Capítulo 5 #2
Había estado a punto de darle la razón a Luka , a punto de tomar una decisión, pero había insistido en encontrar primero a Tessalyn .
Solo por si acaso. Había sido la única a la que no había conseguido localizar.
Había sido pura coincidencia toparse con ella cuando volvía de lavarse las manos después de que otro legado se hubiera chocado con él y le hubiera tirado la copa encima, empapándole la mano.
La había observado colarse por la puerta lateral, tan preciosa en ese vestido negro y esmeralda que le sentaba como un guante y resaltaba cada una de sus curvas.
Y, entonces, había revoloteado hacia ese recoveco más rápido que un ruiseñor, despertando aún más su curiosidad.
Se había escondido tan bien que, de no ser porque la había visto con sus propios ojos, no habría notado su presencia al pasar por allí.
No daba crédito cuando se la encontró traficando ni más ni menos que con chocolate.
Le había irritado que se hiciera la sorprendida cuando la había pillado.
Le había molestado que no hablara, y había estado más que dispuesto a darse la vuelta y escoger a Jaxson .
Pero, entonces, le había intrigado con locura cuando abrió la boca y le sacudió el trozo de chocolate en la cara. Cinco minutos en ese recoveco con ella y supo que se la llevaría a casa.
De vuelta en el gran salón, la había perdido de vista.
Cuando le había hablado de ella a Luka , este había insistido en echarle un último vistazo a los expedientes.
Pero cuando la mirada de Theon aterrizó en ella, cuando se la encontró recostada contra otro hombre y le atravesó una punzada de fastidio al ver las manos de otro en su cuerpo, supo que estaba perdido.
Había visto una pequeña sonrisa aparecer en sus labios carnosos cuando le había dicho algo al hombre y, entonces, sus ojos se habían cruzado con los suyos.
Ojos de un gris tempestuoso, el del cielo en plena tormenta.
Podía verlos con total claridad desde el otro lado de la sala.
Los había abierto mucho al darse cuenta de que la habían pillado ignorando a las familias gobernantes mientras entraban y él le había dedicado una sonrisita y había asentido levemente en su dirección.
Luka había sacado su expediente del espacio entre dimensiones con su magia y lo había abierto con rapidez mientras maldecía entre dientes no poder usar tabletas en el Panteón.
Era tradición mantener la ceremonia sagrada lo más fiel posible a la primera, siglos atrás.
Las sacerdotisas permitían a regañadientes que los teléfonos recibieran llamadas en caso de emergencia, pero de ahí no pasaban.
Había examinado los documentos de la carpeta.
Tessalyn Ausra . Había llegado al poblado de Celeste con ocho años, como la mayoría de los fae.
Antes, había residido en uno de los albergues juveniles del territorio, lo cual no era nada raro.
Solo un cuarto de los fae se criaban en casa, y la mayoría vivía en el Reino de Anala .
Tenía una de las mejores notas de la clase.
Sin duda, era lo bastante lista para burlar los hechizos protectores.
Parecía ser de elemento aire, toda una decepción.
Pero, si tenía que elegir entre pasar el resto de su vida al lado de un hombre o una mujer, la decisión estaba clara.
—No creo que sea buena idea, Theon —había dicho Luka —. No va a querer vivir así. Ella misma te lo ha dicho. Va a acabar entorpeciendo el plan.
—¿Cómo no va a querer? Tendrá todo lo que necesite.
La cuidaré y protegeré. Para un fae, ser seleccionado como fuente es el mayor de los honores —había replicado Theon mientras sus ojos volvían a posarse en ella.
Acababa de decírselo en el recoveco (que no quería ser seleccionada, que para ella no sería un honor), pero le había dado igual.
Habían empezado a dirigirse hacia la entrada, conscientes de que sus padres llegarían en cualquier momento.
Normalmente, Axel también estaría allí, pero que todas las familias gobernantes estuvieran entretenidas con el evento era una gran oportunidad.
Oportunidad que no pensaban dejar escapar, así que Axel se estaba encargando de aprovecharla mientras todos estaban en la Acrópolis.
—Escoge a Jaxson —había siseado Luka entre dientes mientras avanzaban.
—No. Voy a elegirla a ella —le había respondido, sacándose la corbata del espacio entre dimensiones y anudándosela alrededor del cuello.
—Joder, Theon . Deja de pensar con la polla y usa la cabeza. Ya sé que es más atractiva que un hombre. Tal vez puedas tirártela antes de que nos vayamos, pero no es la indicada para esto —había defendido Luka —. Piénsatelo bien antes de tomar una decisión.
Y eso había hecho. Había pensado en lo que sabía sobre el vínculo.
Se había pasado tantas horas investigándolo como barajando sus opciones.
Requeriría cercanía. Emocional, mental y física.
Sabía que la fuente y su amo se deseaban el uno al otro con fervor.
Más de una vez había pillado a su padre con su fuente en una…
situación comprometida. Si su vínculo iba a llegar a tal punto, prefería tenerlo con ella que con Jaxson Caeso .
El vínculo la haría desearlo también, así que la había seleccionado.
Y, entonces, la muy cabrona había intentado huir de él.
Se había encontrado a Luka en el pasillo, con dos bolsas de viaje en las manos. El hombre había enarcado una ceja al ver a Theon hecho una fiera y, cuando este le había contado que se había escapado por una puta ven tana , Luka había suspirado y le había empujado las bolsas contra el pecho.
—Te dije que escogieras a Jaxson —había dicho Luka antes de girarse y ponerse a buscarla.
Mirando ahora por la ven tana , observó el paisaje que dejaban atrás. La vegetación estaba verde, lo normal a finales de verano, pese a las montañas negras y llanuras grises. Solo que ellos no tenían que soportar el calor sofocante que hacía en algunos de los otros reinos.
Theon le dio la vuelta al teléfono y vio que no tenía notificaciones nuevas.
—¿Sabes algo de Axel ? —le preguntó a Luka , que estaba trasteando con su propio móvil y cambiando la música.
—No.
—¿Te vas a pasar todo el camino con ese humor de perros?
—Probablemente.
—Me cago en todo —murmuró Theon entre dientes y se metió en la conversación con su hermano.
—No le molestes ahora mismo —dijo Luka .
—¿Y si ha pasado algo?
—Lo dices como si pudiéramos hacer algo desde aquí.
Tenía razón. No podrían hacer nada hasta que no estuvieran de vuelta en la Mansión Arius .
Axel podía arreglárselas solo y, si estaba en medio de un asunto importante, era mejor no interrumpirle.
Puede que hubiera ido de viaje de negocios en nombre de su padre, pero también estaba cuadrando sus propios planes. Si lo pillaban…
Una vez el vínculo fuente estuviera forjado del todo, daría lo mismo.
—En cuanto lleguemos a casa y ayudemos a Tessa a instalarse, me pondré en contacto con él —dijo Luka tras un momento de tensión.
—Sí, vale —murmuró Theon y volvió a darle la vuelta al teléfono para comprobar si le había llegado algún mensaje.
Tessa empezó a removerse junto a él y Theon se tensó, preparándose para lo peor.
—Prepárate para parar en el arcén si hace falta —le dijo a Luka , que asintió a modo de respuesta.
Tessa abrió los ojos poco a poco y se pasó una mano por la cara. Se le había corrido el maquillaje y tenía manchurrones oscuros de lápiz de ojos y máscara de pestañas por las mejillas.
—¿Dónde estamos? —murmuró.
—De camino a casa —respondió en voz baja—. ¿Cómo estás?
Guardó silencio un buen rato antes de responder.
—Me duele todo el cuerpo y me arde la garganta.
—¿Tienes ganas de vomitar? —preguntó Theon y la ayudó a incorporarse cuando vio que le costaba.
—Creo… Creo que no —respondió ella y se envolvió la manta alrededor del cuerpo con fuerza mientras ponía distancia entre ellos.
El hilo en su pecho se tensó de inmediato, quejándose de la lejanía.
Sabía que ambos estaban pasando por un periodo de adaptación y que, tarde o temprano, serían capaces de pasar cierto tiempo separados sin que el vínculo reaccionara con tanta intensidad.
Pero, ahora mismo, solo la quería a su lado.
Quería sentirla contra su cuerpo para apaciguar al vínculo.
—¿Adónde vamos? —preguntó y se apartó un mechón de pelo de la cara con un resoplido, interrumpiendo sus pensamientos.
—A casa —respondió Theon .
—¿Dónde está tu casa?
Theon se removió y los dedos se le flexionaron mientras luchaba contra la necesidad de tocarla.
—La Mansión Arius está en las montañas Ozul.
—Me lo imaginaba —respondió, seca—. ¿En qué parte de las montañas exactamente?
—Al norte de un pueblo llamado Pinos Altos, que está a una hora más o menos de Rocamor.
—Mmm —fue su única respuesta.
—Pero no puedes decírselo a nadie y tendrás que…
—Estoy segura de que tendré que hacer alguna especie de juramento para garantizar que no revelo tus secretos —interrumpió y se giró para mirar por la ven tana . Tenía razón, así que Theon no dijo nada al respecto—. Está oscuro —murmuró y frunció ligeramente el ceño.
—Es casi de día —dijo Luka .
Tessa asintió y el movimiento le arrebató una mueca de dolor.
—Te duele —señaló Theon .
—Te acabo de decir que me duele todo el cuerpo —dijo ella en voz monótona—. ¿Cuánto nos queda de viaje?
—Medio día mínimo, dependiendo de cuántas paradas tengamos que hacer —respondió Luka .
Tessa volvió a asentir, se deslizó por el asiento un poco más y apoyó la cabeza contra la ven tana mientras cerraba los ojos.
Cuanto más se alejaba de él, más notaba el vínculo tensársele en el pecho.
Quería decirle que volviera a su lado, pero se lo pensó dos veces.
No estaba completamente seguro de cómo reaccionaría y, siendo sincero, que no fuera capaz de controlar sus impulsos le intrigaba.
Necesitaba aprender a identificar sus emociones, a anticipar sus movimientos.