Capítulo 7 #3
—Tiene mucho que digerir y no estaba preparada. Creo que me preocuparía más que no estuviera sensible —dijo Theon mientras se acomodaba en el otro sillón. Vio la botella de licor sobre la mesa que había entre los sillones y le dio un trago antes de recostar la cabeza en el respaldo.
—No es la indicada para esto —opinó Luka .
—¿Y qué quieres que le haga ahora? —replicó Theon mientras sus sombras empezaban a desvanecerse—. No hay segundas oportunidades con una fuente. Lo sabes perfectamente. Una vez todo esto se pone en marcha, no hay vuelta atrás. A no ser que quieras matarla.
Luka lo miró con indiferencia, pero no se dignó a responder.
—Tenemos que abordarlo de otra forma. Adaptar nuestras estrategias. Dioses, ¿por qué no podías escoger a otro fae?
—No vamos a cambiar de planes solo porque de repente no te parezcan bien. Si no, todo lo que le estamos haciendo pasar será en vano.
—No. Todavía podemos conseguir lo que queremos. Solo tenemos que reconsiderar nuestra estrategia —protestó Luka .
—No podemos cambiar de planes así como si nada —resopló Theon mientras observaba la oscuridad que parecía intentar alcanzar el cuartito.
—Esa mujer acaba de cambiarlo todo, Theon , joder —dijo Luka con la voz cargada de ira.
El azul de sus ojos empezó a brillar y sus pupilas se volvieron ranuras verticales—.
Si no eres capaz de verlo, entonces estamos jodidos.
No debería poder resistirse al vínculo una vez marcada.
Y lo sabes. Axel está ahí fuera partiéndose el lomo, y tú aquí mandándolo todo a la mierda.
—Lo dices como si la hubiera escogido al azar —escupió Theon —. Era una de las cinco opciones restantes.
—Porque te negaste a descartarla —replicó Luka —. Tanto Axel como yo te repetimos hasta la saciedad que no era la indicada y, aun así, aquí estamos. Todo porque no puedes controlar…
—Basta, Luka —gruñó Theon mientras las sombras se volvían más densas a su alrededor y se arrastraban hacia el hombre.
Luka solo le echó un vistazo a la oscuridad antes de darle otro trago al licor.
—Tienes que dejar de usar tus poderes ya. A menos que planees arrebatarle algo más esta noche.
Puede que Luka tuviera razón en eso, pero se equivocaba con el vínculo. Se afianzaría. Tessa aceptaría su nueva vida. Sus planes no se habían echado a perder, solo habían sufrido algunos contratiempos. Ella descansaría, tendría tiempo de asimilarlo todo y, entonces, todo iría bien.
Y, si no, había formas de darle un empujoncito.
Luka soltó la copa, ahora vacía, en la mesita y se levantó del sillón para entrar en la otra habitación. Regresó unos instantes después con un estuche de cuero.
—Deberíamos acabar con esto.
Theon asintió.
—Deja que me duche y me cambie primero.
—Voy a ir preparando las cosas.
Sin perder el tiempo, Theon se duchó y se puso unos pantalones holgados y una camiseta negra.
Antes de salir del vestidor le echó un vistazo rápido a las cosas que había encargado para Tessa .
Había algo para cada ocasión, desde ropa formal hasta prendas para el día a día.
Camisetas, vestidos, faldas, jerséis y mucho más estaban cuidadosamente colgados y organizados, mientras que los cajones estaban llenos de pantalones, vaqueros, mallas y ropa interior.
Varias docenas de pares de calzado estaban ahora dispuestos en un zapatero a lo largo de la pared.
También habían traído un expositor de joyas.
Abrió la parte superior y se encontró con varios relojes, anillos y gemelos, y tiró el anillo negro al fondo.
El resto del contenido del expositor sería para Tessa .
Sacó los tres anillos que llevaba normalmente y se los puso.
Solo se los había quitado para pasar más desapercibido en la Acrópolis, algo de lo que ya no tenía que preocuparse.
Dos de los anillos no habrían supuesto gran problema.
Uno era de un negro brillante en forma de ala que le rodeaba el dedo, y el otro grueso de plata maciza.
Se los colocó en el índice y el anular de la mano derecha.
El otro, sin embargo, habría llamado la atención.
Una gema negra rectangular en un anillo de ónice.
Era grande y abultaba, y la piedra preciosa solo podía encontrarse en una pequeña área al noreste de las montañas Ozul.
Se lo puso en el dedo corazón de la mano izquierda, salió del vestidor y entró en la pequeña habitación de Tessa .
No se había movido, salvo por la mano que ahora tenía bajo la mejilla.
Soltó un suspiro, temiendo lo que tenía que hacerle pese a ser necesario.
Luka le estaba esperando en el mismo sitio cuando salió de la pequeña habitación.
—¿Listo? —preguntó y alzó una daga.
—No me queda más remedio.
—Supongo que no.
Theon le tendió la mano bocarriba y Luka le hizo un corte en el centro. Inclinó la mano para que la sangre le corriera por la palma y Luka alzó un pequeño vial para recolectarla.
Cuando el vial estuvo lleno y el corte medio curado, Theon dijo:
—¿Crees que debería despertarla y decírselo antes de hacerlo o hacerlo… directamente?
Luka levantó la vista de lo que estaba haciendo para mirarlo antes de volver a centrarse en su cometido. Había sacado otro vial del estuche lleno de un líquido blanco. Vertió el vial con la sangre de Theon en el otro, volvió a ponerle el corcho y empezó a mezclarlos con cuidado.
—Creo que suficientes sorpresas ha tenido ya hoy —respondió finalmente mientras la mezcla se volvía de un rojo más oscuro.
Theon apretó los labios y asintió mientras observaba en silencio cómo Luka sacaba una jeringuilla del estuche. Destapó la aguja antes de extraer la mezcla con ella.
—Pero probablemente sea mejor que la t rai gas aquí. Ese cuarto es demasiado pequeño para que los dos estemos con ella.
—Sí, vale —aceptó Theon .
Soltó un suspiro hondo y volvió donde Tessa se encontraba durmiendo. Le apartó el pelo del hombro, se agachó y le habló suavemente al oído:
—Oye, preciosa. Necesito que te despiertes un momento.
Cuando no se inmutó, le apartó un poco las mantas de encima y se sentó junto a ella en la pequeña cama. Acariciándole el brazo con los dedos, volvió a intentarlo:
— Tessa . Despierta. Solo un momento.
Después de varios segundos, esta parpadeó y se giró con cuidado, frunciendo el ceño, confundida.
—¿ Theon ?
—Sí, necesito…
Pero no pudo terminar.
Tessa se incorporó y sus labios aterrizaron sobre los suyos.
Theon se quedó paralizado, demasiado sorprendido para reaccionar, pero solo por un segundo.
El vínculo estaba zumbando como loco de la emoción y Theon le hundió los dedos en el pelo y le inclinó la cabeza hacia atrás, justo como le gustaba.
Ella alzó la mano y le agarró la nuca, acercándolo hacia sí.
Sus labios sabían mejor de lo que había imaginado y le delineó el contorno con la lengua.
Ella los entreabrió de inmediato; sabía a lluvia y pura luz con un toque de algo más oscuro…
que no lograba identificar. El hilo en su pecho le insistía en que exigiera más y más, que la poseyera y la hiciera suya en todos los sentidos, y un gruñido brotó de lo más profundo de su garganta.
De repente, Tessa se apartó de él, retrocediendo hasta chocar con el cabecero de la cama y encogiéndose contra este. Se subió la manta hasta la barbilla con los ojos abiertos como platos, horrorizada.
—Lo siento. No sé qué hago… —Se calló y se tocó los labios con las puntas de los dedos. Si le estaban cosquilleando del placer como a él, entendía por qué.
—No pasa nada, Tessa . Es el vínculo —respondió e hizo el amago de tocarla, pero se apartó más de él. Bajó la mano—. He estado lejos de ti mucho más tiempo del que debería. El vínculo exige que estemos cerca ahora mismo. Es normal.
Se lo quedó mirando como si esa no fuera una explicación razonable para lo que acababa de pasar. Mientras, él intentaba concentrarse en el asunto que les atañía en lugar de pensar en cómo hacer que volviera a besarlo así.
Se aclaró la garganta.
—Necesitamos hacer algo más para completar la primera marca. Después, podrás dormir y recuperarte sin interrupciones.
El horror se abrió paso en sus ojos grises, esta vez por un motivo completamente distinto.
—¿Qué más podrías hacerme?
Las palabras le revolvieron el estómago y el deseo que le corría por las venas se desvaneció al instante.
—Ven al dormitorio y te lo explicaré. —Cuando no se movió, volvió a extender la mano hacia ella—. Puedo llevarte si estás demasiado dolorida para andar ahora mismo —se ofreció.
—Puedo sola —replicó ella, pero su tono mordaz o, más bien, la ausencia de este delataba lo débil que se encontraba.
Theon se levantó para darle espacio y ella se bajó con cuidado de la pequeña cama.
Cama en la que Tessa no volvería a dormir. No cuando había una mil veces más cómoda en la otra habitación con espacio de sobra para ambos. Estaba diseñada para que cupieran sin problema un lord o lady, su consorte y su fuente.
La seguía a un paso de distancia por si se tambaleaba.
Luka se encontraba junto a la chimenea, tomándose otra copa de licor.
Le echó un vistazo discreto a la repisa en la que Theon localizó la jeringuilla.
Theon asintió en respuesta mientras Tessa tomaba asiento en la silla.
Ni Luka ni él se movieron, y ella los miró a los dos con una expresión cargada de cansancio.
—¿Podéis hacer de una vez lo que sea que me vayáis a hacer para que pueda volver a mi habitación y dormir?
Theon dejó pasar el comentario sobre su habitación por el momento mientras se colocaba delante de ella. Se acuclilló y la miró.
—Para garantizar que tu cuerpo acepte por completo el establecimiento del vínculo y la marca, necesitamos darte una dosis adicional de tónico.
—De tónico —repitió Tessa . Luka se había puesto detrás de ella y le había recogido todo el pelo sobre un hombro, dejando al descubierto un lado de su cuello. Le miró de reojo antes de volver a centrarse en Theon —. ¿El mismo tónico que bebí antes de que me cortaras con una daga?