Las naves de Tarsis Tercer papiro. El esplendor de Tarsis
43%

Tercer papiro. El esplendor de Tarsis

Tercer papiro El esplendor de Tarsis

«… los habitantes construyeron templos, palacios, puertos, dársenas para las naves, y embellecieron toda la isla en la forma siguiente: Comenzaron por echar puentes sobre los fosos circulares, que llenaba la mar, y que rodeaban la antigua metrópoli, poniendo así en comunicación la estancia real con el resto de la isla.

»A partir desde el mar abrieron un canal de tres arpentos de ancho, de cien pies de profundidad y de una extensión de cincuenta estadios, que iba a parar al recinto exterior; hicieron de suerte que las embarcaciones que viniesen del mar pudiesen entrar allí como en un puerto, disponiendo la embocadura de modo que las más grandes naves pudiesen entrar sin dificultad [… ]

»[…] los cercos de tierra separaban los cercos de mar, al lado de los puentes.

»El mayor cerco, el que comunicaba directamente con el mar, tenía de ancho tres estadios, y el de tierra contiguo tenía las mismas dimensiones.

De los dos cercos siguientes, el del mar tenía dos estadios de ancho, y el de tierra tenía las mismas dimensiones que el precedente.

En fin, el que rodeaba inmediatamente la isla interior, tenía de ancho un estadio solamente.

»En cuanto a la isla interior misma, donde se ostentaba el palacio de los reyes, su diámetro era de cinco estadios.

El ámbito de esta isla, los recintos y el puerto de los tres arpentos de ancho, todo estaba revestido en derredor con un muro de piedra.

Construyeron torres y puertas a la cabeza de los puentes y a la entrada de las bóvedas, por donde pasaba el mar.

Para llevar a cabo todas estas diversas obras, arrancaron alrededor de la isla interior y en cada lado de las murallas, piedras blancas, negras y encarnadas.

»Cubrieron de bronce, a manera de barniz, el muro del cerco exterior en toda su extensión; de estaño, el segundo recinto; y la Acrópolis misma, de oricalco, que relumbraba como el fuego».

Platón , La República (siglos v-iv a. C.) 1

1 Platón, Obras completas . Tomo 6. Traducción de Patricio de Azcárate, Medina y Navarro, 1872.