Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 2 #2
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Capítulo 2 #2

Se le estaba haciendo eterno. Sabía que estaba andando.

El sonido de sus pisadas retumbaba en el suelo de piedra, pero tenía la sensación de que apenas avanzaban.

Solo apartó los ojos de los fae una milésima de segundo, pero fue suficiente para que se cruzaran con los esmeralda oscuro de Theon .

Él le sostuvo la mirada con una expresión inescrutable en el rostro y, de repente, el tiempo pasó volando.

En un abrir y cerrar de ojos estaba de pie detrás de él.

El legado que la había acompañado había desaparecido.

Tessa no tenía ni idea de dónde se había metido.

—Qué buena ronda de Selección —dijo el lord de Achaz .

No estaba segura de cuándo había vuelto a ponerse a hablar—.

Creo que hablo en nombre de todos los lores y ladies cuando digo que estoy extremadamente orgulloso de todos los herederos y la forma en la que están asumiendo sus cargos.

Ahora se retirarán junto a sus fuentes para empezar a forjar el vínculo antes de dar comienzo al banquete.

Invitamos al resto de los legados a seguir disfrutando de sus bebidas mientras preparan las mesas. Dentro de poco podrán tomar asiento.

Los herederos comenzaron a bajar en fila del estrado, mirándola con curiosidad cuando pasaban por delante de ella, pero Tessa no estaba prestando atención. Tenía la mirada clavada en Dex , Oralia y el resto de sus amigos, que se la devolvían con una mezcla de sorpresa, ira y pena en el rostro.

Se sobresaltó cuando notó una mano en el codo. Alzó la vista y se encontró a Theon , que se cernía imponente a su lado.

—Ven, Tessalyn —ordenó con suavidad—. Nos han preparado una habitación.

No sabía qué quería decir eso, pero dejó que la bajara del estrado, la sacara del gran salón y la llevara por el pasillo en el que se habían conocido de manera informal hacía apenas una hora. Parecía haber pasado una eternidad desde entonces.

Los acompañaron escaleras arriba a una habitación al final de otro pasillo. La mano de Theon nunca abandonó su brazo. El contacto le parecía de alguna forma agradable y extraño al mismo tiempo y estaba convencida de que llevaba sin respirar en condiciones desde que había dicho su nombre.

Tessa entró en la habitación y se detuvo nada más cruzar el umbral.

Se dio cuenta de que no se trataba de una simple habitación, sino de una especie de apartamento pequeño.

Se encontraban en un saloncito. La luz de los apliques de aceite era tenue y creaba un ambiente íntimo.

Había un sofá mullido con un par de cojines contra una de las paredes.

Enfrente se encontraban una mesita y dos sillas con una jarra de agua y dos vasos encima, además de una bandejita tapada.

Una alfombra recargada recorría el centro de la estancia, cubriendo el frío suelo de mármol.

Había una puerta que conducía a otra habitación.

Podía ver los pies de una cama y no le hizo falta nada más para saber que no quería adentrarse allí.

—¿Tiene equipaje? —preguntó la fae que los había acompañado, haciendo que Tessa volviera a centrarse en Theon y ella.

— Luka Mors se encargará de traerlo más tarde. Que lo dejen fuera. Lo recogeré cuando lo considere necesario —respondió Theon —. Que nadie más entre en la habitación, ¿entendido?

—Sí, mi señor —respondió la fae con la vista clavada en el suelo.

—Puedes retirarte.

La fae hizo una reverencia antes de marcharse.

Theon cerró la puerta en cuanto se fue y se giró para mirarla de frente.

Ella no pudo evitar dar un paso hacia atrás cuando sus ojos la recorrieron de la cabeza a los pies y a la inversa.

Dio un paso adelante, pero se detuvo cuando Tessa dio otro hacia atrás.

—Tienes miedo —dijo y ladeó la cabeza con gran interés.

Tessa no podía responder, tenía la boca demasiado seca. Tampoco es que supiera qué decir.

—Si quisiera hacerte daño, ya lo habría hecho —añadió Theon —. No tienes por qué temerme.

—No lo hago —logró decir por fin.

Él chasqueó la lengua y le dedicó una mirada cómplice.

—Ya sabes que no me gusta que me mientas, Tessalyn .

— Tessa .

—¿Qué?

—Mi nombre. La gente me llama Tessa . No Tessalyn .

Enarcó una ceja.

—¿No te gusta tu nombre de pila?

—No está mal. Pero prefiero que me llamen Tessa .

Theon entrecerró los ojos como si intentara averiguar algo, pero asintió, dando su brazo a torcer.

— Tessa , entonces. Cuando sea posible.

Qué condición más extraña. Pero antes de que pudiera darle muchas vueltas, Theon dio otro paso adelante y ella dio dos más hacia atrás. Apretó los labios, frustrado.

—Sabes que tendremos que estar cerca del otro para empezar a forjar el vínculo, ¿no? —preguntó finalmente después de pasarse unos cuantos segundos observándola con recelo.

No, no lo sabía. Nunca les habían explicado el proceso de vinculación como tal. Solo que se otorgaban cuatro marcas en el transcurso de un año, fortaleciendo el vínculo y la conexión entre fuente y amo.

Dioses, ahora tenía un puto amo.

Cuando no respondió, él alzó las cejas, sorprendido.

—No tienes ni idea, ¿no?

Ahora fue Tessa quien apretó los labios al mismo tiempo que negaba con la cabeza y apretaba los puños a los costados.

—Normal que estés aterrada —murmuró entre dientes y se pasó una mano por el pelo. Luego, un poco más alto, añadió—: Lo siento, Tessa . Creía que os tenían mejor preparados.

—No nos cuentan mucho. Mi selección no estaba prevista, así que no me prepararon como al resto de las fuentes seleccionadas —respondió.

Despacio, Theon dio otro paso hacia ella y Tessa volvió a retroceder, pero chocó con la pared.

Ya no tenía forma de poner distancia entre ellos—.

¿Para qué necesita equipaje? —preguntó de la nada y Theon dejó de avanzar lentamente hacia ella.

—Ambos lo necesitamos —respondió sin dejar de observarla—. Pero sobre todo tú.

—¿Yo? ¿Para qué?

—Te aseguro que querrás cambiarte antes de recibir la primera marca. Será… agotador. Además, no creo que quieras viajar con ese vestido puesto, por muy preciosa que estés con él —le explicó Theon .

Había demasiado que analizar en esa breve explicación, pero lo que le salió a Tessa del alma fue:

—No traigo equipaje. Mis cosas están en los aposentos que me asignaron. No tengo ropa que ponerme. Se suponía que iba a ir a por pizza y dónuts cuando la Selección terminara.

Dioses, ahora se había puesto a divagar. Delante del heredero de Arius .

Este frunció el ceño.

—¿Ibas a ir a por pizza y dónuts vestida así?

—Sí. Con mis amigos. Llevamos meses planeándolo. Años, en realidad —respondió y alzó levemente la barbilla.

—¿No estaréis llenos después del banquete?

—No planeábamos cenar en el banquete. Pasarán mínimo tres horas antes de que se acuerden de los fae y nos permitan comer.

—¿Así que ibais a ir a por pizza y dónuts?

—Sí.

—Entiendo.

No sabía cómo, pero se las había apañado para acercarse a ella sin que se diera cuenta y Tessa se tensó. Theon se percató del pequeño movimiento mientras decía:

—No hay problema entonces. Yo tampoco planeaba quedarme al banquete.

—¿Qué? —exclamó Tessa . La noticia le pilló desprevenida—. Pero tenemos que comer.

—Acabas de decirme que no planeabas comer aquí.

—Eso era antes de saber que me servirían primero. Justo después de los herederos.

—Entonces… ¿tienes hambre? —preguntó Theon . Ladeó la cabeza y la observó como si fuera un rompecabezas que no podía resolver.

—Sí. Tengo hambre. Me dejó sin chocolate —estalló y Theon se quedó ojiplático ante su tono—. Lo siento —añadió rápidamente y bajó la vista al suelo.

—No tienes por qué disculparte. Es bueno saber que te irritas cuando tienes hambre.

Alzó la vista al oír su tono casi burlón y se lo encontró justo delante de ella. Sorprendida, soltó un grito ahogado, se chocó con la pared y se tropezó con el vestido.

—Tranquila, preciosa —murmuró y la sostuvo para que recuperara el equilibrio—. Ven y siéntate. Bebe agua.

Theon la llevó hasta la mesita e hizo que se sentara en una de las sillas antes de servirle un vaso de agua de la jarra.

Se lo tendió y ella dio un sorbito, deseando que fuera algo con un contenido mucho más alto de alcohol.

Él siguió observándola y ella se removió bajo su mirada y recorrió la habitación con los ojos. ¿Por qué no había ven tana s allí?

—¿Y ahora qué? —preguntó finalmente.

—Deberíamos hablar sobre lo que va a pasar esta noche.

—Y con eso se refiere a…

—La iniciación del vínculo fuente y la primera marca.

—Creía que la primera marca era la iniciación —dijo Tessa y volvió a darle otro sorbo al agua.

Sosteniéndole la mirada, Theon negó lentamente con la cabeza.

—Tu cuerpo todavía no está preparado para aceptar las marcas.

—Vale… ¿Y cómo lo preparo? —No podía parar de mover la pierna de arriba abajo, incapaz de contener los nervios, y los ojos de Theon se dirigieron al movimiento. Paró al instante.