Capítulo 22
Theon
Theon perdió la puta cabeza cuando Tessa empezó a gritar otra vez. Durante un par de minutos, sus gritos de dolor y tormento habían parado.
Se había obligado a ver todo lo que le hacían.
Los había visto atarla a una silla. Los había visto cubrirle la boca y la nariz con una máscara.
Se había obligado a no quitarle la vista de encima mientras le inyectaban más cosas en el cuerpo, intentando no pensar en que él le había hecho lo mismo.
Creía que habían terminado. No había visto ni rastro de su elemento, pero tampoco sabía cómo funcionaba eso.
Aunque estaba claro que Tessa estaba experimentando algo .
Pero, ahora mismo, Luka y Axel lo estaban reteniendo mientras forcejeaba contra la ven tana de observación, estampando los puños contra esta una y otra vez.
Vio a su fuente a merced de la sacerdotisa, que le estaba inyectando más elixir negro.
Tessa gritaba y le salía sangre de la nariz y las orejas.
El hilo vibraba y se tensaba en torno a su pecho, dificultándole la tarea de respirar.
¿ Tessa se estaba muriendo? ¿Por eso sentía eso?
— Theon —gruñó Luka , luchando por retenerlo—. No podemos hacer nada.
—No le puede quedar mucho, ¿no? —soltó Axel con los dientes apretados, agarrándolo tan fuerte como Luka —. Lleva más de tres horas.
Unas sombras estaban arremolinándose en las manos de Theon ; manaban de su piel y se volvían más densas alrededor de su cuerpo. Empezaron a llenar toda la habitación, obligando a Axel a usar su propio poder para pararles los pies.
—¡ Theon ! —volvió a ladrar Luka mientras los gritos de Tessa llegaban hasta ellos; los ojos zafiro empezaron a brillarle levemente.
Theon cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás para soltar un rugido por no poder llegar a ella.
El vínculo había entrado en pánico al enterarse de que su fuente de poder corría peligro y él estaba allí arriba, en vez de abajo con ella, incapaz de proteger lo que era suyo.
Ahora entendía por qué no le habían dejado estar en esa sala.
En cuanto Tessa hubiera soltado el más mínimo quejido de dolor, habría dejado que su oscuridad se hubiera dado un festín con todos los presentes en la sala.
Pero no lo había hecho.
No había hecho absolutamente nada mientras ella intentaba prepararse para eso.
Sí, la había dejado sola casi todo el día anterior y había intentado distraerla cuando notaba que empezaba a pensar en ello.
La había sostenido un poco más fuerte mientras dormía, dejando que el vínculo fuente la reconfortara cuanto pudiera.
Pero no había hecho nada de camino allí cuando no había podido ni desayunar.
No había hecho nada cuando se había quitado la chaqueta y se había sentado para que le pusieran una vía en el brazo como si fuera lo normal.
No había hecho nada cuando Zefira y ese fae la habían apartado de él, pese a su evidente pánico por lo que estaba a punto de pasar.
Y ahora, lo único que podía hacer era observar.
—Creo que ha terminado —gritó Axel para que se le oyera por encima de los bramidos de Theon —. La sacerdotisa le está dando otra cosa.
Theon abrió los ojos y volvió a bajar la vista hacia la sala. El fae le estaba limpiando la sangre de la nariz y las orejas. La sacerdotisa le estaba presionando una mano contra la frente, sin duda curándole lo que fuera que le hubiera hecho. Pero Tessa no abrió los ojos.
La puerta de la habitación se abrió a su espalda y Theon se giró de golpe.
Agarró a la fae de la garganta y la levantó por los aires.
Ojiplática por el miedo, esta cubrió las manos de Theon con las suyas para intentar zafarse de sus dedos.
Él los apretó más y notó que el pulso le latía desbocado.
Alcanzó a ver su marca elemental. Aire. No se atrevería a usarlo en su contra.
—¿Cuánto tardará en despertarse? —gruñó.
Removiéndose contra la pared, la mujer boqueó y negó con la cabeza.
— Theon —intervino Axel y le puso una mano en el brazo—. Va a llevarte con ella, ¿a que sí?
La voz de Axel sonaba grave y amenazante, y la fae empezó a asentir tanto como pudo bajo el agarre de Theon . Él la soltó y ella se dejó caer al suelo.
—Levántate —estalló Theon .
Se puso de pie a trompicones, tosiendo mientras se llenaba los pulmones de aire.
—Por aquí, mi… mi señor —dijo con voz ronca.
Saliendo de la habitación, todos la siguieron hasta unas escaleras. Después de bajar dos plantas, se detuvo y se giró hacia Axel y Luka . La voz le tembló de los nervios cuando dijo:
—La sacerdotisa ha solicitado que su amo sea el único en venir a la sala de recuperación. Si bajan el siguiente tramo de escaleras, llegarán a un pasillo que los conducirá de vuelta a la consulta en la que estaban antes. Es la cuarta puerta a su izquierda.
—¿ Theon ? —preguntó Luka con recelo.
—Estaré bien —replicó Theon . Mientras lo llevara directamente adonde Tessa se encontraba, no tenían nada de lo que preocuparse—. Llévame hasta ella.
La mujer asintió y aceleró el ritmo para llevarlo por una puerta a lo largo de otro pasillo más.
Por último, entró por unas puertas dobles batientes.
El fae que había ayudado a Zefira justo estaba dejando a Tessa en una cama.
Theon pasó al lado de la mujer que le había llevado hasta allí y se dirigió con paso firme hacia Tessa .
Apartó al fae con un gruñido y se inclinó sobre ella para retirarle el pelo de la cara.
Estaba pálida y sudada, y tenía la ropa llena de vómito, de cuando la había visto devolver durante la evaluación.
—¿Cuándo se despertará? —preguntó.
—Pronto, mi señor. —Oyó la voz melódica de Zefira a su espalda. Estaba inyectándole algo transparente en la sonda. Theon ni siquiera se había percatado de su presencia; toda su atención estaba puesta en Tessa . Zefira echó un vistazo a su alrededor y, levantando la voz, dijo—: Marchaos.
De inmediato, los demás desalojaron la habitación.
—Tenemos que hablar de sus resultados.
—¿Qué les pasa? Yo no la he visto usar ningún tipo de magia desde la plataforma —respondió Theon con un tono cargado de frialdad y una calma engañosa.
Su poder oscuro esperaba expectante justo debajo de su piel—.
Antes de que me des los resultados, sacerdotisa, te lo advierto: si ha soportado todo eso y, aun así, no tienes las respuestas que busco, no me hago responsable de mi reacción.
Zefira palideció y tragó con dificultad.
—He obtenido resultados, pero no los que esperaba.
—Explícate —le ordenó con voz sombría.
—Tiene razón. No ha hecho uso de ningún tipo de magia. No debería haber sido posible. Hemos usado nuestros métodos más eficaces, mi señor.
—Entonces, ¿por qué no ha funcionado?
Zefira parecía nerviosa mientras miraba de reojo el cuerpo aún dormido de Tessa .
—Porque es fuerte, mi señor. Su poder es indiscutible. Sea cual sea el elemento al que pertenezca, será, sin duda, la fae más poderosa con ese elemento.
Theon guardó silencio para procesar la noticia. Independientemente del elemento al que Tessa perteneciera, sería la más poderosa. Aunque manifestara magia terrestre como su padre tanto se temía, Tessa sería más fuerte que Eviana .
—Si las pruebas que le has hecho hoy son las más fuertes a tu disposición, ¿por qué sus evaluaciones en el poblado pudieron predecir el elemento aire?
—Porque no lo hicieron. No como usted cree —respondió Zefira —.
Revisé los informes que me mandaron para prepararme para la evaluación de hoy.
Aunque sus resultados se inclinaban más hacia el aire y el viento, no son más que una estimación.
He buscado los informes detallados de sus evaluaciones anteriores.
Nunca ha llegado a exhibir ningún tipo de magia como la que solemos ver.
Los resultados en su expediente eran conjeturas basadas en su desempeño.
Se desconoce su estirpe. Llegados a este punto, ni siquiera podemos tener en cuenta la genética.
Él frunció el ceño.
—¿A qué te refieres con que se desconoce su estirpe? Vino de una de las Casas de Sirana . Tengo documentos que indican quién la engendró y dio a luz. Su estirpe influyó en que la seleccionara.
Zefira negó con la cabeza.
—Basándome en lo que he visto hoy, esos documentos se equivocan, mi señor. Sus supuestos progenitores no habrían podido procrear a alguien así de poderoso. Sería simplemente imposible.
—¿Me estás queriendo decir que su documentación es falsa? ¿Por qué?
La sacerdotisa bajó la mirada hacia Tessa una vez más antes de volver a sostenérsela a Theon .
—Yo diría que fue para ocultarla a simple vista.
Theon asimiló la información, dándole vueltas en su cabeza. A los hijos de los fae se les vigilaba de cerca, tanto a los nacidos en las Casas como a los nacidos de fae que servían a otros reinos. Que hubieran ocultado a Tessa entre ellos…
Pero ¿quién haría eso? Alguien que sin duda sabía lo poderosa que acabaría siendo.
Entonces, otro pensamiento se le vino a la cabeza.
¿ Tessa lo había sabido todo ese tiempo? ¿En serio había estado ocultando sus habilidades? Podía burlar los hechizos protectores sin inmutarse. Se había quedado muy sorprendida cuando la había seleccionado, como si nunca le hubiera parecido posible.
Su padre tenía razón.
Le estaba ocultando algo.
—Entonces, ¿lo que me estás queriendo decir —dijo Theon — es que podría, básicamente, pertenecer a cualquier elemento? ¿No hay ninguno más probable que el resto?
—Correcto, mi señor —respondió Zefira .
Un suave gemido se escapó de los labios de Tessa y le calvó los ojos.
—No le envíes el informe a mi padre —le ordenó a Zefira —. Este tipo de noticias deben darse en persona.
—Como quiera —dijo e inclinó la cabeza—. Sentirá cierto malestar cuando se despierte.
—¿Puedo tocarla?
—Sí. Seguro que el vínculo fuente ayuda a aliviarlo. Haré que Rhett le traiga un poco de agua. La he curado, pero seguirá teniendo la garganta seca de tanto gritar —le informó Zefira —. ¿Necesita algo más?
—No —respondió y le cogió la mano a Tessa .