Las cenizas del internado (Isla Ballena 3) Capítulo 11
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Capítulo 11

Estoy deseando saber qué hay dentro del pendrive , pero tengo que buscar el momento idóneo para que mi tía no me vea con ello. Isaac me ha pedido que sea discreta.

Llego a casa pasadas las siete y media. Mi tía está en la cocina, moviéndose al ritmo de Bad Romance de Lady Gaga mientras pica cebolla con una energía que envidio. Eso es gracias a su horario de funcionaria, que le permite tener toda la tarde libre.

—¡Ya estoy aquí! —grito para que me oiga por encima de la música.

Baja el volumen y se gira con una sonrisa radiante, limpiándose las manos en el delantal.

—¿Qué tal has terminado el día? Estoy preparando la receta de pollo que te gusta. Cuéntame, ¿qué tal con la encantadora Valentina?

Me dejo caer en una de las sillas de la cocina, agotada.

—Pues... ya sabes, en la línea de las últimas semanas. Es una personaja —suelto con un suspiro.

—Bueno, ¿y ya te han dado algo importante sobre lo que escribir? —Mi tía se apoya en la encimera mostrando interés.

—Bueno, pensaba que sí, pero al final es otro publirreportaje de nuevo.

—¿Qué negocio te ha tocado esta vez?

—Me ha asignado un reportaje sobre el internado en el que estudiaste, por el aniversario del incendio en el que murió aquella niña.

Pero me ha dejado un poco descolocada porque Valentina ha sido muy tajante conmigo —continúo, observando cómo cae la cebolla al bol—.

Me ha prohibido investigar el caso por mi cuenta.

Al final parece que, en vez de estar en la sección de sucesos, solo me dedico a escribir panfletos publicitarios.

La mano de mi tía se detiene un segundo sobre el cuchillo, pero recupera el ritmo enseguida.

—Buf, ese es un tema triste. Fue una tragedia. Yo iba al mismo curso que ella por aquel entonces y éramos amigas, ¿sabes? —Me mira un segundo antes de volver a la tabla.

—Entonces igual tú me puedes contar algún detalle de lo que ocurrió que pueda añadir al artículo.

Mi tía asiente, aunque no me mira directamente.

—Bueno, es que fue un shock para todas, no se hablaba de otra cosa en los pasillos, pero las monjas trataron de pasar página rápido para que no cundiera el pánico. Así que no te puedo contar mucho más. Además, yo era una cría, ya no recuerdo mucho de todo aquello.

—¿Y de verdad crees que fue solo un accidente? Valentina dice que fue algo con unas velas y ya está.

—Ya, eso dijeron, pero vete a saber. De todas formas, escúchame, cariño: el internado es una institución muy respetada aquí y supongo que Valentina no querrá que nadie remueva las cenizas.

—Ya, pero que me corten las alas hace que tenga aún más ganas de investigar el caso y saber mejor lo que pasó.

—Bueno, pero ya ves que no tiene mucho misterio, fue un incendio con un mal final.

Nada más. Es mejor que no te metas en fregados, y menos sabiendo cómo es tu jefa.

Ya tendrás tiempo de conseguir historias mejores.

Mi consejo es que hagas lo que te pida Valentina y que pases desapercibida.

Por favor, no te metas en líos si quieres conservar las prácticas.

—Supongo que es lo mejor —miento. Aunque mi tía tenga razón, quiero ver lo que contiene el pendrive de Isaac.

—Anda, ve a cambiarte y dentro de un ratito cenamos —me dice dándome un beso rápido en la cara.

—Justo quería revisar un par de cosas del trabajo de fin de máster antes de cenar. ¿Te importa si me pongo con ello un rato?

—En absoluto, tú a lo tuyo. Yo estoy aquí encantada con mi música picando verdura. Ya me compensarás otro día cocinando tú algo rico, ¿vale?

—Hecho. Gracias, tía.

Me voy a mi habitación, me siento en el escritorio, saco el portátil y conecto el pendrive de Isaac en cuanto se enciende la pantalla.

Dentro hay una única carpeta sin nombre.

Hago doble clic y se despliega un abanico con un montonazo de archivos escaneados: recortes de periódicos antiguos, listados de personas, facturas, la esquela de la víctima, informes policiales…

Isaac ha estado documentándose muy bien para su nueva novela.

Empiezo a revisar todo poco a poco y encuentro algo que me deja totalmente descolocada, antes incluso de empezar a leer los documentos.