Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 7 #2
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Capítulo 7 #2

La relación que había observado día tras día entre su padre y Eviana le había hecho creer que una fuente obedecía sin rechistar.

Que el vínculo así lo requería. Las pocas veces que había visto a los demás lores y ladies con sus fuentes no habían hecho más que reforzar esa creencia.

Los fae obedecían al instante, atentos y completamente sumisos.

Además, su padre siempre le había hecho creer que el vínculo llevaba a Eviana a querer obedecerle ciegamente.

Que sus deseos se habían vuelto de verdad los suyos.

Si él quería algo, ella también. Sin duda, cualquiera lo pensaría al ver lo rápido que había accedido a ir a verle en cuanto hubiera terminado de mantener a Theon preso.

Pero Tessa le había desobedecido sin parar.

Solo era obediente cuando la obligaba a serlo embelesándola o cuando detectaba una amenaza mayor que él.

No era lo que había esperado. Había esperado una conexión inmediata, acompañada por un intenso deseo de complacerle.

La mayoría de sus planes dependían de que tuviera una fuente.

Necesitaba que se sometiera, pero se había dado cuenta de que también quería que lo deseara.

Quería que lo buscara en lugar de tener que exigirle que fuera a él.

Al cabo de unos cuantos minutos, le dijo con aire casual a Eviana :

—¿Cuánto tardaste tú en ceder por completo al vínculo?

Eviana ladeó la cabeza y el pelo castaño rojizo le cubrió el hombro.

—¿Acaso tu fuente no te complace, Theon ?

—Yo no he dicho eso —respondió Theon , tenso—. Solo quiero estar preparado para lo que pueda pasar.

Ella esbozó una sonrisita que decía que sabía exactamente lo que estaba preguntando. Qué curioso, ¿no? ¿También se habría resistido ella al vínculo al principio?

Apretó las enredaderas, a las que les crecieron espinas que se le clavaron en la piel, y unas gotas de sangre cayeron al suelo.

—Sabes que, si el vínculo estuviera forjado del todo, estaría luchando con uñas y dientes por estar a tu lado ahora mismo. El vínculo se lo exigiría.

Theon lo sabía. Era un aspecto del vínculo fuente que se les ocultaba a los fae.

Uno de muchos, en realidad. La marca final le permitiría extraer poder de ella, pero también la obligaría a defenderle a toda costa, incluso si tenía que pagar con su vida.

Gracias a los acuerdos existentes entre los reinos, apenas había conflictos.

Las fuentes no intervenían mucho, pero reaccionaban ante cualquier tipo de amenaza.

Por eso Eviana lo había hecho cuando Theon invocó sus poderes ante la mención de compartir a Tessa .

Theon tenía la teoría de que era un intento de imitar el vínculo guardián que a veces se daba entre los guardianes de Arius y distintos dioses y deidades.

De pequeño, había estado obsesionado con las marcas, la magia detrás de ellas y cómo funcionaban.

En sus últimos años de estudio se había pasado horas investigándolas y estudiándolas, a menudo para disgusto de su padre.

Valter creía que debería invertir ese tiempo en algo más importante, como aprender a gobernar el reino.

O, más bien, aprender a gobernarlo como él.

De ahí el sinfín de broncas y «recordatorios».

Las marcas y su funcionamiento habían ido cambiando a lo largo de los miles de años que tenía ese mundo.

Los descendientes de la estirpe de Zinta con los dones más fuertes podían recrear la magia usada por los dioses en ciertas circunstancias.

Las marcas de las fuentes se habían cambiado y perfeccionado para garantizar que los legados siguieran siendo lo más poderosos posible.

La mayoría de lo que había conseguido encontrar sobre las marcas eran teorías, pero la idea de incorporar de algún modo el tal vínculo guardián parecía bastante convincente, pensándolo bien.

La cuestión era que Theon no necesitaba ese aspecto del vínculo fuente, muy a pesar de su padre.

—Sé perfectamente lo que el vínculo le exigirá —soltó finalmente.

Eviana se acercó poco a poco a él y su sonrisa adquirió un matiz coqueto.

—Siente la presión del vínculo, incluso si intenta resistirse a él.

Tira de ella hacia ti. Le dice que vaya a ti.

No descansará hasta que la toques. Cuando le des la última dosis de elixir esta noche, la necesidad se volverá más fuerte.

Con cada marca la atracción será más intensa.

Una sed que solo tú podrás saciar. El dolor se volverá insoportable.

Peor que cualquiera que esté sintiendo ahora mismo.

Las enredaderas le rodearon la garganta y tiró de su cabeza hacia abajo mientras se ponía de puntillas. Estaba tan cerca de él que su aliento le acarició los labios cuando presionó la frente contra la suya.

—Te anhelará. Te deseará. Te querrá con todo su ser. Incluso si se resiste, con el tiempo acabará cediendo. Todos lo hacemos.

—¿Tú te resististe a él, Eviana ? —la provocó Theon —. ¿Te gusta ponerte de rodillas y meterte su polla hasta el fondo o el placer que te provoca el vínculo te hace creer que lo amas?

La sonrisa de la fae se volvió maliciosa.

—Cuidado, mi señor. Tú no eres como tu padre.

No aún, al menos. Tú eres tan noble , tan honrado —canturreó con burla.

Le recorrió la mandíbula con el dedo y Theon intentó apartar la cabeza, pero sus puñeteras enredaderas seguían rodeándole el cuello.

Le acarició el labio inferior con el pulgar mientras volvía a inclinarse para susurrarle—: Cuando la hagas tuya, tú también querrás creer que te ama.

Dicho eso, sus enredaderas se partieron. Eviana se alejó de él cuando su mano salió disparada para agarrarla.

Chasqueó la lengua.

—Muy mal, Theon . ¿Qué diría tu padre si me pusieras la mano encima? —De camino a la puerta, se detuvo y lo miró por encima del hombro—. Estoy deseando conocer más a Tessa . Tu padre tiene grandes planes para nosotros.

Se fue antes de que Theon pudiera responder, pero, de todas formas, no quería perder más tiempo discutiendo con ella.

La tensión del vínculo lo estaba volviendo loco.

Además, no se podía quitar el puto anillo él solo.

El vínculo fuente estaba histérico y, por si no fuera suficiente, su magia también, al verse atrapada bajo su piel.

Intentó no pensar en lo que Eviana le había dicho mientras recorría los numerosos pasillos y subía escaleras.

Cuando tuvo edad de elegir a una fuente, solicitó de inmediato que sus aposentos se trasladaran al ala este, donde había unos aposentos para una fuente.

Su padre le había hecho esperar hasta justo antes de la Selección para dejarle mudarse a esa ala.

Ni siquiera le había dado tiempo a llevarse todas sus cosas antes de tener que irse a la Acrópolis.

Los sirvientes habían terminado la mudanza por él.

El ala solía ser de invitados, pero las veces que otro lord o lady se había quedado allí podían contarse con los dedos de una mano.

Más que querer los aposentos, lo que quería era no compartir ala con su padre.

Los hechizos protectores de sus aposentos lo reconocieron cuando abrió la puerta. Se quitó la chaqueta sin detenerse.

—¿ Tessa ? ¿ Luka ?

Tras tirar la chaqueta sobre el respaldo de una silla de comedor, se deshizo de la corbata a toda velocidad. Empezó a desabrocharse la camisa mientras escaneaba con prisa la habitación, y se la encontró vacía.

Entró en el dormitorio y vio a Luka sentado delante de la chimenea apagada con una copa de licor colgándole de los dedos. Estaba observando el cielo a través de las puertas del balcón, que, al estar nublado, ocultaba las estrellas.

—¿Dónde está? —preguntó Theon . Sabía que estaba allí. El hilo dentro de él sin duda sabía que estaba cerca. Estaba vibrando tanto que parecía que le zumbaba la piel. Necesitaba una ducha y ropa limpia tras los acontecimientos de los últimos dos días, pero primero necesitaba verla.

—Durmiendo —gruñó Luka sin siquiera molestarse en mirarlo.

Theon se giró hacia la cama mientras se desabrochaba el último botón, abriéndose la camisa.

—¿Dónde?

—En su cama.

Theon volvió de golpe la cabeza hacia él.

—¿Qué cojones hace durmiendo ahí?

Luka alzó la vista hacia Theon .

—Se ha negado a dormir en tu cama.

—Qué tontería. Esta cama es mucho más cómoda —dijo Theon mientras se dirigía al pequeño dormitorio adjunto.

Todavía no había pedido que le hicieran nada a la habitación porque no sabía quién sería su fuente ni sus gustos.

Era un cuarto diminuto y había dado por hecho que su fuente no pasaría mucho tiempo allí.

No al principio, al menos. Incluso aunque hubiera seleccionado a una fuente hombre, se había imaginado que necesitarían dormir junto al otro los primeros días debido a la naturaleza del vínculo.

—Intenté decírselo, pero no había quien la convenciera —respondió Luka y se llevó la copa a los labios.

Theon se detuvo en el umbral de la puerta del cuartito con el vínculo tirando hacia ella.

Juraba casi poder ver físicamente el hilo que los unía.

Tessa estaba hecha un ovillo de cara a la pared, acurrucada bajo una manta.

Se encaminó hacia ella y le recorrió la mejilla con los dedos cuando llegó a su lado.

El vínculo le dio una descarga de placer y él soltó un suspiro cuando se calmó.

Le acarició el pelo unas cuantas veces mientras luchaba contra la necesidad de cogerla en brazos, llevársela a su cama y acostarse a su lado.

—¿Cómo está? —le preguntó a Luka cuando finalmente se obligó a volver a su dormitorio.

—Bueno, ha llorado hasta quedarse dormida —dijo Luka con voz sombría y le indicó a Theon que se acercara.

Theon extendió la mano y Luka le quitó el anillo. Un pequeño escalofrío le recorrió el cuerpo cuando la oscuridad brotó con vigor, de repente libre, y la dejó salir un momento mientras una neblina oscura se le deslizaba por la piel.