Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 23 #2
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Capítulo 23 #2

—¿Quién dispondría de los medios para ocultar su ascendencia?

¿Y por qué lo haría? Puede que ocultarla la hubiera protegido un tiempo, pero, en cuanto su elemento surgiera con toda su fuerza durante la ceremonia de Emersión, el Panteón se habría convertido en un campo de batalla para ver quién la reclamaba primero.

—Sí, pero, para entonces, nadie habría podido elegirla como fuente —replicó Luka —. Todos los herederos habrían escogido ya.

—Los tres sabemos de sobra que eso no importa —le interrumpió Theon —. Cualquiera con fuente puede casualmente quedarse sin una para hacerle hueco a otra.

Obviamente, había leyes que prohibían ese tipo de cosas, pero tampoco es que tuvieran mucho valor. Siempre que moría una fuente, se llevaba a cabo una investigación y, mientras estuviera en curso, si el lord o lady ya había seleccionado a otra, se la mantenía a buen recaudo hasta que se cerrara.

—Entonces, queda la cuestión de quién podría haberla ocultado —apuntó Axel .

—Quienquiera que fuera habría estado cerca desde el principio —reflexionó Luka —. Habría tenido que alterar informes constantemente. No hay ni rastro de esto en ningún documento que tengamos sobre ella.

—Pero la sacerdotisa que le hiciera la evaluación lo sabría. ¿Ninguna informó de ello? ¿Nadie se dio cuenta de que alguien estaba cambiando sus informes? No tiene sentido —murmuró Axel . Volvió a hacer girar el espejo en su mano y pasó el pulgar por el suave cristal.

Luka estaba mirando a Theon por el retrovisor. Sabía que podía ver la tensión en su rostro y la oscuridad que empezaba a manar de él.

—¿Tú qué crees, Theon ? —preguntó Luka .

—Que ha tenido que saberlo todo este tiempo y no ha dicho nada.

Axel se giró otra vez.

—No me puedo creer que pienses eso.

—¿Por qué no? ¿Cómo podría no saberlo?

—Su magia todavía no ha surgido, Theon . Y no lo hará hasta dentro de unas semanas en la ceremonia de Emersión. ¿Cómo iba a saberlo?

—Sabe que puede burlar hechizos protectores sin problema —replicó Theon —. Lo ha demostrado en repetidas ocasiones.

—Eso no quiere decir que sepa por qué puede hacerlo —contraatacó Axel —. ¿Se lo has preguntado siquiera?

Theon resopló.

—Claro. Tuvimos una conversación muy sincera al respecto entre todas las peleas y conflictos de poder.

—El que lo ha convertido en un conflicto de poder eres tú —replicó Axel —. Con Luka y conmigo se lleva bastante bien cuando no somos unos capullos con ella.

—Porque a vosotros no os ve como los responsables de haberle arruinado la vida. ¿Sabes lo que he arruinado? Su habilidad de seguir oculta.

—Tú alucinas, idiota —murmuró Axel y volvió a girarse para mirar al frente.

—¿Seguro? Porque eso explicaría por qué se resiste tanto. Creía que se había salido con la suya hasta que la encontré en ese recoveco.

—¿A quién pretendes engañar, Theon ? —le interrumpió Luka —. Ibas a escogerla desde el primer momento.

—Había otras cuatro opciones. Iba a escoger a Jayson.

—Ya. Ibas a seleccionar a un fae cuyo nombre ni siquiera recuerdas —respondió en tono seco—. Mantuviste a Jaxson y al resto como opciones para contentarnos. Que tampoco somos tontos.

—Y gracias a los dioses que la escogí —estalló y su brazo se tensó un poco alrededor de ella. No estaba de humor para volver al mismo tema de siempre. Las otras opciones ya no importaban.

—¿Qué piensas hacer ahora, entonces? —prosiguió Luka . De su boca empezaba a salir humo; se estaba cabreando—. ¿Vas a seguir intentando someterla a la fuerza? Porque de puta madre precisamente no vas.

—No —soltó Theon con los dientes apretados. La oscuridad a su alrededor se volvió más densa y se acercó a Tessa . Tuvo que esforzarse para evitar que se deslizara por sus brazos—. Esperaré. Ahora que sabemos lo que esconde, podemos esperar a que meta la pata. Descubrir qué más oculta.

—No es nuestro padre —dijo Axel , alargando las palabras, y levantó una mano. Su propio poder intentó aplacar el de Theon —. No necesitas urdir un plan elaborado para que se descubra a sí misma.

—Si ha conseguido ocultarlo tanto tiempo, está claro que sí.

—¿ Luka ? —insistió Axel .

Este guardó silencio un largo rato antes de suspirar.

—Creo que lo que tenemos que hacer es sobrevivir a este viaje y a la cena con Felicity . Darle a Tessa un día para recuperarse de la evaluación y lidiar con esto cuando estemos de vuelta en la Mansión Arius .

—Menudo par de gilipollas —murmuró Axel y se sacó los auriculares del bolsillo.

—¿Sabes algo de Cienna ? —preguntó Theon .

Poniéndose los cascos, Axel le hizo una peineta por encima del hombro.

— Axel —gruñó Theon .

—Cuando sepa algo, nos lo dirá —intervino Luka —. Déjalo.

No volvieron a abrir la boca el resto del viaje hasta la casa del experto en falsificaciones.

Cuando Luka aparcó frente a una casa de dos plantas, Tessa seguía dormida contra su cuerpo. No quería despertarla y obligarla a entrar en la casa, pero tampoco quería dejarla en el vehículo. Si se despertaba y no estaba allí…

Parecía que por fin empezaba a confiar un poco en él y, aunque le estuviera ocultando algo, si estaba empezando a ceder, no quería jugársela.

—Me quedaré aquí con ella —ofreció Luka y apagó el vehículo—. Id vosotros dos y acabad con esto.

Theon asintió.

—Llama al Palacio. Si tengo que ir a cenar, pasaremos la noche fuera. Cuando terminemos aquí, podemos hacer una parada y comprarle a Tessa un vestido para la cena, un pijama y cualquier otra cosa que necesitemos.

Axel no dijo nada. Se limitó a abrir la puerta y bajarse del coche, guardando los cascos de camino a la casa.

Theon se apartó con cuidado de Tessa , haciendo que le soltara la camisa, y salió del vehículo con rapidez.

—Lo quiero listo lo antes posible —se desquitó con Axel mientras subían el camino de entrada.

—Soy consciente —respondió Axel de forma concisa—. Puedes decirle lo que necesitas e irte.

Un momento después, se abrió la puerta y un mortal de estatura media apareció ante ellos. Llevaba unas gafas de pasta negra y el pelo rubio oscuro recogido a la altura de la nuca.

—Hola —saludó y extendió el brazo para darle un apretón de manos a Axel —. Cuánto tiempo.

—Tucker —dijo Axel mientras le devolvía el apretón—. Gracias por recibirnos con tan poca antelación.

—Por esa cantidad de dinero, os recibiría hasta de madrugada —respondió con una carcajada.

—Este es mi hermano, Theon —lo presentó Axel señalándolo con la cabeza.

Los mortales sabían quiénes gobernaban su ciudad y los nombres de las familias gobernantes.

Aparte de eso, Theon no estaba seguro de que fuera capaz de distinguir un fae de un legado sin ver las marcas que los primeros tenían en la muñeca.

Ambos se caracterizaban por orejas puntiagudas, caninos ligeramente alargados y cierta gracia natural.

Mientras los mortales se encargaran de las tareas cotidianas que hacían que la sociedad siguiera funcionando, los legados los dejaban en paz. Los fae les interesaban más.

Theon le dio un apretón a la mano extendida del hombre, preguntándose de qué exactamente conocía Axel a ese mortal que no temblaba ni se inclinaba ante ellos.

—No es por ser capullo, pero tenemos prisa —le informó Theon .

—Claro —dijo Tucker y retrocedió para dejarlos pasar.

Theon miró el vehículo por encima del hombro antes de que Tucker cerrara la puerta de entrada.

Los acompañó por un pasillo hasta el que, al parecer, era su despacho, y Theon le explicó rápidamente lo que necesitaba.

Tucker cogió el documento y se puso manos a la obra sin hacer ni una sola pregunta sobre lo que el informe decía o significaba.

Theon supuso que el tipo se ganaba la vida falsificando documentos.

Probablemente había visto cosas igual de raras o más.

Axel se dejó caer en un sofá que había a un lado con el teléfono en la mano, pero Theon no dejó de caminar de un lado a otro mientras Tucker trabajaba.

Si al tipo le molestó, no lo mostró abiertamente.

Veinte minutos después, Tucker deslizó unos documentos por el escritorio para que les diera el visto bueno.

Theon los leyó y, luego, dejó que Axel los revisara por si acaso.

El hombre tuvo que hacer un pequeño cambio y, en un abrir y cerrar de ojos, Theon estaba saliendo por la puerta. Ya se encargaría Axel de pagarle.

—El Palacio nos está preparando la suite del ático —anunció Luka cuando Theon abrió la puerta trasera—. Y, en vez de hacer una parada donde sea, he pedido lo que necesitamos para que nos lo envíen allí.

—Buena idea —respondió Theon y tiró la carpeta en el asiento delantero—. ¿Se ha despertado?

Luka negó con la cabeza.

—Ha soltado un par de quejidos en sueños, pero no ha abierto los ojos.

Theon le levantó con cuidado la cabeza para colocársela en el regazo y le acarició los brazos con los dedos.

En cuanto Axel regresó, Luka partió rumbo al Palacio.

Era el hotel más prestigioso de Rocamor y la familia de Theon tenía un ático en la última planta.

Su padre era quien más lo usaba cuando se quedaba en la ciudad por motivos de trabajo, pero Theon , Luka y Axel también habían pasado bastante tiempo allí.

Tessa se despertó cuando llegaron al servicio de aparcamiento.

—¿Dónde estamos? —murmuró con la voz pastosa del sueño.

—Vamos a pasar la noche en la ciudad. Estamos en un hotel. Puedes descansar hasta que tengamos que irnos a cenar —explicó Theon . Abrió la puerta y se bajó. Le tendió la mano para ayudarla a salir.

En cuanto entraron en el ático, Theon llevó a Tessa al baño principal.

—Primero, dúchate y, después, podrás dormir o comer. Lo que sea que necesites.

Ella no dijo nada, solo empezó a quitarse el vestido con una expresión de alivio. Theon salió del baño en busca de ropa, pero se dio cuenta de que todavía no tenía nada para ella. Luka y Axel estaban echándole un vistazo a la carta del servicio de habitaciones en el salón.

—¿ Tessa quiere algo? —preguntó Axel sin apenas mirarlo.