Capítulo 5 #5
Luka le ayudó a volver a meterla en el vehículo. Theon guardó la ropa que le había quitado en el maletero y sacó otra camiseta para ponérsela antes de encaminarse al lado contrario para montarse. Pero, cuando abrió la puerta, se quedó paralizado. Tessa se estaba quitando las mallas.
—¿Qué haces, Tessa ?
—Me duele la piel —gimoteó, arrancándose el tejido del pie antes de pasar a la otra pierna e intentar bajárselo.
Luka ya estaba saliendo del asiento delantero y abriendo la puerta trasera para ayudarla a terminar de quitárselas. Sus piernas desnudas acapararon la atención de Theon y, por un instante, este no pudo más que mirárselas.
Luka extendió el brazo por encima de ella para coger la manta de lana y echársela sobre el regazo.
—¿Mejor? —le preguntó suavemente.
Tessa asintió y Theon se subió al asiento trasero. La parada se había alargado más de lo que le gustaría y el sol ya estaba asomándose por el horizonte. A ese paso, no llegarían a la Mansión Arius hasta bien entrada la noche.
Tessa volvió a apoyar la cabeza contra la ven tana y cerró los ojos.
— Tessa , ven y túmbate. Estarás más cómoda —dijo, haciendo el amago de tirar de ella.
—No —murmuró sin molestarse en abrir los ojos para mirarle.
—Joder, Tessa . Aliviará el dolor. Es parte del vínculo —respondió, intentando no perder los papeles otra vez.
—Estoy bien, Theon .
— Tessa .
— Theon —lo imitó.
Estaba harto de tanta tontería. Con ella, tenía la sensación de no tener control. El vínculo fuente se le estaba sacudiendo en el pecho, exigiéndole que acortara la distancia entre ellos, pese a haberla llevado en brazos hasta el vehículo apenas unos minutos atrás.
— Tessa , no me hagas forzarte. Ven aquí.
Y, entonces, a Tessa se le fue la puta cabeza.
Se llevó las manos al pelo. Se agarró los mechones dorados a puñados y se tiró de ellos, inclinando la cabeza hacia atrás y gritando de rabia y desesperación pura.
—¡Hostia puta! —maldijo Luka y dio un volantazo hacia el arcén. Grandes gotas gordas de lluvia habían empezado a caer contra las ven tana s, sonando como piedras cada vez que las golpeaban. Ojiplático, Theon observaba a su fuente desmoronarse por completo.
—¡ Theon , haz algo! —ladró Luka , mirando a Tessa con incredulidad—. Se va a arrancar el pelo.
—¡ Tessa , para! —estalló Theon mientras cruzaba el asiento de un salto para agarrarle las muñecas.
No obstante, eso provocó una mueca en la fae y, en lugar de gritar de rabia, chilló del dolor, negándose a soltarse el pelo.
Empezó a diluviar y el ruido del vehículo se convirtió en un caos.
Theon tuvo que gritar para que se le escuchara por encima de los gritos y la lluvia torrencial—. Tessalyn , ¡para! ¡Para!
Sus gritos cesaron de inmediato y se soltó el pelo.
Colapsó contra él. Theon la cogió en brazos, se dejó caer contra el asiento y recostó la cabeza antes de cerrar los ojos mientras ella respiraba contra él, jadeante.
Ese día pasaría a la historia como el más largo de su vida, y mira que había tenido días de mierda.
Pasado un tiempo, la lluvia amainó un poco y Luka volvió a la carretera.
A Tessa se le acompasó la respiración. Estaba agotado.
No podía ni imaginarse cómo se sentía Tessa .
Aunque, para ser justos, Theon y Luka se habían propuesto dormir la mayor parte de la tarde del día anterior, antes de que la ceremonia de Selección empezara.
Ninguno estaba seguro de cómo iría la vinculación, pero sabía que ni Luka ni él se esperaban algo así.
Recorrieron kilómetro tras kilómetro y Tessa no se removió en sus brazos. No podía sacarse de la cabeza la imagen de su fuente tirándose del pelo y gritando. Cada vez que cerraba los ojos, la veía justo así; al final, tiró la toalla y se centró en observar el paisaje familiar por la ven tana .
Tessa estaba tan quieta que creyó que se había quedado dormida. Así que, cuando su voz le llegó a los oídos, ronca de gritar, mientras se acercaban al lago Sinvons, se tensó.
—¿Así van a ser las cosas? ¿Cuando no haga lo que quieras, me embelesarás y ya?
Apretó la mandíbula.
—Si me escucharas cuando te pido que hagas algo, no tendríamos este problema, Tessa —soltó con los dientes apretados.
La notó tensarse al oír sus palabras e intentar alejarse de él, pero él la sostuvo con más fuerza, impidiéndoselo—.
Para, Tessa . No lo hagas. El vínculo quiere que estemos pegados el uno al otro ahora mismo. Es así como se fortalece y forja.
Aun así, forcejeó contra él. Theon no podía creerse que estuviera peleándose con él otra vez por lo mismo.
—Por los dioses, ¡sí! Si piensas comportarte como una niñata, te trataré como a una niñata. Para o te obligaré a hacerlo.
Ella inhaló bruscamente ante sus palabras y se quedó quieta entre sus brazos.
Tras un minuto entero de silencio, la oyó susurrar.
—Como quiera, amo.
Luka estaba sacudiendo la cabeza con los hombros tensos y la mirada clavada en la carretera, dejando claro su descontento con todo lo que acababa de pasar.
Theon apoyó la cabeza contra el asiento una vez más y cerró los ojos.
Tenía una fuente, sí, pero, de momento, eso era lo único que había salido según lo previsto.