Capítulo 36 #2
—Qué mal rollo —murmuró Axel , que hizo su copa a un lado y se inclinó hacia delante con los codos apoyados en las rodillas.
—¿Qué pasa, Luka ?
— Tristyn está aquí.
—¿Quién cojones es Tristyn ? —preguntó Axel .
Pero Theon sabía exactamente quién cojones era Tristyn .
—¿El mortal está aquí? —preguntó Theon .
—Mierda —siseó Axel entre dientes y Theon los notó entonces.
Los poderes de ambos, que se presionaban sutilmente contra él.
Las sombras de Axel eran una neblina apenas perceptible y el de Luka un fuego negro y tenue que se camuflaba con la leve iluminación de la sala.
Ambos estaban listos para combatir con su poder en caso de que perdiera el control.
—Hay más —dijo Luka .
—¿Dónde está Tessa ? —soltó bruscamente con la oscuridad que se presionaba contra su ser y las sombras nublándole la vista.
— Tristyn no es mortal.
—¿Qué? —siseó Theon —. ¿De dónde te sacas eso?
—Para empezar, está aquí. En esta planta. En un evento para legados.
—No te hagas el listillo. Si es un legado, ¿por qué todos asumimos que era un mortal cuando nos topamos con él en Rocamor?
—Ni idea. Tal vez Tessa sepa algo. Lleva diez minutos bailando con él —respondió Luka .
Theon ya estaba de pie, atravesando la sala en dirección a la pista de baile.
—¿Por qué no me lo has dicho antes?
—Porque parece tener algún tipo de conexión con él. Puede que le saque información…
—No quiero que le saque nada —rugió Theon .
Ya había localizado su pelo dorado allí donde Tristyn estaba, en efecto, haciéndola girar por la pista de baile al son de una canción acelerada. Los ojos le brillaron cuando echó la cabeza hacia atrás, riéndose, y la pareja acaparaba casi todas las miradas.
Luka y Axel le agarraron de los brazos para detenerle.
—Tenemos que decidir cómo vamos a lidiar con esto —murmuró Axel .
—Atragantándolo con mi oscuridad antes de arrastrarlo al Infrarreino por manipular a una fuente —respondió Theon , amenazante.
—O… podríamos usar la cabeza. ¿A qué estirpe pertenece? ¿A qué reino le debe lealtad? ¿Podemos ponerlo de nuestra parte?
Joder. Theon sabía que tenía razón, pero lo único que podía ver eran las manos del hombre sobre lo que era suyo. Lo único que podía oír era a ella riéndose con un hombre que no era él. Lo único que podía sentir era que le pesaba el fracaso.
—Si irrumpimos ahí y usamos nuestro poder, no solo daremos a entender a todo el mundo que no puedes controlar a tu fuente, sino que también revelaremos la magnitud de nuestros poderes —murmuró Luka en voz baja—. A tu padre no le gustará nada.
—¿Y crees que esto sí? —preguntó Theon , apretando los puños dentro de sus bolsillos.
—Lo que digo es que tenemos que ser listos.
—Saben que podemos controlar las sombras —murmuró Axel y se le notaba la astucia en la voz—. Así que juguemos a dos bandas. Dejemos que vean el poder que saben que tenemos y hagámosles creer que todo esto ha sido idea nuestra. Que ya tenemos una alianza forjada.
—¿Y si no nos sigue la corriente? —preguntó Luka .
—Lo hará —afirmó Theon . Su furia se desvaneció lo justo para recobrar un poco el juicio—. Le interesa Tessa . Lo que tenemos que averiguar es por qué.
—¿Crees que sabe… bueno, lo suyo? —musitó Axel , observando a Tristyn hacerla girar.
—Algo sabe —dijo Theon mientras cuadraba los hombros—. Pero su tiempo con ella se ha acabado.
Con las sombras pisándole los talones, avanzó hacia ellos.
Mandó parte de su oscuridad hacia Tessa , dejando que se enroscara a su alrededor como si de hiedra se tratara, para marcar territorio y a la vez recordarle a quién pertenecía.
Ella se tensó un segundo antes de volver a relajarse contra Tristyn .
Sus movimientos se volvieron más fluidos si cabía.
No le hizo falta ver nada más para saber que iba a dar el espectáculo con ellos.
La canción llegó a su fin justo cuando alcanzaron el borde de la pista de baile, pero nadie se atrevió a moverse.
Los otros legados, incluyendo a los herederos, los observaban con interés.
Dagian le estaba dando sorbos a su copa, mirando a Tessa de una forma que no le hacía ninguna gracia, mientras que Lealla le estaba observando a él con una sonrisita de satisfacción.
La fuente de Tana estaba a su lado, murmurándole algo al oído.
Mahina y Prudence se encontraban al otro lado de la pista de baile y los ojos les brillaban, tenues, como si estuvieran preparándose para defenderse.
— Theon St. Orcas —dijo Tristyn cuando dio un paso hacia él.
Sin vacilación. Sin rastro de temor. Haciendo gala de la misma arrogancia que en Rocamor. Al menos ahora Theon entendía por qué hasta cierto punto.
— Tristyn —respondió Theon y deseó con todas sus fuerzas saber el apellido del hombre. Le daría una pista sobre su linaje y qué hacía allí. A juzgar por la sonrisita engreída en los labios de este, era consciente de ello—. Gracias por hacerle compañía a Tessa esta noche.
—Siempre es un placer. Aunque he de admitir que prefiero la noche que pasamos en Rocamor a esta —dijo y le guiñó el ojo a Tessa .
Ella le miró con una sonrisa coqueta.
—Justo eso estaba pensando. El ambiente de los hoteles, que tiene algo especial.
—Como la música de ascensor —añadió Tristyn con nostalgia, lo cual le provocó una auténtica carcajada a Tessa .
Theon se aclaró la garganta mientras sus sombras se volvían más densas y empezaban a reptar por la pista de baile. Se oyeron varios gritos ahogados y a gente dando un paso hacia atrás cuando Luka y Axel se colocaron a su lado.
—Es hora de irnos, Tessa —anunció.
—Por supuesto —respondió como la fuente perfecta antes de girarse e inclinar la cabeza en dirección de Tristyn —. Gracias por la velada.
Este, no obstante, extendió el brazo y le alzó la barbilla.
—Déjate de formalidades —dijo tan bajo que Theon apenas pudo oír las palabras—. Perdición o salvación, furia salvaje. Tú decides.
Con esas últimas palabras, Tristyn asintió con la cabeza a Theon antes de darse media vuelta y marcharse de la pista de baile.
La multitud se separó a su paso. Theon podía notar los ojos de todos encima, a la espera de ver qué ocurría, pero, antes de que pudiera decidir qué hacer, Tessa se le adelantó.
Se contoneó hacia él y levantó las manos para enderezarle la corbata.
Entonces, dejó que las puntas de sus dedos deambularan por su torso hasta descansar contra su estómago.
Mordiéndose el labio inferior, alzó la vista hacia él a través de sus pestañas.
Con una sonrisa oscura, él le separó el labio de los dientes con el pulgar y se inclinó hacia abajo para hablarle bajito al oído:
—Fracasar no era una opción, Tessa .
—No he fracasado en nada —replicó y esbozó una sonrisa cruel.
Se puso de puntillas y le subió la mano por el pecho para rodearle la nuca, clavándole las uñas.
Le rozó la mandíbula con los labios conforme seguía hablando—: ¿Acaso no está presenciando todo el mundo un vínculo diferente al suyo?
¿No es eso lo que me exigió, amo? ¿Ve a otra fuente hablar con alguien más?
¿Ve a otro heredero confiar tanto en su fuente que la deja bailar y conversar con otro legado?
La reciente apatía parecía haberse desvanecido, sustituida por algo nuevo. Algo que había vislumbrado en esa sala de entrenamiento cuando ella había visto su poder manifestarse sin desaparecer. Cuando se había hecho una idea de lo poderosa que llegaría a ser.
Le rodeó la cintura con un brazo mientras le hundía la otra mano en el pelo, enredándole los dedos en los mechones dorados.
Le dio un tirón, inclinándole la cabeza hacia atrás para mirarla a los ojos.
Ningún anillo violeta brillaba en ellos, pero sí esa tormenta que le resultaba tan familiar, justo bajo la superficie.
—Supongo que entonces deberíamos bailar —dijo. Alzó la vista y le hizo una seña a quien estuviera a cargo de la música para que tocara algo.
—¿Qué? —balbuceó y, sorprendida, abrió mucho los ojos.
—No puedo permitir que bailes con otro legado y no conmigo. Estamos dando el espectáculo, ¿no?
—Un vínculo que sea superior en todos los sentidos —respondió ella y contuvo el aliento cuando le deslizó las yemas de los dedos por la espalda antes de darle la mano y tirar de ella para atraerla hacia su torso.
Se permitió concentrarse en la sensación de la mano de Tessa bajo la suya.
La manera en que se movía contra él mientras la guiaba por la pista.
Ni siquiera se dio cuenta de qué baile se trataba.
Todos se los sabía de memoria: se los habían inculcado desde pequeño, pero notó cada una de sus inhalaciones bruscas, por mucho que se esforzara por ocultarlas.
No prestó atención a las expresiones de sorpresa de las herederas de Celeste y Falein .
No se percató de los ceños fruncidos de Dagian o Lealla , o de los ojos entrecerrados de Tana .
Theon dejó que el resto de la sala observara mientras disfrutaba de ese momento con Tessa , aunque fuera una farsa.
Fingiría que no lo era. Durante esa canción, fingiría que no era lo que era, al igual que ella fingía ser lo que le exigía.
Disfrutaría de ese momento, deseando que la canción jamás terminara, porque, cuando llegaran a casa, todo cambiaría.