Capítulo 5
Theon
Theon se encontraba en el asiento trasero del todoterreno con Tessa tumbada al lado.
Estaba dormida con la cabeza apoyada en su regazo.
Se había pasado casi tres horas vomitando antes de por fin quedarse dormida.
Ya era de madrugada cuando Luka le había ayudado a cambiarle la ropa empapada de sudor por una muda limpia antes de que Theon la cogiera en brazos para atravesar el portal hacia el Reino de Arius .
Solo se podían abrir portales en lugares específicos dentro del reino, así que todavía les quedaba por delante un día de viaje hasta la Mansión Arius .
Habían acordado que el vehículo los estuviera esperando cuando llegaran y ya llevaban casi dos horas de camino.
La Acrópolis estaba en medio de Devram y todos los reinos tenían portales para ir y venir de la ciudad sagrada.
Mientras que los demás reinos contaban con varios portales distribuidos por su territorio, el Reino de Arius solo disponía de dos, y ambos estaban muy bien protegidos y vigilados.
Si alguien entraba en sus tierras era a pie o en coche, a menos que recibiera una invitación personal.
Y, aun así, su padre prefería hacerles atravesar las montañas Ozul y las Llanuras Oscuras antes que dejarles usar los portales.
Sentado tras el volante, Luka apenas había abierto la boca.
El tipo era de por sí un triste de cojones, pero la cosa iba más allá.
Era evidente que le había molestado lo acontecido esa noche.
Sabía que Luka pensaba que debería haber escogido a otra.
Puede que Theon no se hubiera pasado los últimos años visitando los cuatro poblados fae para observar a sus opciones como el resto de los herederos, pero había investigado por su cuenta.
Habían ordenado que recopilaran y les mandaran información sobre todos los fae aptos para ser seleccionados y se había pasado meses examinando con detenimiento documentos e informes, acotando las opciones sobre la base de sus necesidades.
Había perdido la cuenta de las noches que Luka , su hermano Axel y él se habían pasado encerrados en sus aposentos, bebiendo y debatiendo los méritos de distintos fae.
En un momento dado, una pared entera había acabado cubierta de fotos e información sobre posibles fuentes.
Su padre tenía su opinión, cómo no, y Theon había fingido tenerla en cuenta.
Tessa creía que su encuentro en el pasillo había sido fortuito.
Nada más lejos de la realidad. Había reducido sus opciones a cinco y se había pasado las horas anteriores a la ceremonia de Selección buscándolas a todas.
Jamás habría imaginado que se la encontraría escondida en un recoveco del pasillo.
Aunque, claro, quizá no debería haberle extrañado tanto teniendo en cuenta la cantidad de veces que se había escapado del poblado fae en el Reino de Celeste.
Los fae podían salir de los poblados, faltaría más, sobre todo cuando crecían.
Los poblados eran básicamente internados para ellos hasta que cumplieran los veintitrés, edad con la que podían ser seleccionados.
Pero solo unos pocos ponían pie fuera de las secciones de los reinos donde vivían los fae y quienes lo hacían siempre estaban localizados.
Unos hechizos protectores alertaban a los legados gobernantes de cuándo iban y venían.
Pero, cuando Tessa salía del poblado de Celeste, se las apañaba para burlar los hechizos protectores y pasar inadvertida.
Muchas veces. A veces, acompañada y, otras, sola.
No se especificaba en su expediente lleno de información.
De hecho, esa habilidad tan peculiar solo aparecía mencionada en una seccioncita y de pasada, lo cual resultaba curioso de por sí.
Pero era una habilidad sobre la que ansiaba saber más.
Y una que les vendría bien el año que pasarían en la Acrópolis.
Tras cruzar las fronteras del Reino de Arius , Theon había intentado dormirse, pero estaba demasiado preocupado por la fae dormida a su lado como para echarse una cabezadita.
Si se despertaba, quería enterarse. Cuanto más rápido se forjara el vínculo, mejor.
Si podía hacer algo para acelerar el proceso, lo haría.
Por todo lo que había leído sobre el proceso de vinculación, calculaba que no tardaría mucho y, una vez que sus dones emergieran en un par de semanas, podrían seguir adelante con sus planes.
Pero ¿la primera marca?
Eso sí que no se lo esperaba. Había previsto algo de resistencia por parte de su elemento latente, pero, joder.
Todavía podía sentir las descargas y estallidos de poder mientras luchaba contra el suyo.
Le había drenado más de lo que le gustaría, lo que quería decir que tendría que pedirle a su padre una ración extra o sufrir los próximos dos días.
Prefería sufrir.
Fue a coger una botella de agua y vio que la mirada zafiro de Luka estaba clavada en él por el espejo retrovisor.
—¿Sigues pensando que no había mejor plan? —preguntó Luka muy serio.
—Ya no le puedo hacer nada, ¿no? —replicó Theon y tiró la botella al asiento vacío de copiloto.
—No, pero todavía estamos a tiempo de cambiar nuestra forma de proceder con todo lo demás —dijo Luka y cambió de carril para adelantar a un coche mientras cogía la botella.
—No será necesario.
— Theon —suspiró Luka —. Deberías haber seleccionado a otra si querías que todo fuera según lo previsto.
Te lo llevo diciendo desde el principio: no es la indicada para esto.
Insististe en mantenerla entre tus opciones.
Te la encontraste escondida, alejada del resto de los fae, comiendo algo que claramente había robado.
Te dije que sería demasiado difícil de controlar, lo que ya te supondrá un problema de por sí.
—Todo irá bien. Cuanto más se fortalezca el vínculo, más obediente será.
Empezará a querer lo mismo que yo —defendió Theon y bajó la vista hacia la mujer dormida—.
Además, no me mintió en el pasillo antes de saber quién era.
¿Crees que lo hará ahora que sabe que soy el heredero de Arius ?
No es tonta y no pienso basar mi elección en un presentimiento que crees que tienes sobre ella.
—No es un presentimiento cuando tiene decenas de informes de infracción de su poblado nativo.
De tonta no tiene ni un pelo. No te mintió porque sabe cuándo y cómo evitar montar un numerito.
¿Cómo crees que se las apañó para pasar desapercibida ante los demás herederos?
Es lista y demasiado rebelde, Theon —dijo Luka mientras sus ojos se dirigían a los suyos por el retrovisor—.
Para esto, necesitábamos a alguien con más autocontrol.
—Necesitamos un poco de rebeldía para que esto funcione —replicó Theon .
—No he dicho que su rebeldía sea mala. Pero para convertirla en lo que necesitas que sea…
—No será así —insistió Theon —. Querrá complacerme. Querrá obedecerme, Luka . El vínculo funciona así. Lo sabes de sobra.
—Te apartó, Theon . Prefirió sufrir un dolor inmenso a que la tocaras.
—Se está adaptando —respondió, tajante, y sus dedos se curvaron con posesividad en torno al hombro de Tessa .
Estaba tiritando cuando la cambiaron de ropa, así que le habían puesto una sudadera gruesa sobre la camiseta.
También le había echado por encima la manta de lana de antes, ya que el aire acondicionado estaba a tope para que ni Luka ni él pasaran calor.
Puede que estuvieran a mayor altitud, pero en las montañas Ozul seguía habiendo las altas temperaturas propias del final de la temporada veraniega.
Theon y Luka se habían cambiado la ropa formal antes de irse. Theon llevaba unos vaqueros mucho más cómodos y una camiseta de manga corta. Se pasó la mano por el pelo mientras el hilo que lo conectaba a Tessa zumbaba con satisfacción en su pecho.
Tras varios minutos de silencio tenso, Luka dijo:
—Se está resistiendo al vínculo, Theon . Deberías haber escogido a un fae que quisiera una vida como esta. Deberías haberla descartado en cuanto te dijo que ser una fuente no le parecía un honor.
Theon apretó los dientes y un músculo le palpitó en la mandíbula.
Luka había tratado de decírselo más de una vez.
Le había mandado a echarles un vistazo a los distintos fae tras reducir la lista.
También le había hecho recabar información sobre los fae por los que los otros herederos parecían decantarse.
Eso explicaba en parte la resistencia de Tessa .
Los demás herederos se habían pasado los últimos años forjando una relación con sus posibles fuentes.
Aquellos fae se lo habían esperado, ya confiaban en su heredero.
No les había pillado desprevenidos como a Tessa .
Luka le había ido señalando los distintos fae a Theon mientras los observaban pulular las horas previas a la ceremonia de Selección. Salían tan poco del Reino de Arius que pocos le reconocerían. Y con el entusiasmo por la Selección en el aire pasaron desapercibidos sin problema.
Luka había insistido en que escogiera a un hombre llamado Jaxson Caeso .
El único defecto que le había encontrado era que, probablemente, su elemento sería el aire.
Bueno, eso, y que era un tío. Theon prefería el elemento agua y una fuente hombre no era lo ideal en su caso.
Pero podía ponerse creativo con el aspecto físico del vínculo de ser necesario.
Podían invitar a otros al dormitorio para satisfacer esa necesidad.
Con solo mirarlo en la ceremonia supo que era la elección más lógica.
Tenía cuerpo de guerrero, nacido para el papel de protector y defensor.
Sabía que las herederas de Falein y Serafina también le habían estado echando el ojo un tiempo.
Jaxson sería perfecto para ellas, pero él no necesitaba ningún tipo de guardia. No como el resto de los herederos.