Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 36
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Capítulo 36

Theon

—Dioses, menudo humor —musitó Axel .

Theon notaba su mirada clavada en él y resistió el impulso de hacerle un corte de mangas.

Esa noche giraba en torno a guardar las apariencias y hacer contactos.

Llevaba dos días negociando con los otros herederos y había llegado el momento de ir más allá.

Tenía que forjar alianzas con los demás reinos, no solo con las familias gobernantes.

Ninguno de sus planes llegaría a buen puerto si no tenían a alguien dentro, pero, más que nada, necesitaban dejar claro que el Reino de Arius ya no se conformaría con quedarse en su rincón del mundo.

Cuando Theon no abrió la boca, Axel prosiguió.

—Sé que las cosas con Tessa están tensas ahora mismo, pero, por amor de Arius , ve y fóllate a alguien, Theon —añadió Axel y cogió otra copa.

—No quiero follarme a nadie —le espetó Theon .

—Lo que te hace falta es un buen polvo —dijo Axel sin rodeos—. Desfogar un poco. Despejarte para dejar de saltarle a la yugular a todo el mundo. Comportándote como un capullo no vas a hacer ningún contacto.

Claro. Para él era fácil decirlo: llevaba toda la noche hablando con la misma mujer de cabello oscuro sin que un puto vínculo interfiriera.

Theon había intentado ser más o menos agradable esa noche, pero Axel tenía razón.

Estaba de mal humor y toda la culpa la tenía la fae a la que quería tirarse, pero no podía.

O, más bien, no se atrevía.

Porque, sin duda, podía forzarla. Estaba dispuesto a cruzar muchos límites.

Joder, había hecho miles de cosas imperdonables.

Había matado. Había dejado que otros cargaran con el muerto por él.

Había jodido vidas para conseguir información.

Y nada le quitaba el sueño. Hacía lo que tenía que hacer para conseguir lo que quería.

Pero ¿eso? No podía. Porque por alguna retorcida razón creía que eso era lo único que lo separaba de convertirse en su padre.

—Un buen polvo te ayudaría a dejar de pensar un rato —contempló Axel con convicción. La burla había desaparecido de su tono. Si alguien sabía lo que era no poder parar de darles vueltas a las cosas, ese era su hermano.

—¿Crees que no quiero? —objetó Theon y le hizo una seña a un fae que pasaba por allí para que le trajera otra copa—. Este puto vínculo no me deja desear a nadie más ahora mismo. Saben los dioses que lo he intentado, joder.

Axel enarcó una ceja.

—¿En serio?

—Sí —refunfuñó Theon —. Tessa puede decirme lo mucho que preferiría follarse a un mortal o sus propios puñeteros dedos antes que a mí, y yo de cascármela en la ducha no salgo.

A Axel le entró la risa, pero la disimuló con rapidez tosiendo al ver la mirada asesina que Theon le lanzó.

—Pero dijiste que la otra noche…

—La otra noche fue para impedir que se le fuera por completo —dijo Theon y cogió la copa de la bandeja que el fae le estaba tendiendo—.

Estaba descontrolada. Basándome en lo que he conseguido descubrir sobre ella, pude deducir que probablemente le pasaba algo parecido a lo que le ocurría después de una evaluación.

—Cuando se escapaba del poblado en busca de mortales —dijo Axel al caer en la cuenta.

Theon asintió. No les había dicho mucho sobre esa noche, solo que por fin le había dejado ayudarla. Pero había querido guardarse ese momento para sí mismo porque puede que fuera lo único que le dejara tener y, de ser así, no quería compartirlo con nadie.

Había pasado el menor tiempo posible con ella los últimos dos días, principalmente porque sabía que no sería capaz de controlarse.

Después de comprobar que estaba bien, había dejado a Axel a su cargo mientras se duchaba.

Se había reunido con Luka para asegurarse de que se hubiera ocupado de los hijos de la noche.

Luka ya había dado con los otros dos y se habían tirado el resto de la noche cubriendo sus huellas e intentando averiguar quién los había mandado tras Tessa .

Lo cierto era que podía ser cualquiera. Un lord o una lady. Alguno de los desgraciados en esa sala que buscaba elevar su estatus social. Podía ser alguien que simplemente buscara vengarse del Reino de Arius . Sabían los dioses que gente así había mucha.

Pero había estado agotado. Entre usar su magia para encontrarla, defenderla y, luego, básicamente follársela, llevaba mucho tiempo sin experimentar unos niveles tan bajos de poder y le faltaban cuatro días para recibir su ración asignada de sangre fae.

Luka le había obligado prácticamente a beber sangre de Tessa porque estaba empezando a drenarle a él.

Así funcionaba el vínculo guardián. Cuando a Theon se le agotaba su propia magia, empezaba a drenar la de Luka .

No era buena idea que cualquiera de los dos se quedara sin poder el tiempo que fuera, aunque Axel estuviera allí con ellos.

Luka le había dado hasta mediodía para sacarle sangre a Tessa o lo haría él mismo.

Pero, dioses, ¿la sangre de Tessa ? Era la sangre fae más exquisita que había probado en la vida.

Nunca había notado la diferencia en la sangre que le daban cada semana.

La sangre fae era sangre fae, sin más, pero esa vez no.

Esa vez había hecho que todo su ser se sintiera desorientado y fuera de control.

Tenía que ser por el vínculo fuente. O, quizá, porque iba a ser muy poderosa una vez sus dones surgieran.

O una combinación de las dos. No tenía ni idea, pero había tenido que hacer acopio de hasta el último ápice de autocontrol para no seguir bebiendo.

Igual que había tenido que hacer acopio de hasta el último ápice de autocontrol para no seguirla hasta la ducha y terminar lo que habían empezado cuando la había hecho correrse con sus sombras.

Axel se aclaró la garganta.

—¿Has averiguado algo más de su vida en el poblado?

—No —respondió Theon , cortante.

Mentira. Tras negarse a explicarle su relación con la madre del poblado, Theon había ido a hablar en persona con Cordelia .

Pero todavía no había decidido qué hacer con esa información, principalmente porque estaba a punto de perder el control en ese momento.

Había demasiadas cosas que se le escapaban de las manos, dejándolo al límite.

Estaba cabreado con Tessa por salir de la Acrópolis.

Con las puñeteras hijas de la noche por intentar raptarla.

Con quien las hubiera mandado tras ella.

Con la madre del poblado por hacerle daño.

Estaba cabreado por haber acabado en esa situación para empezar.

Pero, sobre todo, estaba cabreado consigo mismo.

Por fracasar a la hora de mantenerla a salvo una vez más.

Por fracasar a la hora de averiguar quién la quería.

Por fracasar a la hora de controlar a su fuente.

Por fracasar en general.

Había fracasado en algo en lo que no sabía que alguien podía fracasar. Aquello tenía que ser el máximo exponente del fracaso: fracasar en algo en lo que era imposible hacerlo.

Así que había dejado que Axel y Luka lidiaran con ella los últimos días porque era la única forma que tenía de protegerla de sí mismo.

Había intentado no tirarse toda la noche observándola.

Habían acordado que Luka sería quien se ocuparía de ella durante ese evento, pero, cuando quiso darse cuenta, la estaba buscando otra vez.

La última vez que la había visto estaba sentada con las demás fuentes.

No estaba ciego. Saltaba a la vista que no la veían como una más, probablemente por ser la fuente de quien era.

No encajaba con ellos. No podía encajar con los demás fae.

Solo tenía a Luka , a Axel y a él y ni siquiera podía estar con ellos esa noche.

Tampoco es que quisiera. Seguía enfadada con los tres.

No, enfadada no era la palabra.

Se había vuelto… apática. Como si de repente no le importara nada, resignada a aceptar lo que fuera que se le exigiera y se le hiciera.

Se sobresaltó al darse cuenta. Llevaba rara desde esa noche en el balcón bajo la lluvia en la que le había dicho que ya había ganado.

Se había dicho a sí mismo que era porque estaba cediendo poco a poco al vínculo.

Que no había fracasado del todo. Que era porque no la habían preparado bien para esa posición.

Cualquier excusa para justificar por qué todo había ido de puta pena.

Pero eso era peor. Que no le importara la situación era peor que que la odiara, ¿y cómo coño podía ser eso?

¿Y dónde cojones se había metido?

—Tengo un par de cosas que contarte.

Theon giró la cabeza y se encontró a Luka sentándose en la silla junto a la suya.

—Más te vale que sea dónde está Tessa —estalló Theon .

Vio la mirada que intercambiaron Axel y Luka y apuró la copa de un trago cuando su hermano dijo:

—Esto no funciona, joder. Las cosas tienen que cambiar.

Luka se pasó una mano por el pelo, lo cual le extrañó. Estaba alterado y él casi nunca mostraba sus emociones. Theon se preparó mentalmente cuando dijo:

—¿Qué tienes que decirme?

—Yo ya le he dicho que lo que le hace falta es un buen polvo —ofreció Axel .

—Que te den, Axel —dijo Theon y soltó la copa ya vacía en la mesita frente a él—. Suéltalo, Luka .

— Axel tiene razón, y lo primero que tengo que decirte podría ayudarte con eso. Felicity Davers está aquí —dijo Luka .

—¿Con qué va a ayudarme eso?

Luka se encogió de hombros.

—Podrías descubrir si sois compatibles.

—¿Tirándomela? —respondió Theon con voz monótona.

—¿Cómo si no pretendes engendrar un heredero? —preguntó Luka , y Theon vio que fruncía los labios levemente.

El muy cabrón se estaba burlando de él.

—Que os den a los dos. ¿Dónde está Tessa ?

La poca alegría que había en su rostro desapareció de inmediato. Luka exhaló un fuerte suspiro y se pasó la mano por el pelo otra vez.

—Antes de responderte, necesito decirte otra cosa. Y, antes de decirte esa cosa, necesito que recuerdes que estamos en público con docenas de legados que aprovecharán cualquier oportunidad para detectar signos de debilidad.