Interludio II
(letra de Lucía, trece años)
Esta es la vida de la que me fui corriendo, la abuela dice que también hay que escribir esas, que si solo escribes las que quieres luego no sabes de dónde vienes.
Yo me fui corriendo de Zaragoza este curso entero aunque no me haya movido de allí, que se puede. En el cole nuevo hay unas cuantas que se ríen de cómo digo algunas palabras y yo he dejado de decirlas. He dejado de decir cinco o seis. No pasa nada, hay muchas palabras.
También me fui corriendo del piso cuando mi madre y Julián discutían, me iba al descansillo con los cascos y ponía la cinta hasta que se acababa una cara. Cuando volvía ya no discutían y hacíamos como que nada, y eso también es irse corriendo aunque solo sean seis escalones.
Ahora escribo lo que no quiero: no quiero ser de las que se van corriendo siempre. Mi madre se fue corriendo de aquí a los diecinueve y no ha vuelto ni al médico. Yo no voy a ser así. Yo cuando algo se ponga feo me voy a quedar quieta y voy a decir lo que pienso en el momento, no en la escalera.
Cuando sea mayor voy a tener una casa donde nadie tenga que irse al descansillo. Y si alguien me necesita voy a ir, aunque esté lejos, aunque sea un lunes, aunque tenga cosas. Eso lo pongo aquí para acordarme.
Este año no le voy a enseñar el sobre a nadie porque hay cosas de mi madre y no quiero que ella lo lea nunca. Abuela si lo lees no se lo digas.
(En el margen, en letra de contar hilos:)
Aquí ya mentías. No a mí.
Yo no leo hasta que te vas. Palabra.
Las cosas de tu madre son tuyas también. Guárdalas mejor.