Capítulo 16
Theon
Theon y Luka iban de camino al ala este. Pavil y Metias se habían marchado hacía rato, pero su padre les había pedido a ellos dos que se quedaran. Luka se había pasado varios días fuera y su padre quería un informe completo.
Theon también lo necesitaba, y estaban volviendo al apartamento para discutir ese otro informe con Axel . El que les permitiría seguir adelante con sus propios planes y no solo con los de su padre. Pero, cuando doblaron una esquina, esa extraña sensación del vínculo volvió a aparecer en su pecho.
La misma que había sentido cuando Tessa se había escapado por el puto balcón.
—Tienes que estar de puta coña —gruñó Theon .
—¿Qué? —preguntó Luka y alzó la vista del teléfono que estaba encendiendo.
—Se ha escapado.
Creía que al fin habían hecho algunos progresos.
Creía que habían llegado a un acuerdo. Creía que estaba más cerca de aceptar el vínculo.
Ambos habían dado su brazo a torcer y habían salido a correr con Axel las últimas dos mañanas.
Había dormido junto a él todas las noches sin rechistar.
Había empezado a hablarle más los últimos dos días y, de vez en cuando, dejaba salir parte de su antiguo sarcasmo y mal genio. Creía que su plan había funcionado.
Y, ahora, se había vuelto a escapar, joder.
—¿Estás seguro? —preguntó Luka y aceleró el ritmo para seguir el de Theon .
—Sí —estalló Theon —. Si creía que era controlador después de la última vez, no sabe lo que le espera.
Luka empezó a decir algo mientras giraban por un pasillo, pero estuvieron a punto de darse de bruces con Axel .
— Theon —dijo Axel , que se detuvo de golpe—. ¿Por qué coño no coges el teléfono?
—Lo tengo apagado. Ya sabes cómo se pone padre cuando estamos reunidos —replicó Theon .
—Acabo de ver tus mensajes —informó Luka con gravedad.
—¿Qué cojones haces aquí fuera, Axel ? ¿Dónde está Tessa ?
— Metias y Pavil se presentaron en tus aposentos —respondió Axel .
La oscuridad se le arremolinaba en los ojos esmeralda y zarcillos de esta se le enredaban en el pelo.
Debía estar muy alterado si no podía controlar su magia—.
Dijeron que padre había solicitado mi presencia inmediata y que los habías mandado para que te trajeran a Tessa .
—¿Por qué dirían eso? —El pánico se apoderó de su alma. Theon hizo el amago de pasar por al lado de Axel , pero su hermano le agarró el brazo.
—Se ha escapado, Theon . Le dije que se escondiera en el dormitorio antes de abrir la puerta. Cuando insistieron y ninguno de los dos contestaba los mensajes, le dije que bajara por el balcón como la otra vez y huyera. Le dije que la encontrarías.
Theon se dio media vuelta y echó a correr por pasillos y escaleras. Si esos hijos de puta le ponían una mano encima, estaban muertos. Le importaban una mierda las alianzas de su padre. Nadie podía tocarla sin su permiso.
Salió por una puerta e irrumpió en los jardines, donde le recibieron unos aullidos.
Kacela .
Ese era su aullido de rastreo.
Theon corrió hacia el sonido con Luka y Axel pisándole los talones. Dobló una esquina y frenó en seco cuando vio la enorme grieta que había aparecido en el sendero. ¿Qué cojones? Todo estaba lleno de lo que parecía ser pintura dorada y… ¿Eso eran espadas en el suelo?
Kacela estaba al otro lado de la grieta y ladró con entusiasmo cuando vio a Theon .
—¿Habrá sido un rayo? —preguntó Axel cuando se detuvo a su lado y contempló la grieta ante ellos—. Hace un tiempo tan raro últimamente.
—Me trae sin cuidado lo que haya sido —respondió Theon y retrocedió unos cuantos pasos para coger carrerilla y saltar al otro lado. Sus pies apenas habían tocado el suelo cuando echó a correr otra vez, persiguiendo a Kacela . ¿Cómo se había escapado de las perreras?
Kacela lo llevó más allá de las perreras en dirección a los establos, guiándolo por la parte de atrás de estos a una puerta lateral.
Gimoteando, la raspó con las patas. Theon abrió la puerta que casi nunca se usaba, soltando un gruñido por el esfuerzo, y entró en el edificio.
Tres cabezas negras gigantes se giraron hacia él cuando se adentró y los animales estamparon los cascos contra el suelo, agitados. Ellos también estaban alterados.
—¿ Tessa ? —gritó Theon . Podía oír el pánico en su voz. Allí no había donde esconderse. No a menos que se metiera en una cuadra y no había hecho muy buenas migas con los caballos cuando habían vuelto del bosque—. ¿ Tessa ? ¿Estás aquí?
Kacela salió disparada por al lado de él y fue directa a la cuadra de Eyal .
Era el único caballo que no le estaba mirando mientras Theon avanzaba por el pasillo entre las cuadras.
Todos sus caballos estaban muy bien entrenados, pero Eyal seguía siendo el más salvaje.
Podía ser temperamental e impredecible. Theon caminó más despacio cuando se acercó a la cuadra y lo que se encontró lo hizo detenerse de golpe.
Tessa estaba acurrucada en una esquina y se notaba que estaba temblando. No podía verla bien, pero lo poco que podía verle de los brazos estaba cubierto de cortes y rasguños. Eyal estaba tumbado de costado junto a ella. Tenía la enorme cabeza apoyada en su regazo y le lloraba contra la crin.
Lo único que Theon podía ver era oscuridad, pues las sombras le nublaban la vista. Pavil y Metias pagarían por eso. ¿Y su padre? Eso no hizo sino reforzar su necesidad de que aceptara el vínculo.
—Por los dioses —suspiró Luka cuando alcanzó a Theon , y la escena ante sus ojos lo dejó de piedra.
Theon se movió entonces; le quitó el seguro a la puerta y entró en la cuadra.
—¿ Tessa ?
Eyal levantó la cabeza y Tessa lo imitó cuando el caballo se removió.
Con los ojos grises desorbitados del pánico y el terror, se acurrucó más contra la esquina, como si pudiera esconderse de ellos.
Theon se vio obligado a dar un paso atrás cuando Eyal se levantó antes de retroceder al fondo de la espaciosa cuadra.
Luka había entrado detrás de Theon y estaba reteniendo al caballo para que pudiera acercarse a Tessa .
Le estaba mirando. La inquietud en sus ojos casi podía tocarse. Se había quedado blanca y tenía algunos rajones en las mallas. En su estómago desnudo también había rasguños y cortes, como si la hubieran arrastrado por el suelo.
—No… no estaba huyendo de ti, Theon —tartamudeó y negó con la cabeza para dar énfasis a sus palabras—.
Axel me dijo que corriera y esos legados estaban intentando atraparme.
No sé qué querían y sé que no debería haberme peleado con ellos, pero no estaba huyendo de ti, Theon .
¡Lo juro! —Estaba hablando tan rápido que ni se la entendía.
Se dejó caer de rodillas delante de ella y se quitó la chaqueta de traje para envolverle los hombros temblorosos con ella.
—Shh, Tessa . Lo sé. Sé por qué estabas huyendo —dijo y la estrechó contra él.
—Lo siento —le susurró contra el hombro—. Lo siento, Theon . No sabía qué más hacer. Lo siento.
No paraba de repetir las palabras una y otra vez.
«Lo siento. Lo siento. Lo siento».
Él le pasó la mano por el pelo mientras la presionaba contra su pecho.
— Tessa , no tienes por qué disculparte. Por favor, para de decir eso. Estoy aquí. Estoy aquí, pequeña tormenta —dijo con voz suave en un intento por tranquilizarla, hablando por encima de sus disculpas, pero no había forma de que dejara de temblar.
—Lo siento —lloró—. Por favor, no me encierres a oscuras. Allí no puedo respirar. Lo siento.
Kacela estaba gimoteando al otro lado de la puerta, con el paso cortado, y Axel se encontraba justo al lado de la puerta, tan pálido como Tessa .
—No sabía qué más hacer —se lamentó Axel cuando Theon lo miró—. Ya sabes cómo son Metias y Pavil y, sin saber lo que padre y tú habíais hablado, no…
—Tú tampoco has hecho nada malo, Axel —lo interrumpió Theon —. La has mantenido a salvo, que fue lo que te pedí.
—Pero no lo he hecho —insistió Axel , con la cara contraída por la culpa mientras los señalaba—. Mírala.
—Lo has hecho lo mejor que has podido en una situación imposible —afirmó Theon con firmeza.
Se sumieron en el silencio mientras estrechaba el cuerpo tembloroso de Tessa contra el suyo, pero había algo más que no iba bien.
El vínculo se removía en su interior, presionándose contra su piel como si estuviera intentando salir.
Debería estar zumbando, alegre, por tenerla tan cerca, aunque estuviera llorando a mares.
—Llevémosla a mis aposentos y ya pensaremos qué hacer a partir de ahí —dijo Theon . No quería decir nada que la alterara más, pero, mientras hablaba, su cuerpo pasó de temblar a removerse violentamente.
—¡No, Theon ! ¡Lo siento! No volveré a huir. Te lo prometo. No huiré. No hace falta que me encierres. Lo siento.
Se había puesto histérica; nada de lo que decía tenía sentido y no paraba de trabarse. Intentó hablar por encima de ella, calmarla, pero no le hacía ni caso y el vínculo entre ellos estaba tenso y crispado. ¿Qué coño había pasado?
Sin mediar palabra, se puso de pie. Le tenía la cintura rodeada con un brazo y la levantó consigo, pero, en cuanto Tessa dio un paso, empezó a cojear y gimotear del dolor. Un segundo más tarde, la había cogido en brazos mientras ella seguía susurrando:
—Lo siento, Theon . Lo siento.
—Algo va mal —le murmuró por encima de su cabeza a Luka —. El vínculo fuente está… Algo va mal.
—¿Qué quieres decir? —preguntó Luka , todavía junto a Eyal .
—No sé cómo explicarlo. Es como… Es casi como si quisiera que me apartara de ella. Como si la estuviera rechazando —respondió Theon . Tessa empezó a retorcerse tanto entre sus brazos al oírle decir eso que estuvo a punto de caérsele—. ¡ Tessa , para!
—¡Necesito respirar! —gritó—. ¡No quiero que me encierres!
—Pásamela —dijo Luka acercándose. Extendió los brazos para cogerla—. Tú haz que te responda a una pregunta.
Por inercia, Theon la estrechó con más fuerza y Luka prácticamente tuvo que arrebatársela de las manos. Ella le enterró la cara en el pecho y le rodeó el cuello con los brazos.