Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 10
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Capítulo 10

Theon

Theon estaba intentando prestar atención a lo que su padre discutía con Metias y Pavil , pero no podía sacarse a Tessa de la cabeza.

Se había negado a dormir a su lado la noche anterior, justo como sabía que haría.

Podría haberla obligado, pero después de…

Bueno, después de la noche que había tenido, no sabía si cedería o si se resistiría aún más.

No le había vuelto a dirigir la palabra desde su conversación en el pasillo tras la cena.

En realidad, no se la había vuelto a dirigir a nadie.

Había dormido fatal; el vínculo la quería cerca.

Y, mientras yacía allí, incapaz de pegar ojo, lo sucedido no paraba de repetirse, una y otra vez, en su cabeza.

Cómo se le había caído el tenedor cuando su padre había empezado a hablar de posibles consortes.

Cómo se había visto obligado a castigarla de alguna forma antes de que su padre decidiera hacerlo por él.

Sabía que se había sentido humillada y que le odiaba por haberla obligado a sentarse en el suelo a sus pies, pero los castigos de su padre habrían sido mucho peores.

Tampoco es que hubiera tenido oportunidad de explicárselo.

Se había tensado contra él bajo la mesa.

Entonces, la había notado empezar a temblar y supo que algo no iba bien.

Cuando se había levantado de la mesa y bajado la vista a su rostro pálido como el de un espíritu del Después, tuvo que hacer acopio de hasta el último resquicio de autocontrol para no cogerla en brazos y llevársela de vuelta al refugio que había creado para ella en sus aposentos, manteniéndola a salvo de su padre y del legado que este quería que fuera Theon .

Se acabaría enterando tarde o temprano. Joder, ya había sido testigo de parte de esa fachada, y si no cedía al vínculo pronto…

Preso de un silencio atónito, había permanecido junto a Luka y Axel mientras ella tiraba los zapatos por la barandilla del balcón antes de gritarles a los cielos tempestuosos.

Momentos como ese avivaban los recuerdos de ella al hacer lo mismo en el vehículo de camino allí.

Se había quedado paralizado, incapaz de moverse mientras se rompía ante sus ojos, dejándose caer al suelo.

El ruido de sus rodillas crujiendo contra el balcón de mármol lo atormentaba.

Se reproducía en bucle en su mente. Cuando ella empezó a arrancarse las horquillas del pelo con semejante fuerza y brutalidad, se obligó al fin a moverse antes de que pudiera hacerse más daño.

Luka y Axel no tenían mucho que decir cuando había vuelto de su habitación después de su claro rechazo a dormir en su cama.

Sabían que se había visto obligado a hacer lo que había hecho en la cena.

Sabían de lo que era capaz su padre. A Axel se le notaba preocupado cuando Luka le puso una copa en la mano.

—Nunca había visto a nadie perder los papeles de esa manera, mucho menos a una fae. A una fuente —dijo y le dio un buen trago al whisky—. Ni siquiera sabía que una fuente pudiera ser… así con su amo. —Miró a Theon por encima de la copa, esperando una explicación.

Theon se había pasado una mano por el pelo y se había bebido la copa entera de whisky de un trago.

—No sé qué hacer con ella. Estoy intentando darle tiempo y espacio para que se adapte, pero no entiendo cómo puede resistirse tanto al vínculo. Si siente la misma atracción que yo, debería resultarle imposible soportarla. Jamás pensé que tendríamos que forzarlo.

Luka había guardado silencio, sentado en el sofá, absorto en sus pensamientos.

Al final, se habían retirado todos a sus propias habitaciones, dando la noche por terminada.

Cuando Theon se levantó, justo cuando el amanecer se asomaba por el horizonte, había ido a la habitación de Tessa y se la había encontrado aún con la vista en la pared. ¿Había dormido siquiera?

—Voy a preparar café, Tessa —le había dicho—. Pediré también algo de desayunar.

Le había ignorado por completo.

Llegó el desayuno y, con él, Luka y Axel . Tessa no apareció. Comieron sin hablar. Se dio una ducha y se arregló. Finalmente, a las nueve y media, había vuelto a entrar en su habitación. Ella no se había movido. Ni un milímetro.

—Tengo una reunión, Tessa , pero Axel está en la estancia principal. Se quedará aquí contigo hasta que vuelva. —El silencio fue su única respuesta y ya no sabía qué hacer. ¿Acercarse? ¿Obligarla a levantarse? Embelesarla para que al menos dijera algo y así saber…

¿Saber qué? ¿Que estaba bien? Saltaba a la vista que no. Obligarla a hablar y oír su voz solo lo haría sentir mejor a él.

Suspiró antes de añadir:

—Cuando vuelva, tenemos que hablar de lo que pasó anoche.

Ya lidiaría con ello cuando volviera. Necesitaba comer como mínimo.

No había podido terminarse la cena. Quizá le entraría tanta hambre que se levantaría sola.

Dioses, eso esperaba. Estaba hasta las narices de que todo fuera una puta pelea con ella.

No se había esperado tanta resistencia por parte de su fuente, y, cuanto más le desafiaba y le alejaba, más le costaba a él guardar las formas.

— Theon —gruñó su padre, devolviéndolo al presente—. ¿Algo que añadir a lo que acabamos de discutir?

Theon le echó un vistazo a Luka y este le dedicó una mirada franca que decía que sabía perfectamente en lo que Theon había estado pensando. Negó levemente con la cabeza.

—No, me parece todo bien —respondió Theon sin titubear. Para ser sinceros, ni siquiera sabía para qué se habían reunido. Esos planes se habían perfeccionado y ultimado meses atrás.

—Esperábamos conocer a tu nueva fuente —dijo Metias , con una voz tan grasienta como su pelo engominado—. La vimos en la ceremonia de apertura de la Selección. Es una preciosidad.

Un gruñido posesivo vibró en lo más profundo de su pecho mientras algo primitivo se abría paso en su interior.

Su padre soltó una carcajada desde detrás del escritorio.

—La novedad del vínculo fuente lo ha vuelto un poco territorial últimamente. Yo apenas la he visto. Dadle algo de tiempo y puede que esté más dispuesto a compartir sus juguetes —comentó, con un deje de advertencia en el tono.

Theon parpadeó lentamente, recuperando la compostura.

El hilo llevaba doliéndole en el pecho toda la mañana, probablemente porque llevaba sin tocar a Tessa desde la noche anterior.

Pero, en ese momento, la mera insinuación de alguien acercándosele, mucho menos tocándola, lo tenía retorciéndose.

Si alguien iba a tocarla, iba a ser él y nadie más.

Y eso le trajo un recuerdo completamente diferente: el de cómo habían conectado la noche anterior antes de que todo se fuera a la mierda.

Había entrado en el vestidor para ver si estaba lista y lo que se había encontrado lo había dejado sin palabras.

Tessa estaba allí, observándose en el espejo de cuerpo entero.

Tenía una leve mueca en los labios y una arruga entre las cejas, como si no le gustara lo que veía en el reflejo, lo cual era absurdo.

No le había oído ponerse detrás de ella y se había sobresaltado cuando había aparecido en el espejo.

Le había apartado el pelo del cuello y había tenido que contener un gruñido con el primer roce de sus dedos contra su piel.

Tocarla era puro éxtasis. La piel le había cosquilleado del placer cuando ella le había permitido dejar la mano allí.

Cuando dio un paso atrás para acercarse a él, le había costado todo el esfuerzo del mundo no presionarla contra la pared y poner los labios sobre los suyos.

Llevaba muriéndose de ganas de volver a saborearla desde que la había besado.

Le había colocado la mano en la cadera, aprovechando, codicioso, cualquier oportunidad que le diera para tocarla.

¿Por qué no podía dejarse llevar y ya? Tenía que sentirlo, ¿verdad?

No podía ser solo cosa de él. ¿Cómo podía seguir negando aquello cuando podrían estar así siempre?

Así que le había pedido —no, le había suplicado — que lo intentara solo por una noche.

Que fingiera que había cedido al vínculo y aceptado su lugar como su fuente.

Quería que se hiciera una idea de lo que podrían ser.

Quería que sintiera placer a manos de él.

Que se volviera adicta a él. Que lo anhelara como él la anhelaba a ella.

Esa experiencia no estaba siendo para nada como se la había imaginado.

Se suponía que sería ella quien lo desearía sin descanso y, en cambio, era él quien se aferraba a cualquier tipo de contacto físico.

La fuerte patada que Luka le dio en la espinilla lo devolvió a la conversación al mismo tiempo que su padre gruñó:

— Theon . —Le sostuvo la fría mirada a su padre—. Empiezo a pensar que se te están pegando los malos modales de tu fuente.

—Discúlpame —soltó Theon con los dientes apretados—. Me he pasado toda la noche dando… castigos.

La satisfacción le oscureció los ojos a su padre cuando oyó las palabras. Theon sabía mejor que nadie lo mucho que le gustaba a su padre corregir el comportamiento de los demás.

Se rascó el pecho cuando el hilo siguió retorciéndose. La necesidad de volver junto a Tessa era más intensa que nunca. La atracción parecía diferente, imperiosa, y sabía que se estaba removiendo. Incluso su magia parecía alterarse bajo su piel.

—Como estaba diciendo —prosiguió su padre—, aunque he conseguido que Luka pueda acceder antes a la Acrópolis y al Panteón, el favor no se extiende a vosotros dos.

No quería causar mucho más revuelo de momento.

Dejaremos que Theon , Axel y Luka allanen un poco el terreno durante la semana que se les permite estar allí solos y partiremos de ahí.

—Sabíamos que era poco probable —coincidió Pavil .