Capítulo 35 #2
De todas formas, no podía hacer nada para evitarlo.
En cuanto recibiera todas las marcas de la fuente, le quitaría lo que quisiera cuando quisiera.
Ya tenía la puñetera marca de rastreo, que permitía a más gente de la cuenta encontrarla a su antojo.
Además, estaba casi convencida de que había dado con la forma de controlar el vínculo fuente.
No podía notar su presencia como antes. Theon llegaba a su habitación de noche y, de repente, notaba todo el peso del vínculo después de pasarse el día entero sin dar señales de vida.
Se impregnaba de la sensación; su alma necesitaba saber que seguía allí.
Era como si Theon supiera que necesitaba el recordatorio diario.
Y no sabía qué pensar al respecto.
La marca de rastreo no podía ser ni de coña la única consecuencia que recibiera por esa noche junto al río.
Pero él no había dicho nada. No había hecho nada.
Y estaba hecha un manojo de nervios tan grande que se sobresaltaba por cualquier tontería.
Luka se frustraba con ella durante el entrenamiento, no solo porque fuera una novata, sino porque no podía concentrarse.
Axel desaparecía después de salir a correr y no volvía a verle el pelo hasta la cena.
Cada vez que le preguntaba a cualquiera de los dos dónde se metía Theon por la mañana, ninguno se dignaba a contestarle.
Le decían lo que necesitaba saber cuando necesitaba saberlo.
Así que se sentaba y observaba.
Se sentaba y escuchaba.
Se sentaba y descubría todo lo que podía.
Como, por ejemplo, que Theon les prestaba más atención a las herederas de Anala y Falein que al resto.
Que disfrutaba poniendo nerviosa a la heredera de Celeste y que parecía divertirle ignorar a los herederos de Achaz y Serafina.
Que nunca seguía la misma ruta para atravesar el Panteón, como si estuviera intentando memorizar los diversos pasillos y pasadizos.
Observaba a los demás herederos. Cómo los de Achaz y Serafina siempre parecían estar cuchicheando. Cómo la heredera de Anala parecía harta de todo el mundo, sobre todo de la atención extra que recibía por parte de Theon , y eso a Tessa la hacía sonreír para sus adentros.
Pero, por encima de todo, observaba a los otros herederos interactuar con sus fuentes.
Sasha se comportaba como Eviana . Callada y sumisa, siempre iba un paso por detrás de Dagian .
Incluso durante las reuniones, se sentaba en la silla que más cerca estuviera de los legados.
Las fuentes hombre parecían adorar a sus herederas, y Tessa se preguntaba si era real.
¿Tan defectuosa había salido como fuente?
Sus tacones plateados repiquetearon por los escalones de mármol y la falda del vestido tinto se le abrió por la abertura del muslo mientras subían a la segunda planta de la sala, donde asistirían a un evento social.
Era el primero en el que habría otros legados presentes.
Se había percatado de que habían ido llegando cada vez más a lo largo del día.
La mayoría parecían ser legados que servían en los consejos de los reinos, consejeros de los lores y ladies.
Gracias a los dioses, ninguno de los lores y ladies llegaría hasta el día de la ceremonia de Emersión, lo que quería decir que Valter no aparecería hasta dentro de tres días.
Theon caminaba delante de ella, codo con codo con Axel ; ambos iban vestidos enteros de negro y las luces se les reflejaban en los anillos de ónice idénticos.
Luka iba con ella. Cuando llegaron al final de las escaleras, Theon ni siquiera la miró para indicarle que se colocara a su lado y le rodeó la cintura con el brazo.
Se inclinó y le dijo al oído:
—Nada de pasos en falso, Tessa .
—Entendido.
Se sentía observada y se inclinó un poquito más hacia él en un intento por calmar sus repentinos nervios.
—Aprovecha esta noche para descubrir cómo se comportan los herederos fuera de su pequeño círculo mimado —prosiguió con tono duro cuando su atención se centró en algo en la otra punta de la sala.
Cuando siguió la dirección de su mirada, se dio cuenta de que no se trataba de algo.
Se trataba de alguien.
Dagian Jove se encontraba con otros dos legados a los que no conocía, pero saltaba a la vista que Theon sí.
—¿Dónde está Sasha ? —preguntó al percatarse de que no se encontraba cerca de su amo.
—Normalmente, a las fuentes se les da un poco más de libertad en este tipo de eventos —respondió Theon , tenso—. Los fae tienen permitido reunirse en la primera planta. Los legados se quedan aquí arriba. —Por fin la miró a los ojos cuando añadió—: Así como las fuentes.
—¿Qué hacen los fae aquí?
—Permite que los legados los observen si así lo desean, pero la mayoría ve esta noche como una última oportunidad de desmelenarse antes de que los eventos de la Selección se pongan en marcha.
—Ah. —Fue lo único que dijo, intentando no pensar en lo cerca que Dex y sus amigos estarían mientras ella estaba atrapada allí arriba. Lo miró a los ojos esmeralda que últimamente apenas le echaban un vistazo cuando preguntó—. ¿Y yo dónde debo estar?
La comisura de sus labios se curvó y se le formó un pequeño hoyuelo.
—Tú debes quedarte donde pueda verte en todo momento.
—¿Debo permanecer a tu lado?
—Por más que me gustaría, dará la impresión de que no confío en ti si te pido eso esta noche. Las demás fuentes gozarán de mayor libertad para demostrar que sus vínculos están bien forjados.
—Ah.
—Ni se te ocurra fracasar esta noche, Tessa —dijo con voz grave, enrollándose un rizo suelto de su pelo en el dedo.
—No lo haré.
Dicho eso, Theon la soltó y, acto seguido, los tres hombres atravesaron la sala para unirse a otros legados.
Tessa se giró y vio que las demás fuentes estaban reunidas en torno a una mesita.
Soltando un suspiro, se dirigió hacia allí.
Sasha le dedicó una pequeña sonrisa y se apartó para hacerle hueco.
Aquellos fae estaban acostumbrados a no estar con el resto.
Llevaban separándolos desde que se supo que se les seleccionaría.
No es que hubieran recibido a Tessa con los brazos abiertos precisamente, sobre todo al ser la fuente de Arius , pero Sasha era bastante amable.
Probablemente el que se conocieran del poblado de Celeste ayudaba.
Gatlan , la fuente de la heredera de Anala , la miró de arriba abajo antes de deslizar un cuenco de lacitos salados hacia ella y Tessa asintió a modo de agradecimiento. Las demás fuentes la ignoraron, pero sabía que la estaban observando con la misma atención con la que los observaba a ellos.
—¿Cómo estás? —le preguntó Sasha , cogiendo un lacito del cuenco. Aunque no se lo comió. Solo se puso a partirlo en pedacitos.
—Cansada —respondió Tessa con una sonrisa débil.
Se oyó una carcajada y ella alzó la vista. Su mirada se cruzó con la de Jasper .
—Normal —dijo este con desdén al colocarse las manos detrás de la cabeza e inclinarse sobre las dos patas traseras de su silla.
—¿Y eso qué significa? —preguntó Tessa y ladeó la cabeza, observándole. Tenía el pelo castaño claro recién cortado y entrecerró los ojos en su dirección.
—Estaba en el mismo poblado que tú, Tessa —respondió—. Lo sé todo sobre ti y tus escapadas.
—¿Qué tipo de escapadas? —preguntó Maxson , y una sonrisita cómplice se abrió paso en su rostro.
—Siempre estaba escapándose del poblado para buscar compañía —respondió Jasper .
—Creía que estaba saliendo con ese otro fae. ¿Cómo se llamaba? ¿ Felix ? —intervino Dade .
— Dex . ¿Cómo sabes quién es? Si llegó después de que te llevaran a Eridis en el Reino de Falein —respondió Tessa con los dientes apretados.
—Se lo he contado yo —afirmó Jasper .
—Pero lo sé todo sobre ti —terció Dade —. La noche en la que te seleccionaron, mi ama se aseguró de aprender todo lo que pudiera sobre ti.
—He tenido una vida fascinante —murmuró Tessa , observando a Sasha coger otro lacito y partirlo en trocitos, tal y como había hecho con el primero.
—Sí, preparándote para la vida a la que estabas destinada hasta que el Reino de Arius lo arruinó todo —dijo Jasper con una sonrisita cruel.
—Cierra el pico, Jasper —le interrumpió Gatlan .
—No, déjalo —repuso Tessa , devolviéndole la sonrisa a Jasper —. Lo que pasa es que Jasper está un pelín celoso.
—¿Celoso? —repitió Jasper con incredulidad y las fosas nasales se le ensancharon cuando estampó las manos contra la mesa—. ¿De ti ?
Tessa se encogió de hombros y se echó hacia atrás en la silla.
—Mientras que tú tuviste que quedarte quietecito como un niño bueno, yo pude salir y vivir la vida.
De repente, Jasper estaba inclinándose hacia ella.
—¿Crees que estoy celoso de que estuvieras constantemente en el despacho de madre Cordelia llevándote una buena reprimenda? ¿Crees que estoy celoso de que te follaras a todo mortal que se te pusiera por delante? —escupió.
—Creo que estás celoso porque el único coño que catarás en tu vida será el de Mahina —respondió Tessa con tranquilidad—. Saben los dioses que no tenías permitido follarte a nadie más.
—Zorra de mierda —gruñó Jasper .
Maxson y Dade lo sujetaban cada uno de un hombro mientras Sasha miraba a su alrededor, nerviosa.
—No montes un numerito —siseó esta y cogió otro lacito.
Jasper se zafó de los otros dos sacudiendo los hombros. Se enderezó en la silla, se colocó los puños de la camisa y dijo con aire despreocupado:
—Se me olvidaba lo poco enterada que estás, Tessa . Lo poco que sabes. Los demás llevamos años conociendo los secretos del reino. Se nos confiaron los secretos de nuestras amas mucho antes de recibir sus marcas.
—¿Que sois unos consentidos y mimados? —dijo Tessa con desdén—. Eso lo sé perfectamente.
—Nos estaban preparando para nuestras posiciones, igual que a ti.
—Nadie sabe dónde habría acabado ninguno de nosotros si no nos hubieran preseleccionado —dijo Gatlan y le dio un sorbo a su copa. Era la única fuente de la mesa a la que su heredera le había permitido beber alcohol.