LA VIDA SEGUIRÁ: (SÓLO CONTIGO) CAPÍTULO 23
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CAPÍTULO 23

Enoc se marcha a Torrevieja después de dejar todo atado y dispuesto en el negocio que ha heredado de su verdadero padre, asunto del que hablan Agar, Francisco y Flora mientras pasan el día en la Playa de la Albufereta, situada en Alicante.

Tal como habían acordado, Noemí e Rebeca se encuentran al día siguiente para ver la que fuera llamada la Mansión Olivares, que gusta mucho a la farmacéutica; mientras su compañera de viaje, Ariadna, visita a Almudena, que se alegra mucho de volver a verla.

Rosalía se emociona al verla, pues no la ve desde que era una adolescente.

Ariadna se queda muda de asombro al ver el cambio de look tan radical de Rosalía, pues no la imaginaba con otro color de cabello que no fuera su negro azabache.

La pequeña Dulce María y Yanire se han hecho amigas inseparables, lo que alegra a Cecilia, que va de vez en cuando a ver a su sobrina, pues Rosalía le pagó la fianza para que saliera de prisión a fin de que pueda estar con su sobrina.

Cecilia parece otra, pues ha dejado atrás sus harapos para vestir elegante como una dama de sociedad; trabaja como secretaria de Nacha en el spa.

Nacha está encantada con su trabajo. Pero Cecilia en lo personal no levanta cabeza: ha descubierto estar embarazada a raíz de la violación de que fuera víctima en una calle solitaria de Torrevieja, mas tiene fe en que Dios la ayudará, porque también ha aceptado estudiar la Biblia con los Testigos cuando se lo ofreció Zilá Soler.

Francisco y Flora acuerdan con Enoc verse en San Juan de Alicante cuando se apunta a pasar el puente con ellos, aunque sigue enojado con su madre por guardar el secreto de su verdadero origen por tantos años. Sigue sin comprender su silencio; presiente que no le será fácil perdonárselo.

Noemí Cuervo decide comprar la Casona Olivares, por lo que paga la señal a Rebeca, por lo cual ella no duda en darle las llaves, pues en unos días pasará a ser propiedad de su nueva dueña, que ha decidido llamarla Mansión Cuervo.

Zilá le da el estudio a Cecilia, que no puede evitar echarse a llorar recordando la violación de la que fue víctima en Torrevieja, por lo que Zilá abraza a la desconsolada mujer, intentando animarla.

Agar Avellaneda decide marchar de España por tiempo indefinido para poder olvidar al gran amor de su vida, Josué Riazor, lo que comenta con su hijo y sus padres, que comprenden y respetan su decisión, aunque les duele que se vaya tan lejos; piensa marcharse a Indianápolis, ciudad situada en Estados Unidos.

Paulina y Anaraida se alegran sobremanera al saber que en unos días se quitarán de encima la mansión; mientras Noemí Cuervo llama a su prima Fiorella para confirmarle que se quedará en Madrid hasta enero de 2005, añadiendo que ha comprado una casa en Rivas.

Cuando Ariadna llega a la casa, de la que Noemí le ha dado dirección, felicita a su amiga por su buen gusto.

Custo Riobueno es otro hermano de Alejandro, que se alegra de verle de regreso, pues Custo ha pasado un año en Alemania.

Custo está casado y también es Testigo de Jehová.

Alejandro le da una buena nueva a Custo: la ruptura de Ángel Jesús y Zafiro, pues su hermano desea volver a ser parte de su religión, lo que regocija mucho a Custo, que nunca lo habría imaginado.

Noemí Cuervo llama a Ginés para verse con el juez, quien muy emocionado, no tarda en llegar a Rivas para ver a su hija, que se está rizando el pelo para estar bien guapa a los ojos de su querido tío, quien después de tanto tiempo, no puede creer que vaya a ver a su hija secreta.

Adrián visita a su novia después de llegar del spa y le regala una bella rosa, detalle que encanta y hace sonreír a Blancanieves, pues lleva unos días desanimada por recordar la muerte de sus familiares de manera tan abrupta y en tan poco espacio de tiempo.

La esposa de Custo Riobueno llega a casa de Alejandro minutos después.

Su nombre es Nora Silvania, quien abraza a su cuñado y a la novia de él, Génesis Molinares.

Nora padece un problema capilar que le viene de meses atrás: se le cayó el cabello, por lo que usa una peluca blanca que le da mucha personalidad y la hace más atractiva y hasta sofisticada.

Ángel Jesús aborda a Antonio López y Javier Parisini tras la reunión a fin de expresar su determinación de volver a ser Testigo de Jehová. Los ancianos lo felicitan por su decisión, escuchando con atención cómo se desahoga por lo mal que lo ha pasado por alejarse de Dios.

Ginés Cuervo llora de alegría al ver a Noemí tan bella y cambiada, pues ya es toda una mujer. No puede evitar sentir un nudo en el estómago, un nudo de nerviosismo a causa de ignorar Noemí que es su hija y no su sobrina como siempre ha creído.

Las hermanas Olivares marchan a Torrevieja ese día con Zilá en el Renault Mégane Coupé de Rebeca, dispuestas a pasar unos estupendos días de playa; mas antes de partir se despiden de Blancanieves y su familia.

Al ver en las noticias que lloverá durante el Puente de la Constitución, Agar decide marchar antes de lo previsto a Indianápolis, por lo que esa noche cena con Enoc y sus padres en el Restaurante Chino Nuevo Mundo -situado en el Paseo de las Habaneras-, de Torrevieja.

La cena será de despedida por tiempo indefinido; de ahora en adelante Enoc vivirá en la Finca Avellaneda situada en Toledo, en una urbanización llamada El Gran Chaparral.

Noemí Cuervo es invitada a cenar en un restaurante cercano al Palacio Real por Ginés, a quien habla de su vida en Italia, lo que el bondadoso juez escucha con atención, cada minuto más nervioso.

Al día siguiente, Zilá y las hermanas Molinares ya se encuentran en Torrevieja mientras Agar se despide de sus padres, de su hijo, y de su hermana Mari Pepi, que le desean mucha suerte en su viaje.

Paulina Olivares comenta con sus hermanas que va a ir a la playa con Lara Ríos y se apuntan todas; se van a la Playa de la Albufereta de Alicante tras recoger a Lara en el Telepizza de la Calle Ramón Gallud de Torrevieja.

A Blancanieves le da un bajón de nuevo al recordar a sus familiares fallecidos y asesinados, pero Asahel la consuela con la esperanza de la resurrección, lo que su hermana agradece, aunque sabe que el día de su boda será muy agridulce sin todos los que faltan.

Mientras, Ginés llama a Rosalía para contarle cómo vio a su hija y que no le dijo nada de su verdadero parentesco, pues antes quería saber de su vida en la capital italiana, lo que Rosalía comprende.

Eva Tejeiros se marcha a Torrevieja con Génesis, Abel, Jezabel y Alejandro, Custo, Nora y Ángel Jesús, que cada día echa más de menos a Zafiro, mas calla por temor al rechazo, a no ser restablecido como Testigo de Jehová cuando sea el tiempo oportuno.

Isacar Zapata es un joven de la aristocracia rusa perdidamente enamorado de Noemí Cuervo, quien corresponde a su amor.

Isacar se encuentra por sorpresa con Noemí en un centro comercial de Rivas, donde la bella joven le cuenta que ha comprado una casa cerca de allí.

Isacar no duda en pedirle que sea su novia, pues lleva mucho tiempo deseando declararse.

Noemí acepta al joven ruso, que llama la atención de la gente alrededor, pues viste como un zar de la Rusia imperial, lo que gusta a Noemí, a quien no le importa lo que puedan decir sobre su amado.

El Puente de la Constitución acaba pasado por agua, pues desde el día 4 de diciembre hasta el 9 no para de llover, por lo que las Olivares y los Riobueno y sus amigos regresan a Madrid; esa semana, en el Estudio de Libro de Congregación que se lleva a cabo en casa de los Riobueno, Blancanieves reparte las invitaciones para su enlace con Adrián.

Ginés Cuervo decide revelar la verdad a Noemí, lo que comenta con Rosalía cuando salen de la casa de los Riobueno, a lo que Rosalía responde que es lo mejor, pues Noemí tiene derecho a saber que en verdad es su hija y no su sobrina.

Adrián está muy nervioso por la inminente boda, pues aún quedan detalles por ultimar como el tema del menú en el banquete y otros preparativos, aunque cuente con la ayuda de Blancanieves, que no puede hacer lo que quisiera, pues Ismaelito requiere de toda su atención.

Monalisa le comenta a Rosalía que se marchará a Argentina a pasar las Navidades con sus amigos tras la boda de Adrián y Blancanieves; Monalisa se irá a casa de su gran amiga Lucía Dantés, que vive en Buenos Aires, tiene 25 primaveras y es socorrista en una pileta -como los argentinos llaman a las piscinas-.

La hermana de Lucía se llama Mabel y también es muy amiga de Monalisa. Mabel es Testigo de Jehová.

Nicolás Belmonte y su hermano Jerónimo llegan al vecindario de los Montenegro para dar guerra, pues no les caen bien los vecinos de portería. Nico y Jero, como les llaman la mayoría, esperan a que lleguen sus hermanos, Chamoy, Taika y Augusto, al que llaman Gucho.

Ginés llama a Noemí para pedirle que se vean con urgencia, pues necesita revelarle una gran verdad que cambiará su vida, por lo que la bella joven, muy intrigada, queda con el que cree su tío al día siguiente.

Noemí decide cambiar su look a pelirroja y le queda muy bien, aunque se trata de un color cobrizo, no rojo del todo, y le queda muy bien.

Chamoy, Taika y Gucho Belmonte llegan a casa de sus hermanos Jero y Nico, quien tiene 14 años y le han inculcado un odio feroz hacia los Testigos de Jehová desde que tiene uso de razón.

Cecilia se imagina cómo será su hija si es niña, lo que más ilusión le haría pese a ser fruto de una violación. Decide llamarla Celia, en homenaje a su abuela materna fallecida tiempo atrás. Se imagina llamarla cariñosamente “mi nena mona”, como a ella cuando era pequeña.

Amaranta Williams es prima de Matthew y Steven.

Es novia de Jerónimo Belmonte y odia a los Testigos de Jehová, pues está convencida que se trata de una secta peligrosa, ya que ha leído información apóstata en Internet.

Pero su hermano Elliott es peor que ella, pues asesinó a un Testigo y huyó de la cárcel, por lo que está en búsqueda y captura por el FBI, ya que cometió el asesinato en Estados Unidos.

Elliott huyó a España con la ayuda de otro ex convicto de nombre Jano Cádiz, un macarra de pelo largo de 25 años.

Al día siguiente, Ginés se encuentra con Noemí, a quien elogia por su nuevo look declarando que está bellísima y no duda en confesarle la verdad, revelación que deja a la bella joven muda de asombro.

Federico Nievas -alias Fede- y su novia, Avril Cherison, francesa de origen, viven al lado de los Belmonte y son igual de perversos que ellos; el portero del edificio se llama Lucio Chuleras. Todos le llaman por su apellido, Chuleras, pues es un prepotente de narices.