Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 2 #3
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Capítulo 2 #3

—Yo te ayudaré —respondió y se acercó hasta que sus piernas estuvieron a punto de tocarse. Se agachó poco a poco delante de ella para mirarla desde abajo—. Parte del vínculo se basa en que confíes ciegamente en mí, Tessa .

—Pero si ni siquiera le conozco —razonó ella—. Y mucho menos confío en usted.

—Qué… directa.

—Me dijo que no le mintiera.

La comisura de los labios se le crispó como si le hiciera gracia la situación, y menos mal, porque básicamente le estaba replicando al heredero de Arius . No es que tuviera instinto de supervivencia la mayor parte del tiempo, pero aquello ya era pasarse, incluso para ella.

—Cierto —concedió—. Pero el vínculo tiende a acelerar cosas como la confianza. Una vez completo, tendremos una conexión tan profunda que sentirás que somos la misma persona. Nuestros deseos serán los mismos.

Eso sí que lo sabía y lo odiaba. La idea hacía que se sintiera… utilizada. Otra cosa que conocía de sobra y que había jurado no volver a permitir. Pero allí estaba.

—Sé que ahora mismo no confías en mí, Tessa , y lo que estoy a punto de hacer probablemente no ayude mucho —continuó Theon .

—¿Qué va a hacer? —preguntó y se abalanzó hacia atrás en la silla, tirando sin querer el vaso de agua.

—Tranquila, Tessa —dijo Theon y se puso de pie para ir a por una toalla con la que secar el agua.

Una vez seca, se apoyó contra la mesita—.

Para preparar tu cuerpo para las marcas se creó un tónico.

Hace un par de cosas, pero la principal es que permite que mi poder atraviese las barreras mágicas que todavía no puedes controlar para dejar que mi magia pase.

—Eso no tiene sentido. Todavía no puedo acceder a mi magia —dijo Tessa mientras se aferraba a los brazos de la silla y volvía a mover la pierna de arriba abajo.

—Ahí está la cosa —siguió Theon —. Como todavía no puedes acceder a tu elemento, no puedes desactivar tus propias barreras mágicas.

Para que las marcas funcionen, necesitan traspasar ese escudo.

El tónico crea una grieta temporal en tus barreras que permite que mi magia pase.

Además, al recibir las marcas antes de que tu magia despierte, mi sello mágico se entrelazará con el tuyo, lo que me permitirá hacer uso de tu magia cuando el vínculo se haya forjado del todo.

—Qué bien —murmuró Tessa .

—¿Acaso no es un honor ser seleccionada como la fuente de un heredero? —preguntó Theon mientras se removía contra la mesa.

Tessa bajó la vista a su regazo.

—Para muchos seguro que sí.

—Pero para ti no.

—No le mentí en el pasillo. —Se llevó las manos al regazo y se puso a juguetear con la pedrería del vestido.

El silencio se alargó entre ellos durante lo que parecieron minutos y ninguno de los dos abrió la boca.

Tessa no podía ni mirarlo a la cara. Sabía que, si él seguía adelante con aquello, se vería obligada a tomarse el tónico ese, fuera lo que fuera.

Con suerte sabría a chocolate, porque se le habían quitado hasta las ganas de comer.

Theon volvió a colocarse delante de ella y notó que sus dedos le agarraban la barbilla con delicadeza antes de inclinarle la cabeza hacia atrás.

— Tessa , mírame. —Esperó a que sus ojos volvieran a cruzarse con los suyos—. Sé que puede que este no sea el futuro que te habías imaginado, pero pronto será el único que querrás.

Notó un pinchazo agudo en el cuello. Soltó un grito e hizo el amago de tocarse la zona, pero Theon fue más rápido. La mano con la que le sostenía la barbilla salió disparada para agarrarle la muñeca. Cuando bajó la otra, Tessa vio la jeringuilla con una aguja.

—¿Qué ha hecho? —jadeó al mismo tiempo que intentaba zafarse de su mano en vano.

— Tessalyn , mírame —ordenó y sus ojos se abrieron horrorizados al sentir la orden colándose por debajo de su piel.

El embeleso era un don del que todos los legados gozaban.

La capacidad de hacerse con el control absoluto de otro ser si este no disponía de los escudos mentales necesarios para bloquearla.

A los fae se les enseñaba a protegerse de él únicamente cuando sus evaluaciones así lo requerían e, incluso entonces, no era algo que pudieran hacer hasta que sus dones tuvieran permitido manifestarse.

Intentó resistirse, pero su cuerpo tenía vida propia y sus ojos volvieron a clavarse en los de Theon ante la orden.

Se agachó ante ella de nuevo y levantó la mano libre para acunarle la mejilla.

Un poder oscuro y frío le vibró contra la piel por el contacto y se abrió paso en lo más profundo de su ser.

Intentó gritar. Intentó apartar la vista.

Intentó apartarse de él. Pero estaba paralizada.

De repente, se dio cuenta de que se trataba de un efecto del tónico.

Theon empezó a hablar en una lengua que no debería entender, pero su alma sabía lo que estaba diciendo mientras el corazón le arremetía contra el pecho, rompiéndose y haciéndose añicos con cada palabra que brotaba de sus labios.

—Yo soy Theon St. Orcas, heredero del reino de Arius . Tú eres Tessalyn Ausra . Te he seleccionado como mi fuente. Me obedeces a mí, ante todo. Mis deseos son los tuyos. Eres mía.