Capítulo 10 #2
—En efecto —afirmó su padre mientras cerraba una carpeta que estaba abierta delante de él y se puso de pie.
Al instante, Eviana se levantó de su asiento habitual y se puso a su lado—.
A menos que haya algo más de lo que queráis hablar, me temo que debo retirarme. Tengo otra reunión a la que asistir.
—No se preocupe, lord St. Orcas. Gracias por dedicarnos su tiempo —dijo Metias poniéndose de pie e inclinando la cabeza. Pavil lo imitó.
— Tavis os acompañará a la salida —dijo Valter y le hizo un gesto al fae para que diera un paso al frente. El hombre llevaba siendo el sirviente personal de su padre desde que Theon tenía uso de razón.
Theon y Luka los siguieron y se dirigieron al ala este mientras el resto giraba y se encaminaba hacia las puertas principales. Theon no sabía de qué iba la otra reunión de su padre. Siendo sincero, le daba lo mismo.
—Pero ¿a ti qué puta mosca te ha picado? —le preguntó Luka cuando doblaron una esquina—. Te comportas como si te hubieras revolcado en hiedra venenosa.
—El vínculo está actuando raro hoy —admitió Theon mientras subía las escaleras de dos en dos.
—¿A qué te refieres con que está actuando raro?
—No sé cómo explicarlo. Desde hace más o menos una hora, está más insistente de lo normal.
—¿Estará reaccionando a toda la tensión que hay entre vosotros? —inquirió Luka , con auténtica curiosidad en la voz.
—Lleva habiendo tensión desde la ceremonia de Selección. Eso no ha cambiado mucho —respondió Theon , acelerando el ritmo por el pasillo. Cuando Luka no dijo nada, añadió—: Solo necesito verla. Explicarle por qué hice lo que hice anoche.
—Si tú lo dices —repuso Luka con tono seco.
Theon ignoró el comentario. En cuanto entró por la puerta de sus aposentos, miró hacia el sofá con la esperanza de ver a Tessa sentada, pero allí solo estaba Axel , jugando a algún tipo de videojuego.
—¿Ha salido de su cuarto? —preguntó Theon mientras soltaba el móvil en la mesa y se dirigía a la nevera. Cogió una botella de agua para él y le lanzó otra a Luka .
—Una vez. Ni siquiera se ha dignado a mirarme y ha pasado de mi cara cuando le he hablado.
Rebuscó un poco en el frigorífico antes de volver allí dentro.
Llevaba una botella y una manzana —respondió Axel mientras derrotaba a un enemigo y guardaba la partida—.
Pero he ido a ver cómo se encontraba. Estaba hecha un ovillo en la cama mirando la pared —añadió y se encogió de hombros.
—¿Cuánto hace de eso? —preguntó Theon y se frotó la cara con la mano.
Axel le echó un vistazo al reloj.
—Hace dos horas, más o menos.
Luka se había sentado en el sofá y no había abierto la boca. Otra vez.
—¿No tienes nada que decir al respecto? —preguntó Theon mientras miraba a su amigo con los ojos entrecerrados.
—Teniendo en cuenta que mis consejos e inquietudes se han visto constantemente ignorados y descartados, no pienso molestarme en seguir compartiéndolos —contestó Luka y le dio un trago al agua.
—Me cago en todo —murmuró Theon , se pasó una mano por el pelo y soltó la botella demasiado fuerte. Airado, fue a buscar a Tessa . Necesitaba comer algo más que una manzana y, entonces, podrían hablar.
— Tessa , lo…
Pero las palabras murieron en sus labios. Su cama estaba vacía. Revisó la pequeña habitación antes de ir al vestidor y al cuarto de baño. No se había dado cuenta de que estaba en el otro dormitorio.
—¿ Tessa ? —la llamó mientras entraba en su propio cuarto.
La cama estaba intacta y no había ni rastro de una preciosidad rubia en ella.
Las sillas junto a la chimenea estaban vacías y con solo mirar las puertas del balcón supo que en este tampoco había nadie—.
¿ Tessa ? —volvió a llamarla, principalmente porque no tenía ni idea de dónde podía haberse metido.
—¿Qué pasa? —preguntó Luka apareciendo por la puerta. Axel se asomó por encima de su hombro.
—No está —susurró Theon , incapaz aún de entenderlo.
—¿A qué te refieres con que no está? —dijo Luka . Se adentró en la habitación y se dirigió al pequeño cuarto de Tessa .
—Tiene que estar aquí —intervino Axel mientras observaba a su alrededor, como si fuera cuestión de mirar bien—. Solo ha salido una vez. Me habría dado cuenta. Tiene que estar aquí —repitió.
Luka salió del baño; había hecho el mismo recorrido que Theon para buscarla.
—Ordénale que venga. Embelésala —le dijo—. Si está escondida, tendrá que obedecerte.
Theon siguió su consejo y dijo:
— Tessalyn , ven aquí .
Los tres se quedaron quietos y esperaron.
Y siguieron esperando.
—Es imposible —afirmó Axel —. No ha podido desaparecer así, sin más. ¿Qué ha hecho? ¿Pasar por encima de la barandilla del balcón y saltar tres plantas?
Resopló ante lo absurda que resultaba la idea, pero Luka y Theon intercambiaron miradas antes de salir corriendo al balcón. Luka se dirigió a la izquierda, y Theon , a la derecha.
—Por aquí —lo llamó Luka —. Esta cornisa lleva a celosías y enredaderas. ¡Mierda!
—Estáis de coña, ¿no? —dijo Axel desde la puerta—. No puede… Los hechizos protectores le habrían impedido marcharse sin uno de nosotros.
—Oh, claro que puede —gruñó Theon , se colocó al lado de Luka y se asomó—. Y tanto.
—¿Quieres volar para encontrarla? —preguntó Luka mientras observaba los jardines que más adelante, por la ladera de la montaña, se convertían en un bosque.
—No. Puede que mi padre nos vea y no puede enterarse de esto —dijo Theon .
Eso explicaba el comportamiento del vínculo. Tessa se estaba alejando cada vez más de él. La necesidad seguía presente, pero se estaba viendo atenuada y amortiguada.
—Iremos a caballo con los perros de caza. Axel , quédate aquí en caso de que acabe volviendo. Llámame si lo hace.