Capítulo 35
Tessa
—¿Quiénes son ellos ? —preguntó. Las puntas de los dedos todavía le hormigueaban por la luz chisporroteante—. ¿Los hijos de la noche?
—Dioses, no —ladró Axel —. Aunque hay muchos con los que se puede trabajar, jamás les confiaríamos el gobierno de tierras enteras.
—Entonces, ¿quiénes?
—Hay muchos legados allí que provienen de diversos reinos —informó Theon .
—Y los mandaron allí porque representaban una amenaza para Devram —replicó Tessa , incrédula.
—¿Una amenaza para Devram ? ¿O para los lores y ladies gobernantes? —objetó él.
—¿Acaso importa? Las familias gobernantes llevan reinando desde que el mundo se creó. Fueron los mismos dioses quienes las seleccionaron.
Una expresión oscura atravesó el rostro de Theon .
—Cuánta historia cae en el olvido cuando es un grupo selecto el que decide qué se recuerda y qué no.
Tessa volvió a bajar la vista hacia sus manos.
Las palmas le brillaban como si sostuviera el sol entre ellas.
Le recordaban a las sombras de Theon , a cómo se movían y arremolinaban, aunque resplandecientes y llenas de vida en lugar de oscuras y llenas de muerte.
Pero ¿y la luz que le crepitaba en las puntas de los dedos?
Cuando alzó las palmas, su mirada se cruzó con la de Theon , y los tres hombres se alejaron otro paso de ella.
—¿Qué es esto? —preguntó.
Los tres intercambiaron miradas y Luka se acercó a Theon antes de que este respondiera:
—No lo sabemos.
—No te creo.
—Vale, pero mi respuesta sigue siendo la misma.
—¿Cómo lo paro?
—Dejando que te ayude.
—No quiero tu ayuda —soltó con los dientes apretados.
—Pero la necesitas.
Curvó los dedos, cerrando los puños.
—¿Por qué se manifiesta ahora? Todavía no he pasado por la ceremonia de Emersión.
—No lo sé —respondió Theon .
—No lo sabes —repitió con voz monótona. Cuando este negó con la cabeza, dijo en tono frío—: Pero algo crees. Tengo entendido que las teorías te sobran.
—Lo que creo es que eres tan poderosa que está atravesando la barrera que retiene tu poder —respondió Theon —. Pero no es más que una teoría.
—¿Qué barrera?
—No pienso explicártelo hasta que tu poder esté bajo control. Tienes que dejar que te ayude, Tessa —insistió Theon .
—O le dejas o te inmovilizo hasta que se extinga —añadió Luka .
—¿Cómo puedes…? —empezó a decir Tessa .
—Creía que habíamos acordado que Luka y yo nos ocuparíamos de ella un rato —la interrumpió Axel .
—¿ Ocuparos de mí? —repitió ella y el poder en sus palmas brilló con más intensidad.
— Axel , cierra el pico —le espetó Theon —. ¿No tienes cosas que hacer?
Axel le dedicó una sonrisa burlona.
—Claro, mi señor .
— Axel …
Pero él ya estaba marchándose, cerrando de un portazo a su espalda.
Theon exhaló un largo suspiro e intentó pasar por al lado de Luka para acercarse a ella, pero este le agarró del brazo.
—Por algo acordamos que Axel y yo nos ocuparíamos de esto ahora mismo.
—No puede andar por ahí así, Luka —dijo Theon . La oscuridad le serpenteó por las manos cuando intentó que le soltara el brazo—. Bastante fea va a ponerse la cosa después de la ceremonia de Emersión.
—Y nos estamos preparando para ello, pero no puedo dejar que te acerques a ella ahora mismo. Ya sabes lo que casi pasó en Rocamor cuando te lanzó por los aires en el aparcamiento. Estamos en un espacio cerrado. Me transformaré si pierde el control. ¿Es eso lo que quieres?
Tessa observó a Theon restregarse la cara con una mano; el cansancio que había vislumbrado antes ya había vuelto.
—¿Qué pasó en Rocamor? —preguntó, intentando ignorar los relámpagos que le crepitaban en las puntas de los dedos.
—Que estuve a punto de transformarme y atacarte. A punto de herirte seriamente, por no decir matarte, Tessa —estalló Luka .
—No es fácil acabar con nosotros. Es como con los legados.
—Pocas cosas pueden combatir el fuego de dragón, y nada en Devram puede soportarlo.
—Ah. —Fue todo lo que se le ocurrió decir antes de volver a bajar la vista hacia sus manos.
—Nuestra magia es un reflejo de nuestras emociones, Tessa —interrumpió Theon —.
Tu magia tiene su propia personalidad. Tratará de controlarte a menos que tú la controles a ella.
Son cosas que aprenderás en las lecciones sobre tu elemento después de la Emersión, pero…
—Soltó otro suspiro—. Puede que necesites un instructor privado para eso también.
—¿Como quién? —preguntó.
—Todavía estamos trabajando en ello. Por ahora, lo que tienes que hacer es concentrarte en tu entrenamiento con Luka y hacer un esfuerzo para controlarte.
—Como salió tan bien la última vez —murmuró.
—¿Por qué estabas junto al río anoche? —preguntó de repente Luka , y la luz en sus palmas destelló.
—¡ Luka ! —le reprendió Theon .
—Necesitamos saberlo. ¿Qué sentido tiene tranquilizarla si va a volver a ponerse así en cuanto saquemos el tema?
Theon se frotó la nuca.
—Vale. —Sus ojos volvieron a clavarse en ella, a la espera de una respuesta.
—No fue mi intención.
—Voy a necesitar que seas más clara. ¿No fue tu intención desobedecer órdenes directas? ¿Abandonar los límites de la Acrópolis sola y sin permiso? La instructora privada dijo que no te mostraste cooperativa —dijo, y su voz se volvió más dura con cada palabra.
—Qué sorpresa —murmuró.
— Tessa —gruñó él a modo de advertencia—. Sé que he sido muy claro con las expectativas que tengo de ti, así como con las consecuencias por no cumplirlas. Y tú me has confirmado en repetidas ocasiones que eres consciente de ellas.
—¿Qué quieres que te diga, Theon ? La instructora privada dirigía el poblado en el que me crie. Nos conocemos de hace mucho.
—Lo sé. Por eso creí que con ella estarías más a gusto.
—Más a… —Se interrumpió, reprimiendo la risa histérica que amenazaba con escapársele.
—Sé que no te prepararon para esta posición como al resto de las fuentes —dijo Theon —. Tenemos que deshacernos de ese punto débil y ninguno tiene tiempo de lidiar con él.
«Demasiado desobediente».
«Demasiado problemática».
«Nadie querrá perder el tiempo contigo».
—Ya —contestó Tessa , y la luz de sus palmas se extinguió.
—¿ Tessa ? —preguntó Theon . Tanto Luka como él se tensaron, como si se estuvieran preparando para que les… ¿Qué? ¿Atacara?
De solo pensarlo casi se echó a reír.
Para eso tendría que importarle, y las palabras de Theon habían hecho un gran trabajo recordándole por qué no lo hacía.
—Nada de eso explica por qué corriste hasta el río anoche —repitió Luka , que se había vuelto a colocar delante de Theon .
Y Tessa no pudo evitar preguntarse si dentro de poco sería ella quien lo hiciera.
Quien se interpusiera entre Theon y el peligro.
Le habían dicho que no permitirían que eso pasara, pero el vínculo parecía controlar las acciones de Luka , aunque no fuera consciente de ello.
¿Qué les garantizaba que no le haría lo mismo a ella?
Había visto a Eviana salir en defensa de Valter sin vacilar.
—Entré en pánico —respondió finalmente—. Madre Cordelia y yo no nos llevamos precisamente bien. No me gusta pasar tiempo con ella, ya que normalmente acababa encerrada en espacios reducidos y sin comer durante días.
—Explícate —ordenó Theon con tono férreo.
—No —respondió y se abrazó a sí misma.
—¿Te dejaba encerrada en casa? —le preguntó Luka , con esa mirada penetrante clavada en ella—. ¿Por eso prefieres estar fuera?
—Algo así.
Theon estaba a punto de decir algo más, pero el teléfono le vibró con una notificación. Se lo sacó del bolsillo y dijo:
—Es mi padre.
—Ve —dijo Luka —. Yo me ocupo de ella. Nos encontraremos antes de las reuniones de esta tarde como acordamos.
Theon la recorrió con la mirada una última vez antes de murmurar:
—Está bien.
Cuando salió de la sala de entrenamiento, ya se estaba llevando el móvil a la oreja.
—Vuelve a ponerte en posición —ordenó Luka .
—¿Y ya está? —preguntó, bajando los brazos a sus costados.
—¿A qué te refieres?
—Creí que habría… alguna consecuencia más.
—¿Lo de la marca de rastreo no te parece suficiente?
Luka daba vueltas alrededor de ella para, una vez más, hacer pequeños ajustes a su postura.
—No, pero… creí que habría más.
Unas cintas de llamas negras aparecieron alrededor de sus muñecas y tobillos.
—Le dije a Theon que con el entrenamiento tendrías de sobra —dijo Luka . Las pupilas se le convirtieron en ranuras verticales cuando se detuvo delante de ella.
La sonrisa maliciosa que le dedicó le dejó claro que odiaría cada segundo de ello.
Theon le agarró la mano para ayudarla a bajar del asiento trasero. Mientras esperaban a que Luka rodeara el vehículo, se abotonó la chaqueta y ella se quedó callada a su lado, recitando letras de canciones en su cabeza.
Theon apenas le había dirigido la palabra los últimos dos días.
Salía a correr con Axel , no con él. Axel la dejaba con Luka , quien procedía a enseñarle «cómo caerse correctamente» barriendo el suelo con ella durante una hora antes de ponerse a trabajar en diferentes técnicas de bloqueo.
Luka se lo pasaba de lujo y, aunque su cuerpo fae terminaba curándose, se tiraba las tardes dolorida en las reuniones con Theon .
Este siempre le decía lo mismo que, inclinado, le estaba susurrando ahora al oído:
—Observa. Escucha. Descubre todo lo que puedas sobre la gente presente en esta habitación.
Para que pudiera usarla para hacerse con Devram . Fuera su padre quien tomara el control o la gente del Infrarreino, el resultado final sería el mismo. Theon se convertiría en el heredero del reino o gobernaría a quienes dejara que lo conquistaran.