Interludio
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«Sarita, dos cosas rápidas que voy conduciendo, bueno no, estoy parada, estoy parada, no te preocupes.
Una, que ya está lo de los ramos. Al final el pequeño, el que decías tú. Tenías razón. Perdona que estuviera tan pesada el otro día con eso, es que llevaba una semana mirando fotos y ya no distinguía un ramo de otro, o sea, no distinguía nada.
Y dos. Lo del piso ya está cerrado, firmamos el jueves. Y no, no me lo voy a gastar en la boda, no empieces. Lo voy a dejar apartado hasta después, en una cosa aparte, que me lo han explicado bien y tiene todo el sentido del mundo. Ya te lo cuento con calma, que por audio es un rollo.
Ah, y no le digas nada a mamá de lo del piso todavía, ¿vale? Que se pone. Se lo digo yo el domingo.
Perdona, ya paro. Que sé que estás con los niños.
Un beso, guapa. Te quiero. Ya está, ya paro.»