Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 19 #3
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Capítulo 19 #3

—¿Por qué no vas tú? —soltó Theon —. Tú también tendrás que buscar consorte.

Luka le dedicó una sonrisita engreída.

—Puede que tenga una hermana.

—Gilipollas —murmuró Theon y le hizo un corte de mangas.

—¡ Theon ! —le regañó Cressida .

—¡Ya basta! —ladró Valter —. Desposar una consorte forma parte de tus responsabilidades como heredero. Cuanto antes se llegue a un acuerdo, antes podremos centrarnos en otras cosas.

El silencio reinó en la mesa mientras les colocaban el postre delante a todos.

Tessa fue a coger el tenedor, pero Theon le quitó la mano de la rodilla y se puso el plato al lado del suyo.

¿En serio iba a dejarla también sin postre?

Era el único azúcar que le dejaba consumir y solo cuando cenaban con su familia.

Theon hizo su silla un poco hacia atrás antes de extender el brazo y tirarle de la mano.

Ella alzó la vista; la ira le había oscurecido los ojos.

Tiró de ella más fuerte. Poniéndose de pie a regañadientes, hizo el amago de colocarse detrás de él, junto a la pared.

Ni de coña iba a arriesgarse a acabar otra vez sentada a sus pies, pero, antes de que pudiera dar un paso, se la acercó y la sentó en el regazo.

La sorpresa se apoderó de ella mientras le rodeaba la cintura con un brazo.

Le dio un vuelco al corazón y una oleada de placer le recorrió la columna vertebral.

—¿Cómo se llama, pues? —preguntó Theon con los dientes apretados antes de coger el tenedor y cortar un pedazo del pastel de nata con chocolate y caramelo.

— Felicity Davers —respondió Valter .

Theon no respondió y levantó el tenedor.

Pero, en lugar de llevárselo a la boca, lo alzó ante los labios de Tessa .

Confundida, lo miró a los ojos. La rabia aún brillaba en ellos, junto a esa nueva severidad que había aparecido esa tarde, pero algo mucho más primitivo también.

Sin romper el contacto visual, abrió la boca y dejó que le deslizara el tenedor entre los labios.

Sus ojos siguieron el movimiento y ese algo primitivo brilló con más intensidad.

—¿ Davers ? —preguntó con naturalidad y cortó otro trozo de pastel.

—Sí —contestó Valter —. De la estirpe de Gracil . Te di su expediente la otra mañana. ¿Le has echado un vistazo a alguno?

—No —respondió Theon con indiferencia, todavía sin mirar a su padre—. He estado ocupado. —Le dio otro trozo de tarta a Tessa antes de comerse él uno.

Tessa estaba tan aturdida que no sabía dónde meterse. Después de lo que había pasado en los jardines, había cuidado de ella. Luego, cuando se había despertado, le había hecho el vacío. ¿Y ahora le daba de comer? Cambiaba de humor tan rápido que no sabía qué esperar en ningún momento.

—Entonces, te recomiendo tomarte un descanso y mirarlos antes de marcharte a Rocamor —respondió Valter con voz tensa—. A menos que prefieras que tome yo la decisión por ti.

—Por supuesto que no —estalló Theon —. Si tengo que pasar el resto de mi vida con alguien, seré yo quien decida, joder.

—Tú solo asegúrate de que el contrato esté sujeto a la procreación de un heredero aceptable —añadió Valter —. Quiero una cláusula que estipule que, si no puede engendrar un heredero adecuado dentro de un plazo determinado, el contrato es nulo y puedes buscar otra consorte.

—Habrá muchas más contingencias que esa en mi contrato de consorte.

—Como debe ser —concedió Valter con una sonrisita arrogante—. Nadie se une a la familia gobernante de Arius sin probar su valor primero.

—Concuerdo —respondió Theon y le llevó otro pedazo a la boca.

No pudo contener el suave gemido que se le escapó cuando el sabor decadente le invadió las papilas gustativas y los ojos de Theon resplandecieron todavía más, disipando parte de la oscuridad.

Soltó el tenedor y le pasó el pulgar por la comisura de los labios para limpiarle una gota de caramelo y metérselo en la boca.

Le sostuvo la mirada mientras le pasaba la lengua por la yema del dedo y, de la nada, Theon estaba haciendo que se levantara.

—¿Necesitas algo más esta noche, padre?

—Asegúrate de revisar esos informes, Theon —respondió Valter sin rodeos antes de indicarles que podían retirarse con un gesto.

Theon no le agarró la mano. Se limitó a dejar que lo siguiera mientras se encaminaba hacia la puerta. Luka y Axel también se levantaron. Un fae abrió las puertas dobles, pero, antes de que Theon saliera del comedor, se detuvo y miró por encima del hombro.

—Solo para que te quede claro, padre, si alguien vuelve a ponerle una mano encima a lo que es mío sin mi permiso, le suplicará a Arius morir antes de que haya terminado con ellos, seamos o no aliados.

—La voz de Theon sonó grave, peligrosa y llena de promesas oscuras.

Valter miró a su hijo con los ojos entrecerrados—.

Los Abismos del Tormento no serán nada comparados con lo que pienso hacerles.

Tessa esperaba que Valter se enfadara por haberle dicho algo así, pero, en su lugar, una sonrisa cruel le curvó la comisura de los labios.

—No esperaba menos del heredero de Arius , Theon .