LAS ALAS DE CLARA Capitulo 34
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Capitulo 34

Escuchando al corazon

—Morillo... ¿qué te sucede? ¿Por qué tus alas están así?

Él bajó la mirada. El blanco brillante de sus plumas había adquirido un tono marrón apagado.

Suspiró con tristeza.

—Durante meses le he hablado al corazón de mi protegida para que se cuide, para que descanse un poco... pero no ha querido escucharme. Ha trabajado demasiado, vive agotada y cada día se debilita más. Si continúa así, terminará enfermándose. Por eso ves mis alas perdiendo su luz.

Sentí un profundo dolor al escucharlo.

—Hermano...

Él me dedicó una leve sonrisa.

—No te preocupes. Alejandro me dijo que esta noche oraremos juntos cuando ella regrese del trabajo.

Lo miré con decisión.

—Yo también oraré con ustedes.

Morillo asintió agradecido.

—Toda oración hecha con fe fortalece nuestra misión.

Guardé silencio unos instantes y luego pregunté:

—¿Pero qué más podemos hacer por ella?

Morillo no alcanzó a responder.

En ese momento, Carmen se acercó lentamente a su mamá.

La observó con ternura y le preguntó con la inocencia propia de una niña:

—Mamá... ¿por qué estás tan cansada? Ya casi no juegas conmigo... solo llegas a dormir.

Las palabras de Carmen parecieron detener el tiempo.

Morillo aprovechó aquel instante y se acercó al oído de su protegida.

Con un susurro lleno de amor le inspiró un solo pensamiento:

—Tu hija te necesita.

La mamá de Carmen permaneció inmóvil unos segundos.

Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.

Dejó a un lado todo lo que tenía entre las manos, se arrodilló frente a Carmen y la abrazó con todas sus fuerzas.

—Perdóname, hija... Perdóname.

Lloraba mientras acariciaba su cabello.

—He trabajado tanto que olvidé lo más importante. Tú me necesitas, y yo también te necesito a ti. Te prometo que voy a cambiar. Ya no trabajaré tanto. Quiero volver a estar contigo.

Carmen la abrazó con la misma fuerza.

—Te quiero mucho, mamá.

Levanté la vista hacia Morillo.

Una pequeña parte del brillo había regresado a sus alas.

A veces bastaba un solo acto de amor para comenzar a sanar un corazón.