Las buenas hijas Capíulo cincuenta
77%

Capíulo cincuenta

CAPÍTULO CINCUENTA

CHARLOTTE

La celda de Charlotte está junto a la de Isabel.

Lo sabe por el llanto. Pobre Isabel, y pobre Jessie.

La amiga valiente que la recibió y le dio la bienvenida a la campaña, la que perdió un dedo en las fábricas textiles y luchó todos los días para dar una vida mejor a las mujeres que quedaban atrás.

Jessie, esa mujer tan vibrante, resiliente, inquebrantable, ¿cómo puede estar muerta?

Ella defendió a Isabel en la entrada del Parlamento.

El empujón violento del policía debe de haberle roto la caja torácica y le perforó algo internamente.

La noticia circula rápidamente, los rumores viajan como el polen en la brisa, hasta que la verdad desgarradora llega por la rendija de la celda de Isabel.

El subsuelo resuena toda la noche con fragmentos de la marcha y un mar de sollozos.

Charlotte se pregunta cuánto tardará Adeline en enterarse de lo que pasó. Tal vez ya lo sepa.