Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 31 #4
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Capítulo 31 #4

Tessa frunció el ceño.

—¿Para qué?

La puerta a la que había llamado se abrió entonces y apareció otro fae.

A Tessa se le iluminó la cara. Los ojos azul cielo del fae parpadearon una vez por la sorpresa cuando Dex giró el teléfono para que pudiera verla.

El nuevo fae tenía el pelo tan rubio que casi parecía blanco.

Su sorpresa se vio reemplazada por una sonrisa burlona un segundo después.

—Hola, cariño.

—Hola, Lange —exhaló con entusiasmo y se enderezó un poco más—. ¿ Corbin ?

Otro fae se asomó por encima del hombro del rubio. Ese tenía la piel de un marrón cálido, el pelo castaño revuelto y los ojos pardos. Era un poco más bajo que Lange y apoyó la barbilla en el hombro de este.

—¿ Tessa ? ¿Estás bien? Nos tenías preocupados —dijo el fae, con mucha más seriedad que el rubio.

Theon apoyó el codo en el reposabrazos del sofá y se rascó la sien con el dedo, observando a Tessa . Todavía podía ver casi toda la pantalla y, aunque había querido quedarse con las caras de su supuesta familia, también quería observar cómo se comportaba con ellos y viceversa.

—Os echo de menos —dijo Tessa a modo de respuesta.

Theon vio que el hombre de pelo castaño al que Tessa había llamado Corbin estaba a punto de decir otra cosa cuando la voz de Dex resonó.

—No está sola. Que alguien llame a Brecken y Oralia y les diga que muevan el culo y vengan rápido. Solo tiene treinta minutos.

Corbin desapareció y Dex entró en la habitación, pero Lange le arrebató el móvil de la mano. Los fae se sentaron en un sofá cuando dijo:

—¿Viste el partido de caosfera de la otra noche?

Theon puso los ojos en blanco. Y dale con la puta caosfera.

Pero Tessa estaba sacudiendo la cabeza.

—Estaba… fuera y me lo perdí. ¿Me haces un resumen?

Theon no prestó atención al resumen del partido de Lange y paseó la mirada entre Tessa y el móvil una y otra vez.

La vio relajarse más con cada minuto que pasaba.

Vio que esa sonrisa no abandonaba nunca su cara.

Vio salir a la luz un lado de ella que nunca había visto del todo, que solo había vislumbrado en un campo de caosfera ese mismo día.

Ya de vuelta, Corbin se sentó cerca de Lange .

Este le rodeó el hombro con el brazo, apoyándolo en el respaldo del sofá.

Eran pareja o algo así, entonces. Al menos Tessa había sido lista en ese sentido.

Las probabilidades de que esos dos terminaran lo más mínimo cerca el uno del otro eran muy pocas.

Tessa le había dicho que no se acostaba con otros fae porque no quería tener ese tipo de relación hasta que le hubieran asignado un reino.

¿Cómo había dicho que eran sus líos? Sin ataduras ni sentimientos.

Lange todavía estaba hablando del partido y Tessa se aferraba a cada palabra que decía, riéndose de su descripción animada, cuando hubo una conmoción de fondo.

—Trae. —Se oyó una voz femenina y Theon se inclinó un poco para ver a la mujer que había aparecido. Era guapa y tenía el pelo platino, parecido al de Lange , pero sus ojos eran tan oscuros como los de Dex —. ¿ Tessa ?

—Hola, Oralia .

—Gracias a los dioses. Dex nos dijo que llamaste hace unas noches, pero no es lo mismo que hablar contigo yo misma —dijo la mujer, que le dio un empujoncito a Corbin en la rodilla para que le hiciera hueco en el sofá—. ¿Has llegado ya?

Tessa le echó un vistazo a Theon con una pregunta evidente en los ojos y él asintió, dándole permiso para responder.

—Eh, sí —dijo Tessa , colocándose un mechón de pelo tras la oreja—. Hoy mismo.

Dex apareció en la pantalla, sentado en el reposabrazos del sofá, al lado de Oralia .

—Imagino que te quedas en las casas adosadas, ¿no?

—Mmmm —respondió Tessa .

—¿Qué necesitas que Dex arregle? —preguntó Oralia y Theon frunció el ceño al oír la pregunta. A Tessa se le tiñeron las mejillas de un rosa pálido y él se enderezó. Lo relajada que había estado mientras hablaba con Lange y Corbin quedó atrás.

—Creo que ni Dex es capaz de arreglar este desastre —respondió.

La mujer se echó a reír, un sonido chillón que le pitó en los oídos.

—Corazón, Dex lleva casi cinco años ya arreglando tus cagadas. No sé cómo sigues dudando de él.

Los labios de Tessa formaron una sonrisa débil y se aclaró la garganta.

—¿Está Brecken por ahí?

Oralia puso los ojos en blanco.

—Sigue detrás de Kat .

—Siempre ha sido un tipo persistente —reflexionó Tessa . Parecía agradecida por el cambio de tema.

—Desde luego —concedió la mujer. Entonces, ladeó la cabeza y alzó la vista hacia Dex .

—Supongo que quieres monopolizar el resto de su tiempo, ¿no?

Dex esbozó una sonrisita arrogante y cogió el teléfono.

—Ventajas de ser su mejor amigo.

—Lo que tú digas —refunfuñó Oralia , que volvió a recostarse en el sofá.

La atención de Dex se centró de nuevo en Tessa y Theon se puso de pie.

Ella le observó, confundida, pero él se encaminó hacia el armario, desabotonándose la camisa mientras desaparecía de su vista.

Pero todavía podía oírlo todo, y la ubicación de uno de los espejos del enorme armario le permitía seguir viéndola.

Tessa soltó un suspiro e inclinó la cabeza hacia atrás, apoyándola contra el sofá.

—No eres lo bastante fuerte para esto, Tessie —estaba diciendo Dex .

—Lo sé, Dex —susurró—. Oralia tenía razón. Nunca he sido capaz de arreglar mis propias cagadas y esto… Te necesito.

—Lo sé, Tessa —respondió y, ahora, Theon sentía muchísima más curiosidad. Ese fae no la conocía tan bien como ella creía si le estaba diciendo que no era lo bastante fuerte.

Con la camisa abierta, se cruzó de brazos y se apoyó contra la pared, observándola en el espejo.

—Sé que te cuesta, pero tienes que controlar tu impulsividad —estaba diciendo Dex —. No hará sino meterte en más líos.

—Lo intento, Dex —respondió ella.

—Pues inténtalo más fuerte.

Ella asintió en silencio y a Theon por poco se le desencajó la mandíbula. ¿Quién coño era ese ser dócil?

—Relájate, Dex . —Oyó la voz de otro fae—. Lo último que necesita ahora mismo es que le eches una regañina.

—Ya sabes lo que pasa cuando pierde el control, Lange —objetó Dex .

Se oyó una risita.

—Sí. Que la cosa se pone mucho más divertida.

—Para ti será divertido, pero para mí es otra cosa más de la que ocuparme.

Y Tessa hizo una mueca al oír sus palabras.

Una puñetera mueca.

La había presionado a hacer la llamada para poder observar cómo se comportaba con ellos y con verla hacer una mueca tuvo suficiente. Estaba a punto de salir y colgar él mismo la puta llamada, pero se detuvo cuando oyó…

—Que te den, Dex . Dame el móvil —ordenó Lange .

— Tessa , tú puedes. De peores hemos salido. —Se oyó la voz de Corbin .

—Pero estaba con vosotros —susurró.

—Siempre estamos contigo —aseguró Corbin —. ¿Es como hace dos años?

¿Hacía dos años? ¿Qué cojones había pasado hacía dos años?

—Algunos días sí —respondió Tessa y Theon pudo ver una lágrima surcarle la mejilla en el espejo.

—Eres una superviviente, Tessa —dijo Corbin .

—¿Y si ya no quiero serlo?

Theon se tensó al oírlo. No era la primera vez que hablaba así. Básicamente les había dicho que había intentado quitarse la vida, pero los fae eran como los legados en ese sentido: una simple daga no bastaría.

—Puedes romperte, Tessa —dijo Corbin con solemnidad—. Nosotros juntaremos los pedazos como siempre hemos hecho.

—¿Y si ya no queda nada de mí? —preguntó, que ahora lloraba a lágrima viva.

—Entonces, te ayudaremos a volver a encontrarte a ti misma. Como antes. Como tú has hecho por nosotros.

—Tú puedes, cariño —intervino Lange .

—Tienen razón, Tessie . —Se oyó la voz de Dex —. Siento haberte dicho eso. Yo solo… Estoy preocupado por ti.

Theon siguió andando entonces; apareció por la puerta del armario y se apoyó contra el marco. Tessa lo miró de reojo mientras se secaba la cara a toda velocidad.

—Tengo que colgar —dijo.

—Te encontraremos. En la ceremonia de Emersión, si no antes —dijo Dex —. Aunque no podamos hablar, te veremos. En persona.

—Saluda a Brecken de mi parte. Y a Kat .

—Eso está hecho.

Dicho eso, se apresuró a colgar la llamada para, acto seguido, lanzar el móvil de Theon contra el cojín del sofá. Clavó la vista al frente y apoyó las manos en las rodillas, donde su móvil se encontraba antes.

No volvió a abrir la boca en toda la noche.