Capítulo 9 #2
—Basándome en nuestras otras interacciones, deduzco que tú serías capaz de meterte en líos hasta dormida —se burló Axel con un guiño.
—Y… tendrías razón, probablemente —concedió Tessa y esbozó una sonrisita.
—Me encantaría escuchar esas anécdotas algún día —respondió Axel .
—Ya somos dos —dijo Theon mientras se acercaban a unas enormes puertas oscuras.
Los hombres redujeron el paso a la vez y Tessa notó la tensión crecer en el ambiente. Theon se puso frente a ella y le acunó la mejilla con la mano.
—Esta noche mírame solo a mí, ¿vale?
—Vale —respondió en voz baja.
Se inclinó y le dio un beso en la cabeza antes de girarse y entrar en el comedor, haciendo que Tessa le siguiera como la buena fuentecita que se suponía que era.
Valter ya estaba sentado a la cabeza de la larga mesa.
A ambos lados había sillas acolchadas de respaldo alto.
En la mesa podían comer sin problema veinte personas, incluso más de ser necesario.
Cressida estaba sentada a su izquierda, y Eviana , de pie a su lado.
Un momento.
¿Esperaban que se quedara de pie al lado de Theon toda la noche? ¿Con esos zapatos?
— Theon . Luka . Qué detalle venir a cenar con nosotros esta noche —los saludó Valter , con una sonrisa tensa curvándole los labios.
—No es que nos dejaras elección, padre —respondió Theon , cortante, y rodeó la mesa en dirección a las sillas a la derecha de su padre. Se detuvo por el camino para agacharse y darle un beso en la mejilla a su madre—. Buenas noches, madre.
— Theon , cada día estás más guapo, querido —canturreó Cressida , sonriéndole de oreja a oreja a su hijo mayor. Mientras rodeaba la mesa, Axel se inclinó y le dio un beso en la otra mejilla antes de tomar asiento en la silla junto a la suya. Luka se sentó al lado de Axel .
Obediente, Tessa siguió a Theon , que ignoró la silla justo a la izquierda de su padre y se sentó en la siguiente. Ella se detuvo, sin saber qué hacer. Todavía quedaban dos asientos vacíos en la mesa.
—Siéntate, Tessa —le pidió Theon mientras hacía un gesto hacia la silla en frente de Luka .
Tessa se dirigió a ella, agradeciendo la indicación en su fuero interno. Mientras tomaba asiento, Theon le chasqueó los dedos a un fae que estaba junto a la pared y, un instante después, una copa de whisky apareció en su mano.
—¿Permites que se siente antes de que te hayan servido la bebida siquiera? —comentó Valter mientras giraba el licor en su copa.
—No veo motivo para dejarla de pie —respondió Theon , dándole un buen trago a la suya.
—Podrías haber dejado que los demás disfrutáramos un par de minutos de la vista —dijo Valter con una sonrisa socarrona.
—Puedo ver igual de bien esa cara tan bonita que tiene estando sentada —intervino Axel y le guiñó un ojo a Tessa mientras se disponía a beber de su copa.
El comentario hizo que Valter apretara los labios y sus ojos se desviaron hacia su hijo pequeño. Axel se limitó a inclinar la copa en su dirección en un saludo burlón y le dio otro trago.
— Eviana —dijo Valter con voz tensa—, puedes sentarte.
—Gracias, mi señor —respondió Eviana y se encaminó con gracia al asiento a la derecha de Valter .
Les sirvieron el plato de sopa y los legados de la mesa mantuvieron una conversación trivial.
A estos también les dieron pan para acompañar la sopa, pero a Eviana y a ella no.
Tessa observó con el ceño fruncido el cuenco de sopa de verduras mientras removía las judías verdes y las zanahorias.
Miró de reojo a Eviana , que, diligente, se la estaba comiendo, con los ojos siempre puestos en el cuenco o en Valter .
Theon se inclinó hacia ella y le habló directamente al oído:
—Come, Tessa .
Su aliento le agitó un mechón de pelo, haciéndole cosquillas en la mejilla, y un escalofrío le recorrió la columna vertebral.
—¿Por qué no puedo comer pan? —siseó ella.
Theon se limitó a lanzarle una mirada significativa a su cuenco de sopa antes de centrarse de nuevo en la conversación que mantenía su familia.
Soltó un pequeño suspiro y se llevó la cuchara a la boca.
Al fin y al cabo, se suponía que estaba intentándolo, se suponía que estaba fingiendo que había aceptado su lugar…
por debajo de él. Al parecer, su lugar no era digno de recibir un trozo de pan con la sopa.
Cuando fue el turno del plato de ensalada, a ella le sirvieron una básica con unos cuantos tomates cherri y rodajas de pepino.
Los legados tenían ensalada de espinacas con fresas, nueces, trocitos de queso y una vinagreta de fresa.
Frunció el ceño mientras apuñalaba las hojas de lechuga con ahínco, y unos dedos largos le rozaron rápidamente el brazo.
Una advertencia. Suspiró, cruzó las piernas bajo la mesa y procedió a comerse la aburrida ensalada.
—Tu fuente se pone muy inquieta cuando cena, Theon —dijo Valter , y Tessa se quedó de piedra mientras se le calentaban las mejillas.
Theon , que se había terminado la ensalada, se recostó en la silla y cogió la copa de whisky que le acababan de rellenar.
—Es la primera vez que sale de nuestros aposentos desde que llegó.
—La otra mano la llevó a su cabeza para acariciarle el pelo antes de dejársela en la nuca.
Le dio un ligero apretón—. Está deseando volver.
—La sonrisita arrogante que esbozó y lo que le dio a entender a su padre con ello la tenían echando humo por dentro.
Valter soltó una carcajada y se terminó la ensalada.
Un pie le dio un toquecito al suyo bajo la mesa y alzó la vista, encontrándose a Luka mirándola. Este negó con la cabeza levemente. Otra advertencia. Tessa apretó los dientes.
Podía con esto. Solo tenía que imitar a Eviana , ¿no?
Le echó otro vistazo a la mujer, que ya se había terminado la ensalada.
Tenía las manos entrelazadas en el regazo y, aunque sus ojos siempre volvían a Valter , paseaba la mirada por el resto de la mesa de vez en cuando.
Estaba sentada con la espalda recta y el cuerpo siempre ligeramente girado hacia su amo.
Cada cierto tiempo ladeaba la cabeza como si hubiera oído algo.
Llegada la hora del plato principal, Tessa se entusiasmó cuando destaparon los platos de los legados. Bistec, verduras asadas, puré de patatas con salsa y más pan. No iba a dejarse ni las migas. Theon nunca le pedía carne roja.
Y, al parecer, esa cena no iba a ser la excepción.
Cuando le pusieron el plato delante, se encontró con pechuga de pollo, arroz blanco y verduras asadas. Nada de pan. Mordiéndose la lengua una vez más, empezó a cortar el pollo y le prestó atención a la conversación que llevaba ignorando toda la noche.
— Luka , acaban de informarme de que pronto se te permitirá llegar a la Acrópolis con Theon , Axel y el resto de los herederos. Tras explicarles las circunstancias, no podían negarse —estaba diciendo Valter mientras masticaba un trozo de bistec.
—Perfecto. Gracias por ayudarme con este asunto, Valter —respondió Luka con un asentimiento de cabeza.
—Espero que sea un periodo productivo para todos vosotros. Una oportunidad para conocer a los demás herederos antes de que el resto de los legados llegue —prosiguió Valter —. He recibido cartas de varios en busca de alianzas.
—¿No podemos hablar de otra cosa que no sean mis niños yéndose un año? —interrumpió Cressida con un mohín—. Voy a echarlos mucho de menos.
—Vendremos a casa durante las vacaciones, madre —suspiró Theon mientras se servía unas cuantas patatas.
—Sí, pero una parte de la casa seguirá vacía. Son cosas que le parten el corazón a una madre.
—Acostúmbrate, Cressida —zanjó Valter mientras cortaba otro pedazo de carne—. Además de las cartas de aliados, he recibido varias propuestas de consortes ahora que Theon tiene edad. También han mandado sus estirpes y genealogías. Hay un par de opciones decentes.
¿Una consorte?
¿Para Theon ?
¿Por qué no había caído en eso?
Todos los legados tenían consorte: matrimonios concertados.
Estaban cuidadosamente planificados para garantizar que los niños engendrados eran legados de pura sangre que fortalecieran al linaje, a menudo uniendo una estirpe más importante con la de un dios o diosa menor para asegurarse de que el poder de la estirpe superior prevaleciera y fuera lo más fuerte posible.
¿Por qué nunca se le había pasado por la cabeza el hecho de que la razón por la que le habían dado una cama pequeña en los aposentos de Theon era porque tarde o temprano habría una esposa en la suya?
Se esperaría que engendrara al próximo heredero del reino de Arius .
El vínculo fuente obligaría a Tessa a ser suya, pero él no sería suyo.
De solo pensarlo la comida se le revolvió en el estómago.
No quería a Theon , pero ¿estar obligada a entregarse a alguien y no recibir nada a cambio?
Pero, entonces, le vino otro pensamiento. No la obligaría a quedarse en esa habitación mientras… Cuando estuvieran… engendrando al heredero en cuestión. ¿No?
El pensamiento provocó que se le resbalara el tenedor de los dedos. Golpeó el plato con un repiqueteo y llenó de arroz la mesa. La habitación se sumió en el silencio y todos los ojos se clavaron en ella.
—Discúlpenme —dijo suavemente mientras empezaba a recoger el arroz con las mejillas ardiendo.
— Theon , ¿no habíamos hablado ya de los modales de tu fuente? —preguntó Valter con calma férrea.
—Sí. No era su intención y no volverá a pasar —replicó Theon rápidamente y le posó una mano en la pierna, que no podía parar de mover debajo de la mesa.
—Espero que no, pero me aseguraste lo mismo en nuestra última conversación. Está claro que yo sí sé inspirar obediencia en mi fuente —dijo y señaló con la cabeza a Eviana . Esta estaba comiéndose las verduras con los ojos en el plato—. Quizá lo que necesites sea ayuda.
—No es tu fuente y no te corresponde castigarla. Me ocuparé de ello cuando volvamos a nuestros aposentos —respondió Theon , tenso.