedaron atascadas en la boca, de repente seca, cuando acabó con la vista clavada en su culo perfecto y, dioses, esos muslos.
Le observó inclinarse para coger dos tazas de café, pero se giró con rapidez cuando empezó a darse la vuelta. Su risa grave le provocó un escalofrío en la espalda y se tapó la cabeza con las sábanas.
— Tessa —la reprendió, tirando del edredón.
—Ponte unos pantalones —refunfuñó.
—No seas tonta.
—No seas… exhibicionista.
Les dio otro tirón a las sábanas.
— Tessa , venga. Que te traigo café.
A modo de respuesta, ella sacó una mano y le indicó que le diera la taza con un gesto.
— Tessa .
— Theon —le imitó.
Oyó un suspiro exasperado seguido del sonido de pisadas. Asomó la cabeza y vio que había desaparecido. Envolviéndose la sábana con fuerza alrededor del pecho, cogió una de las tazas de café que había sobre la mesita de noche y soltó un gemido al probarlo.
—Conque yo me tengo que poner pantalones, pero tú puedes hacer esos ruiditos —comentó Theon con tono seco cuando apareció por la puerta del armario con unos pantalones holgados que le colgaban bajos en las caderas.
—Los pantalones tampoco es que estén ocultando mucho —dijo ella con una mirada significativa.
—Estás desnuda en mi cama, Tessa . Lo raro sería que no se me empalmara —respondió, cogió el cuenco de fruta y se lo llevó a la cama. Acomodándose contra el cabecero, cogió su propia taza y le dio un sorbo con los ojos esmeralda clavados en ella.
Ella se aclaró la garganta. Puede que llevara semanas durmiendo en la cama de ese hombre, pero menuda situación más incómoda.
—Para de mirarme así.
—No sé mirarte de otra forma.
—Lo que tú digas —refunfuñó y le dio otro sorbo a su café.
—He avisado a Luka para que retrase vuestro entrenamiento una hora —dijo Theon . Dobló una rodilla y apoyó el brazo en ella mientras se bebía el café.
—Genial —murmuró.
—Entiendes por qué es importante, ¿verdad?
Ella soltó un suspiro.
—Sí, Theon .
—Tenemos una cena privada esta noche con Dagian Jove .
Tessa se atragantó con el café y él enarcó una ceja.
—¿Solo seremos Dagian y nosotros? —preguntó.
— Luka y Axel también estarán allí. Estoy seguro de que Dagian llevará acompañante, además de su fuente.
—¿Por qué vas a reunirte con él?
—Porque me lo pidió —respondió Theon .
—¿Y has dicho que sí?
—¿Hay algún motivo por el que debería haber dicho que no?
Ella se abrazó las rodillas al pecho y apoyó la barbilla sobre ellas.
—Supongo que no. Probablemente sea buena idea aparentar cordialidad mientras intentas conquistar el mundo. —Notó que la estudiaba y le miró de reojo cuando preguntó—: ¿Qué?
—¿Por qué estás tan reticente?
—¿A que intentes conquistar Devram ?
La fulminó con la mirada.
—No. Pareces nerviosa por lo de Dagian .
—Para nada.
—Lo estás. ¿Ha pasado algo que necesite saber?
—No.
— Tessa …
Había un deje de advertencia en su voz que hizo que se tensara.
—No ha pasado nada, Theon .
—Mientes fatal.
—¿Por qué no para de decirme eso todo el mundo? Miento genial —le reprendió.
—Tienes que decirme por qué te preocupa o tendré que obligarte a hacerlo —dijo—. No puedo permitir que me pilles desprevenido esta noche.
—¿Y eso qué significa? —preguntó, enderezándose.
—Significa que quiero estar preparado y tú pareces reacia a reunirte con Dagian . No quiero más sorpresas.
— Tristyn y Dagian son muy diferentes —repuso. Sabía exactamente a qué tipo de sorpresa se refería.
—Hablaremos de Tristyn en un momento, pero ahora estamos con Dagian . Última oportunidad para decírmelo antes de que te obligue a hacerlo.
Bajó la vista a la taza de café que sostenía entre las palmas.
—No es nada, Theon . En serio. La sacerdotisa lo incluyó en las visiones durante la evaluación. Me torturó y…
Había parecido real. Tan real, de hecho, que una parte de ella tenía la sensación de que sí que había estado allí y, cada vez que le veía o tenía que estar en la misma habitación que él, se le aceleraba el corazón al recordar su poder estampándose contra ella.
— Tessa , no te quedarás a solas con él. Los tres estaremos ahí —dijo Theon , y pudo oír el deje de fastidio en su tono.
—Lo sé.
Un dedo bajo su barbilla le levantó el rostro hacia el suyo cuando añadió:
—Sé que no he hecho muy buen trabajo protegiéndote cuando no estabas a mi lado, pero espero que sepas que nunca nadie te hará daño cuando esté contigo.
Ella asintió en silencio. Las palabras llenas de desdén que Luka le había dicho ese primer día de entrenamiento se repitieron en su cabeza.
«¿Es que no te das cuenta de que casi todo lo que Theon ha hecho, incluyendo obligarte a sentarte debajo de una mesa, ha sido para protegerte?».
Llevaban días batallando en su alma y, cuando él levantó el brazo para colocarle el pelo tras la oreja, le dijo:
—¿Puedo hacerte una pregunta?
Parecía sorprendido, pero se deshizo de la expresión con rapidez y asintió, indicándole que hablara.
—Anoche estuve hablando con las otras fuentes e insinuaron que, si no me hubieras seleccionado, se me habría asignado servir en las Casas de Sirana del Reino de Achaz .
— Theon no dijo nada, solo le sostuvo la mirada, lo que provocó que ella apartara la suya.
Notó que se le sonrojaban las mejillas por algún motivo desconocido.
Habló tan deprisa que apenas se le entendió—.
Y tu padre dijo que me habría dedicado al entretenimiento y tú has dejado caer que me salvaste de un destino peor y…
—¿Qué me estás preguntando, Tessa ? —la interrumpió Theon con un tono más tajante del que esperaba.
—¿Es cierto? ¿Lo que Maxson y Jasper dijeron es cierto? ¿Que a algunos se les asigna… repoblar a los fae?
—Sí.
Sorprendida por su franqueza, se echó hacia atrás, derramando algo de café, y la sábana se le bajó un centímetro por el pecho. La sostuvo mientras Theon le quitaba la taza de las manos.
Sus dedos se curvaron en torno al filo de la tela cuando notó que el zumbido bajo su piel volvía. Era esa energía en busca de liberación. Empezaba a darse cuenta de que siempre ocurría antes de que su poder surgiera.
—Y tú… —Inhaló una bocanada temblorosa, obligándose a mirar a Theon cuando preguntó—: ¿Tú crees que a mí se me habría asignado servir allí?
—Mi padre podrá ser muchas cosas, pero los entresijos de los reinos se los conoce como la palma de su mano.
No mintió el día en que le conociste —respondió—.
Si no te hubiera seleccionado, no me cabe duda de que el plan habría sido mandarte al Reino de Achaz .
Eres preciosa, Tessa , algo que los legados codician en sus fae, tanto para placer personal como para engendrar descendencia.
Tessa se tragó la bilis que le subió por la garganta de solo pensarlo. ¿Cómo era posible que los fae de los poblados no tuvieran ni idea de todo eso? De la sangre. De la repoblación.
—Sin embargo —prosiguió Theon —, tu emersión podría haber alterado esos planes.
Puede que te hubieran asignado servir allí de todas formas, con la esperanza de que tus hijos tuvieran los mismos niveles de poder que se prevé que tú poseas.
Pero lo más probable es que los reinos se hubieran peleado por ti.
—¿Peleado por mí?
Él asintió.
—¿Por la fae más poderosa conocida en todo el reino? Tessa , se derramará sangre por ti. Es un hecho. Nos estamos preparando para ello. Probablemente se acuse al Reino de Arius de haber sabido de tus dones y niveles de poder desde el principio, de haber hecho trampas de alguna forma.
—Pero eso es imposible —titubeó—. ¿No?
Theon se encogió de hombros.
—Eso da igual, pero, como te he dicho, nos estamos preparando. Tú te estás preparando. Es en parte el motivo por el que estás entrenando.
—Para protegerme a mí misma —dijo lentamente.
—Sí —confirmó—. Cuando alguien vuelva a intentar raptarte, porque pasará, serán listos. No lo harán cuando estés con nosotros. Esperarán el momento perfecto y, cuando llegue, necesitas ser capaz de defenderte hasta que te encuentre.
—Para luchar por mí —dijo y se le hizo raro hacerlo. Nunca nadie había luchado de verdad por ella. Ni siquiera Dex .
—Sí.
—Porque soy tu fuente —aclaró. No le gustaba el sentimiento que se le despertó en el pecho.
Las palabras le oscurecieron los ojos.
—Porque eres mía y yo lucho por lo que es mío.
Procesaría esas palabras más tarde, porque todo eso empezaba a resultarle abrumador. Todo eso indicaba que Luka tenía razón. Que casi todo lo que Theon había hecho había sido para protegerla.