Capítulo 19
Tessa
Sentada delante del tocador, Tessa miraba su propio reflejo.
Debería estar arreglándose para cenar, pero no podía sacarse de la cabeza el sueño tan raro que había tenido.
El sueño que no había parecido un sueño en absoluto.
Sí, había estado dormida, pero todo el encuentro le había parecido muy real.
Lo cual era una tontería. Porque ¿cómo podría haber estado en dos lugares al mismo tiempo? Era imposible. Que se tratara de un sueño era la única explicación posible, pero, aun así…
Se había despertado de golpe después de que la mujer rubia le hubiera besado la frente y había estado a punto de tirarle el portátil al suelo a Theon .
Seguía allí. Seguía en el sofá del apartamento de Theon .
Se había quedado mirándolo, tragando con dificultad cuando él se limitó a hacer lo mismo, sin abrir la boca.
Ella se había mordido el labio y se había colocado el pelo detrás de la oreja.
Theon había hecho el amago de tocarla. Una parte de ella había querido que lo hiciera porque todo el asunto le había resultado perturbador, sin mencionar todo lo que había pasado con Pavil y Metias .
Pero se había detenido a sí mismo y, por más que lo intentaba, no entendía por qué.
¿Por qué de repente le parecía mal tocarla cuando le apeteciera?
Después de beberse un vaso entero de agua, la había mandado a que se preparara para la cena. De lo único que tenía ganas era de hacerse un ovillo bajo las sábanas de su enorme cama con una taza de té y ver el partido de caosfera que echaban esa noche, pero estaba claro que no era una opción.
— Tessalyn , ¿estás lista?
Miró por encima del hombro y vio a Theon con un traje negro.
Llevaba puesta una camisa negra debajo, junto a una corbata del mismo color, y parecía el mismísimo Arius .
O así se imaginaba ella que sería el dios de los finales.
Se le secó la boca cuando cruzaron miradas.
A la suya también le pasaba algo raro. Las sombras eran más densas y oscurecían demasiado el verde esmeralda de sus ojos.
—¿Por qué no estás lista? —preguntó y entrecerró los ojos con evidente molestia.
—Lo estoy —respondió ella y cogió un pintalabios rojo para aplicárselo a toda prisa.
Theon le había dejado fuera un vestido largo negro para esa noche.
Era sin mangas y con un escote muy pronunciado, además de una abertura en una de las piernas que le llegaba casi al inicio del muslo.
Se había dejado el pelo suelto, pero se lo había rizado para que le cayera en bucles suaves alrededor de los hombros.
Normalmente era Pen quien la peinaba para cenar, así que esperaba haber estado a la altura.
Se levantó. Theon no dijo nada cuando la agarró de la mano y la sacó con rapidez a la estancia principal. Como de costumbre, Luka y Axel los estaban esperando, y Tessa se tensó al ver las expresiones en sus rostros. A ellos también les pasaba algo.
Theon se colocó delante de ella y le acunó la mejilla con la mano.
—¿Sabes cómo debes comportarte esta noche?
—¿No he estado cumpliendo tus expectativas durante la cena, Theon ? —respondió con falso tono dulce.
Los labios de este formaron una fina línea.
—Cuidado, Tessalyn , o acabarás teniendo que cumplir expectativas más altas.
Se inclinó hacia delante y le rozó un beso en los labios.
Ella notó que se sonrojaba. Nunca la había besado delante de los demás.
No en los labios, al menos. Se apartó de golpe por inercia y trastabilló con los tacones.
Su brazo salió disparado para rodearle la cintura.
La estrechó contra su cuerpo y le susurró al oído:
—Eso cuenta como apartarse. No vuelvas a hacerlo.
Tessa se tensó entre sus brazos y sus ojos se clavaron en los de Theon . Su oscuridad se arremolinó y algunos zarcillos se extendieron hacia ella para acariciarle la mandíbula. La sensación la hizo inhalar con brusquedad.
—¿Me has entendido? —insistió.
Ella asintió sin abrir la boca.
—Voy a necesitar que me lo confirmes verbalmente, Tessalyn .
—Sí. Entendido —susurró mientras esa oscuridad le descendía por la garganta antes de desaparecer. Le resultaba… familiar. Lo cual tenía sentido, teniendo en cuenta que Theon había infundido esa magia en su ser.
—Bien. —Alzó la mano y le recolocó un mechón de pelo antes de soltarla. Pero, dioses, también hizo que le diera un vuelco el alma.
Miró a Luka y Axel . Tenían expresiones tan severas como la de Theon . También iban enteros de negro y, aunque la oscuridad no se les arremolinaba en los ojos, rezumaban tanto poder y violencia que se situó más cerca de Theon .
— Theon … —empezó a decir cuando tiró de ella.
—Calla —dijo con tono brusco mientras Axel les abría la puerta. Este apenas la miró cuando la sacó al pasillo.
Sin saber qué pasaba o cómo reaccionar a ello, guardó silencio todo el camino al comedor. De hecho, nadie habló. Los hombres se comportaban como si se estuvieran encaminando a su propia muerte. O, más bien, como si fueran a vencerla.
Ya cerca del comedor, Theon le soltó la mano y la adelantó sin mediar palabra. Valter y Cressida se enderezaron un poco en sus sillas cuando entraron en la sala. Al parecer, Tessa no era la única que había notado algo raro en ellos tres esa noche.
—Padre —saludó Theon con tono cortante y la reverencia más pequeña posible. Agachó la cabeza para darle un beso a su madre en la mejilla antes de dirigirse a su asiento. Como siempre, Tessa lo siguió, pero, a diferencia del resto de las noches, no le dijo que se sentara de inmediato.
Estaba perpleja. ¿En serio se había enfadado con ella por lo de esa mañana?
Pero si antes de quedarse dormida le había jurado por activa y por pasiva que no la culpaba por ello.
Su confusión no hizo más que aumentar cuando pidieron las bebidas y a Eviana se le permitió tomar asiento mientras ella permanecía de pie.
Theon no le hacía ni caso y Luka y Axel tampoco.
Valter , en cambio, le lanzaba miradas curiosas de vez en cuando.
Cuando todos tuvieron el primer plato de sopa fría delante, Theon dijo con aire despreocupado:
— Tessalyn , siéntate y come.
Acto seguido, continuó con la conversación que estaba teniendo con sus padres.
Vacilante, avanzó hasta tomar asiento y cogió la cuchara. Se estaba llevando la primera cucharada a la boca cuando, al parecer, a Valter le pudo la curiosidad.
—¿Problemas con tu fuente, hijo? No pareces la mitad de afectuoso esta noche —dijo el lord de Arius .
Gracias a los dioses que alguien lo había dicho, porque estaba claro que ella no tenía permitido expresar su confusión.
—En absoluto —respondió Theon con indiferencia y se llevó un trozo de pan a la boca. No dio más detalles, pese a que Valter claramente esperaba una explicación más larga.
—¿Hay algo más de lo que tengamos que ocuparnos antes de que nos vayamos a la Acrópolis en unos días? —preguntó Luka antes de que Valter pudiera hacer más preguntas. Las palabras le sacaron un sollozo amortiguado a Cressida .
Tessa dejó de prestar atención a la conversación en cuanto volvió a centrarse en temas triviales. ¿Cómo que en absoluto? Theon llevaba raro desde que se había despertado. Su tono se había vuelto más brusco y sus exigencias más firmes. La estaba tratando como…
Como a una fuente.
La cuchara casi se le cayó cuando se dio cuenta y se echó hacia atrás en la silla abruptamente.
Las pocas cucharadas de sopa que había comido se le revolvieron en el estómago.
La mirada de Theon se dirigió hacia ella a toda velocidad.
Creyó ver un destello de preocupación atravesar esos ojos esmeralda, pero, si lo hizo, este desapareció un segundo después.
Se inclinó hacia ella para hablarle al oído:
—¿Te encuentras mal?
Ella negó con la cabeza, pese a la presión que le oprimía el pecho.
—Pues come.
Él se centró de nuevo en comerse la sopa y Tessa tragó con dificultad antes de volver a enderezarse. La mano le tembló cuando se llevó la cuchara a los labios.
Consiguió terminarse la sopa y la ensalada a la fuerza. Llevaba medio plato principal de pescado al vapor y arroz cuando oyó su nombre. Tardó un momento en darse cuenta de que alguien le estaba hablando.
Y ese alguien era Valter .
—Dime, Tessalyn —estaba diciendo—, ¿de qué elemento se prevé que seas?
Ella se quedó paralizada y miró a Theon . Nunca nadie que no fuera Theon le había dirigido la palabra cenando. Pero él no la estaba mirando. Sus ojos entrecerrados estaban puestos en su padre mientras contestaba por ella.
—Sabes perfectamente que todas sus evaluaciones indican que lo más probable es que sea de aire.
—¿Acaso no sabe hablar? La has tenido encerrada casi todo el tiempo que lleva aquí. Tu madre y yo no hemos tenido oportunidad de conocerla y dentro de cinco días os vais a la Acrópolis —lo reprendió Valter .
—No sabía que estabas interesado en conocerla de esa forma —respondió Theon con voz tensa.
—Imagino que va a formar parte de nuestras vidas durante mucho tiempo. Lo lógico sería conocernos un poco, ¿no? —se defendió Valter y le dio un trago al licor.
—Puede.
Valter volvió a centrar toda su atención en Tessa , que había dejado el tenedor junto al plato para evitar que se le volviera a caer por accidente.
Tenía las manos entrelazadas con fuerza en el regazo para no retorcerse los dedos.
No podía meter la pata. No había tardado mucho en darse cuenta de que con el lord de Arius no se podían dar pasos en falso y lo único que le faltaba era que Theon se enfadara todavía más con ella.
Theon extendió el brazo por debajo de la mesa y le colocó una mano en la rodilla antes de darle un apretón a modo de advertencia. Entonces, ¿hablaba o no? La presión en su pecho aumentó e intentó controlar su respiración. No sabía qué debía hacer.
—¿En qué poblado fae residías, Tessalyn ? —preguntó Valter y se echó hacia atrás en la silla con aire despreocupado. Eviana seguía comiendo. Cressida también. Los hombres, sin embargo, estaban todos centrados en ella.