Las leyendas más terroríficas de España 3. El Duende de Zaragoza
12%

3. El Duende de Zaragoza

Sin embargo, dos meses más tarde, el fenómeno regresó con más intensidad.

Aquel día, una sirvienta se disponía a encender el fuego en su cocina cuando una voz surgió del interior de la hornilla, primero en forma de gimoteo y luego como una advertencia clara: «¡Por lo que más quieras, no lo enciendas, que me quemas! ».

La joven, presa del miedo y sin saber quién le hablaba, salió corriendo y avisó a su señora.

Ambas regresaron y oyeron la voz de nuevo.

Temiendo que fuera una presencia maligna, decidieron abandonar el domicilio en busca de auxilio.

Sus gritos atrajeron la atención de los vecinos, que se acercaron al lugar para comprobar si se trataba de una broma.

Durante semanas, el supuesto duende se convirtió en el tema principal de conversación en la ciudad.

Se inspeccionaron paredes, se desmontaron estructuras y se revisaron las instalaciones.

Ninguna de las búsquedas dio resultado, como tampoco lo hizo el paso de médiums y espiritistas por el domicilio, pues el fenómeno carecía de patrón.

La voz simplemente aparecía y desaparecía sin previo aviso.

Pero la hipótesis no convenció a todo el mundo. Numerosos testigos desmintieron la versión oficial al aseverar que, en varias ocasiones, la voz del duende se oía mientras Pascuala no estaba en el edificio. De poco sirvieron las contrargumentaciones, pues la versión oficial las desestimó.

El edificio, que había sufrido daños estructurales en el transcurso del caso, fue demolido al final.

En su lugar se construyó un nuevo conjunto de apartamentos, bautizado como Edificio Duende, en recuerdo de aquellos hechos.

Muchos creyeron que el caso de este simpático inquilino sobrenatural caería en el olvido con el tiempo, pero no fue así.

En la actualidad

La leyenda se reavivó cuando, años después, la médium Asunción Jiménez Álvarez, reconocida en la comunidad por su trayectoria, intentó contactar de nuevo con la criatura.

Durante la sesión espiritista aseguró sentir una energía demoledora en el ambiente.

En pleno ritual, sufrió un colapso y falleció.

Aunque no se halló una causa sobrenatural relacionada con su muerte, el hecho alimentó aún más la leyenda.

A fecha de hoy, el caso del Duende de Zaragoza continúa sin una explicación definitiva. Algunos aceptan la versión oficial de la policía y otros consideran a este geniecillo como uno de los fenómenos más inexplicables de la España del siglo XX .